Antes que se vengan las cumitas...
Un jueves de compadres sin derramar lágrimas
Desde el barrio San Roque más de 5 mil compadres descendieron rumbo a la plaza en la segunda entrada de Compadres, convirtiendo a Tarija en epicentro de la amistad carnavalera.
Si hay algo que un compadre chapaco no hace el jueves de su fiesta, es llorar. Los compadres celebraron su día sin derramar ni una lágrima, ni una gota de alcohol. La valentía resaltó en la fiesta hasta para recibir el manguerazo municipal que limpió la Plaza Luis de Fuentes a la hora de la retreta.

Como sea, el pasado jueves 5 de febrero, se vivió la segunda edición de la Entrada de Compadres, un nuevo evento social donde pareciera que se borran las jerarquías. Y esta segundita, los números dejaron claro que la amistad chapaca está creciendo exponencialmente.

Roberto Alarcón, miembro de la comparsa Los Pioneros, uno de los iniciadores de este evento, indicó que este año podrían reunir a unos 5.000 compadres de todo el país, incluso de Argentina. Y no exageraba. Frente a los apenas 2.000 participantes del año pasado, esta segunda entrada duplicó con creces la convocatoria, confirmando que el compadrazgo no conoce fronteras geográficas ni límites de entusiasmo.

La II Entrada de Compadres se realizó desde las 10:00 con una ruta sencilla y significativa, seguida del gran Jueves de Compadres, básicamente celebrado en toda la ciudad. Durante la jornada, el centro tarijeño se convirtió en una marea de camisas bordadas, erques sonando y canastas adornadas con albahaca, serpentinas, globos y turgentes zapallos.

En todas partes aseguran que la Entrada de Compadres ya es un baluarte que preserva las tradiciones chapacas y dinamiza la economía local, generando movimiento en sectores como la gastronomía, la hotelería y el comercio. Mientras los compadres se abrazan, la economía tarijeña también baila.

Lo más impresionante es que esta tradición, que comenzó en la zona rural del Valle Central de Tarija y después se expandió hacia la capital, impulsada con énfasis a finales de la década del 80 por el extinto alcalde Óscar “Motete” Zamora Medinaceli, hoy se replica incluso en otros departamentos de Bolivia, aunque ninguno con el gusto auténtico del compadrazgo chapaco.

Mañana jueves 12 de febrero, las comadres harán de las suyas. Si compadres duplicaron, ellas ni se diga. En Tarija, cuando se trata de amistad, nadie sobra y nadie se queda atrás. Y para las comadritas, fotos de prueba: compadre que llora, no es de Tarija.





