La Andalucía boliviana tenderá una gema única en el mundo hacia España
Meyer Gems entregará un Corazón Boliviano al rey Felipe VI
La Bolivianita Meyer Gems y el Programa Amanecer de las Gemas preparan para el próximo 4 de julio la entrega del Corazón Boliviano al rey Felipe VI, en los 452 años de fundación tarijeña.
El próximo 4 de julio, cuando Tarija cumpla 452 años de su fundación, La Bolivianita Meyer Gems, la Fundación Tarija Tierra de Gigantes, la Cámara Minera de Tarija y el Programa Amanecer de las Gemas proyectan entregar el Corazón Boliviano al rey de España, Felipe VI.
El galardón es una bolivianita de 50 quilates engastada en oro —la gema bicolor emblema de Bolivia— y se concede anualmente a una única persona en el mundo. La entrega tendría lugar en la ciudad que los conquistadores compararon con la Andalucía española y que desde la Colonia es llamada Tierra de Gigantes.
El acto tiene antecedentes que unen a la Casa Real con esta gema singular. Hace más de dos décadas, Rodolfo Meyer Barraza entregó un Corazón Boliviano a la reina de España en su paso por la ciudad de Potosí, junto al prefecto Sergio Medinaceli. La monarca gustó de la piedra y pidió conocer más sobre el tema. Meyer le presentó la primera drusa de bolivianita durante una visita oficial en La Paz, donde expuso las actuaciones de la Fundación para ofrecer becas a nuevos talladores, especialmente madres solteras.
La reina prometió ayudar, y al año siguiente llevó su joya de bolivianita a la ofrenda anual a la Virgen del Pilar en Zaragoza. Ese gesto espontáneo y devoto abrió la puerta grande de España a la gema boliviana y cimentó un vínculo que hoy, con Felipe VI como destinatario, retoma nuevo impulso.
Corazón Boliviano para el rey
El rey Felipe VI recibirá una pieza de 50 quilates de bolivianita engastada en oro. Personajes como la reina Sofía de España, Cristina Kirchner, el Papa Francisco y Javier Milei también tienen esta joya.
La elección del monarca tiene también una dimensión personal. Felipe VI y el presidente boliviano Rodrigo Paz Pereira forjaron una amistad durante sus años de posgrado en la Universidad de Georgetown en los años noventa, cuando ambos frecuentaban el mismo círculo de estudiantes en Washington D.C. La visita del rey a Bolivia en marzo de 2026 reactivó ese lazo, y el Corazón Boliviano llega como reconocimiento a una relación que excede el protocolo.
La resolución que sustenta el galardón fue firmada el 7 de abril de 2026 por Gustavo Meyer Eguez, gerente de La Bolivianita Meyer Gems, y Rodolfo Meyer Barraza, presidente de la Fundación Tarija Tierra de Gigantes, la Cámara Minera de Tarija y el Programa Amanecer de las Gemas. Al cierre de esta edición, el documento, que es una invitación pública, incluye las firmas de varias autoridades tarijeñas —y se espera que firmen aún más—, que como ellos quieren que el rey Felipe VI reciba la joya de bolivianita y festeje el 4 de julio en Tarija. Al momento, la presencia del rey aún no está confirmada.
Más allá del protocolo, el Corazón Boliviano apunta a objetivos concretos. Meyer impulsa, a través del Programa Amanecer de las Gemas, un proyecto de becas para personas con discapacidad que aprenderán el oficio del tallado de gemas. “Son más hábiles con las manos que todos nosotros”, dice. El galardón al rey enmarca también una estrategia de expansión comercial hacia España y Argentina, países con una numerosa diáspora boliviana y mercados potenciales para la gema tarijeña.
La gema que une a España y Bolivia
La Bolivianita lleva décadas tejiendo un hilo invisible entre Tarija y España. Todo comenzó con la entrega de un Corazón Boliviano a la reina Sofía de España, en su visita oficial a Bolivia. La monarca quedó fascinada por la dualidad del mineral y llevó su bolivianita a una ofrenda anual a la Virgen del Pilar.
La historia espiritual del Corazón Boliviano tiene un siguiente capítulo en 2014. Ese año, Julio Terrazas Sandoval, quien fuera el primer cardenal boliviano, visitó Tarija para despedirse de la Virgen de Chaguaya, luego de haber cumplido su renuncia de oficio. La Fundación organizó una entrega de la gema a la Virgen, pero Terrazas, emocionado, sin protocolo y lleno de fe, prefirió rezar. Meyer, su esposa, y el entonces obispo, el español Francisco Javier del Río Sendino, fueron testigos de un momento espiritual y muy conmovedor. Esa fue la primera entrega del Corazón Boliviano, y desde entonces se da cada año.
Meyer vislumbra también horizontes comerciales. El galardón enmarca una estrategia de expansión hacia dos de los países con mayor diáspora boliviana, Argentina y España, donde el presidente Javier Milei recibió una bolivianita de manos del presidente Rodrigo Paz Pereira, cuyo gesto impulsa la vocación industrial, el comercio y la exportación para aumentar el flujo de divisas para Bolivia. La joya que viajó a Zaragoza en la ofrenda de una reina podría convertirse, décadas después, en el emblema de una Bolivia que exporta su belleza geológica única.





