Dunia Álvarez Barbery: derecho, pasarela y la certeza de quien sabe quién es
Con 20 años, esta cruceña estudia derecho en la UPSA, se inicia en el modelaje y demuestra que la seguridad personal es la mejor prenda que se puede llevar.
Basta conversar unos minutos con Dunia Álvarez Barbery para entender que detrás de esa presencia capaz de detener la mirada hay algo más sólido que la pura estética. Esta mujer de 20 años, llena de carácter, nació en Santa Cruz de la Sierra. Cursa el tercer semestre de Derecho y hace poco dio sus primeros pasos formales en el mundo del modelaje. Todo al mismo tiempo, sin que nada le quite el aire.
Su historia, sin embargo, comienza en una cancha de básquet. Desde sexto de primaria compitió en partidos intercolegiales representando al colegio Saint George, y luego en la Copa UPSA. El deporte le dejó algo que hoy aprovecha a fondo: disciplina, postura, conciencia del cuerpo. “Al ejercitarse uno tiene una mejor proporción del cuerpo, y te hace lucir mejor el vestuario”, dice con naturalidad, como quien ya ha conectado los puntos que siempre estuvieron ahí.
Su entrada al modelaje llegó por invitación del diseñador Diego Guillén, en el evento Bolivia Lujo Moda, donde desfiló prendas de varios creadores, entre ellos su tía, la diseñadora Alelí Melgarejo. Fue, según sus palabras, “una experiencia increíble”. Antes de subir a esa pasarela, tomó clases formales de desfile, porque caminar así no es caminar nomás. “Es todo un proceso: la postura, la disciplina, la responsabilidad”, enumera con precisión. Aprendió a fuerza de práctica.
Además de los aplausos, el primer evento le permitió confirmar su intuición y carácter. Frente a las cámaras, no hay miedo, no hay nervios. Se siente empoderada. Usa la palabra con pura convicción, porque es su experiencia propia.
Su próxima meta es participar en Miss Santa Cruz y, desde ahí, apuntar a Miss Bolivia. Pero Dunia no es de las que apuestan todo a una sola carta. Primero se recibirá de abogada —con especial interés en el área penal, materia que amó desde el primer día—, y así podrá ejercer el derecho junto al modelaje. La decisión de carrera tuvo mucha influencia de su padre, quien también cursa ese estudio. No sería desatinado imaginarlos, en el futuro, compartiendo un bufete.
Para Dunia, la belleza es externa e interna. “Son un complemento”, responde sin dudar. Es abierta, le gusta experimentar, y tiene la teoría “de que sí puedo hacerlo”. Su consejo para alguien que quiere animarse a modelar, pero no se atreve, es una respuesta igual de directa: “Que no tenga miedo. Que tenga seguridad de ella o él mismo”.
Dunia Álvarez Barbery recién empieza, pero ya sabe a dónde va.






