Turismo, ciencia y fósiles en el sur
Tarija y sus fósiles podrían mover un millón de turistas
El Concejo Municipal de Tarija reconoció a investigadores y a la Fundación Tierra de Gigantes, sellando la apuesta común por convertir el Pleistoceno en gran motor turístico del sur boliviano.
La mañana del 16 de abril, el restaurante El Marqués fue escenario de un acto que condensó años de trabajo científico, diplomacia institucional y la ambición declarada de convertir los fósiles del Pleistoceno en el mayor motor turístico del sur de Bolivia.
Fernando Castellanos Echazú, presidente del Concejo Municipal, entregó reconocimientos a la Fundación Tarija Tierra de Gigantes y a su director ejecutivo Rodolfo Meyer Eguez. Los reconocimientos a los geólogos Fernando Moscoso Gemio, Pau Fresno Osuna y Oriol Marcos Figueras, y a Mario Suárez Riglos, Doctor Honoris Causa de la UAGRM, viajarán físicamente hasta Barcelona y Santa Cruz de la Sierra.
El camino hasta este evento comenzó, según Rodolfo Meyer Barraza —fundador y presidente de la institución—, en la primera cumbre paleontológica, organizada por la Cámara Minera de Tarija y la Gobernación. Allí, expertos nacionales e internacionales preguntaron por qué el mayor reservorio de fósiles del Cuaternario en Sudamérica no tiene un museo digno. La respuesta fue convertir el descuido en estrategia. Se creó la Fundación, y se solicitó una ley para declarar a Tarija capital paleontológica.
Nuevo hallazgo científico
Durante las investigaciones de los geólogos catalanes se identificaron restos de Macrauchenia, mamífero emparentado con los perisodáctilos, no documentado hasta ahora en la colección tarijeña. El hallazgo atrae nuevos investigadores de la UAB.
Tras una segunda cumbre, se distribuyeron copias de la ley declaratoria en puntos de tránsito turístico de la región, desde Tumbaya —corazón de la Quebrada de Humahuaca— hasta las terminales bolivianas, generando expectativa en viajeros que no contemplaban Tarija como destino, aprovechando la articulación de la Ruta 3 entre Jujuy y Tarija como eje del turismo paleontológico continental. De 65.000 turistas anuales que recibía Tarija, la ciudad pasó a registrar casi 300.000 visitantes, impulsados por el magnetismo del patrimonio fosilífero. Hoy la meta es alcanzar el millón de turistas anuales.
Para dar forma a la ruta, en 2023 la Fundación organizó recorridos de campo que unieron a geólogos catalanes, al doctor Suárez Riglos y a autoridades de cuatro municipios: Tarija, San Lorenzo, Uriondo y Entre Ríos. La travesía arrancó en Méndez —donde se entregó la bolivianita en la histórica casa de Moto Méndez— y descendió hasta el Cañón del Pilaya en Yumasa, el más profundo de Bolivia, donde el grupo avistó veinte cóndores. Ese paisaje, sumado a los trilobites de la parte alta y a las huellas de dinosaurio en Entre Ríos, dibujó el trazo de una ruta capaz de retener al visitante entre dos y tres días. Marcelo Aramayo, concejal electo de Purmamarca —capital del turismo del norte argentino—, recorrió los mismos puntos junto a los cuatro alcaldes y expresó el deseo de hermanar su municipio con el valle tarijeño. Los cuatro concejos salieron convencidos y comprometidos a legislar, conocer y viajar en apoyo de la iniciativa.
En ese marco, la colaboración con la Universitat Autònoma de Barcelona ha sido un catalizador decisivo. Pau Fresno Osuna realizó su tesis de máster sobre los gliptodontes del Cuaternario tarijeño. Oriol Marcos Figueras identificó y estudió un esqueleto de Megatherium, puesto a disposición por el Museo Nacional Paleontológico Arqueológico, profundizando en su investigación a la luz de nuevas técnicas, y mejorando su clasificación. Pero un hallazgo adicional aceleró el interés académico: durante las investigaciones en campo, los jóvenes geólogos identificaron restos de Macrauchenia —mamífero extinto emparentado con los perisodáctilos (caballos, tapires y rinocerontes)— hasta entonces no documentado en la colección tarijeña. El hallazgo abrió nuevas preguntas y atrajo la atención de otros investigadores de Barcelona. “Esto es el estudio que termina en turismo. Ese es el motivo”, resumió Meyer Barraza.
El compromiso institucional se materializó en una carta por los alcaldes y concejales, que fijaba el 4 de julio de 2024 como fecha inaugural de cuatro cabañas temáticas en los municipios participantes. Las estructuras cumplirían la función de proteger los yacimientos fosilíferos y ofrecer al viajero un contacto real con el Pleistoceno, dotando infraestructura turística donde hoy no existe ninguna. La Fundación aspira también a completar el tramo sin asfaltar entre Yavi y Cañas —unos cincuenta kilómetros—, el eslabón que falta para que la Ruta 3, pavimentada desde Chile y Argentina hasta Potosí, se convierta en columna vertebral del turismo paleontológico binacional. Meyer la bautizó Ruta de los Libertadores, denominación aprobada en el Sicosur con el gobernador de Jujuy, el vicegobernador de Tarija y el embajador de Argentina. La coordinación es binacional: Meyer por Tarija, y el alcalde Hugo Mamani por la Quebrada de Humahuaca. El respaldo institucional está firmado; los fondos, todavía por conseguir.
En Tarija, los huesos que los cronistas coloniales confundieron con restos de gigantes quieren sostener nuestro proyecto de futuro.





