Pura Cepa | La Contra
Mujeres al frente: concierto solidario por la defensa de Tariquía
Lilu Aramayo, Natalia Humacata y Abril Alfaro se presentarán para apoyar la vigilia de comunarios que resisten el ingreso petrolero a la reserva.
Este viernes 16 de enero a las 20:00, La Quimba Tarija acogerá un concierto de mujeres artistas en solidaridad con la resistencia de los comunarios de Chiquiacá que defienden la Reserva Nacional de Flora y Fauna Tariquía. La entrada es de 15 bolivianos y todo lo recaudado irá directamente al punto de vigilia que mantienen en Quebrada Las Vacas desde finales de 2025.
“La idea sale tras un compartir de mujeres que vinimos de Tarija y estamos acompañando la vigilia desde el fin de semana”, explica Cintia Mamani Rodríguez, gestora cultural y líder del centro La Quimba Tarija. El concierto busca honrar específicamente la resistencia liderada por mujeres como Nelly Coca, defensora ambiental que fue retenida durante el operativo policial del lunes 6 de enero, cuando un convoy escoltado por 40 efectivos rebasó la vigilia comunitaria para permitir el ingreso de Petrobras al área del pozo exploratorio Domo Oso X-3.
Actuarán tres artistas confirmadas: Lilu Aramayo, Natalia Humacata y Abril Alfaro. Además de la música, se proyectarán videos con historias de las Defensoras Ambientales y habrá espacio para poesía. El evento es parte de una cadena de acciones ciudadanas que incluye marchas, una audiencia pública realizada el 9 de enero, y la movilización constante del movimiento en defensa de Tariquía.
El conflicto se intensificó tras la abrogación del Decreto Supremo 5503, conseguida por presión de la COB el 11 de enero. Aunque el gobierno cedió en ese frente, mantiene su posición respecto a Tariquía. El Gobierno descarta retirar a Petrobras y defiende que el proyecto cuenta con todas las autorizaciones legales, incluyendo licencia ambiental otorgada en julio de 2025. Sin embargo, al menos 17 defensores de Tariquía han sido procesados penalmente por asociación delictuosa, atribuirse los derechos del pueblo y atentados contra la libertad de trabajo.
Los comunarios y el movimiento ciudadano tarijeño mantienen cinco demandas claras: anulación del D.S. 2366 que pone en riesgo las áreas protegidas, auditoría integral al cambio del Plan de Manejo de 2014 y a todos los procesos de consulta previa, consulta de alcance departamental conforme a la Constitución y al Acuerdo de Escazú, transparencia total en el acceso a información ambiental, y cese inmediato de la criminalización de comunarios y defensores.
El problema central, señalan los defensores, no es dónde está ubicado el último pozo, sino por qué el Estado sigue validando una cadena de irregularidades que comenzó con el cambio exprés del Plan de Manejo en 2014 y que pone en riesgo el agua, el ambiente y el futuro de Tarija. La reserva forma parte de las Unidades de Conservación del Jaguar, y existe una resolución del Tribunal Agroambiental que dispone pausa ecológica para actividades extractivas con incidencia en áreas protegidas.
El concierto del viernes, más que un evento cultural, es un acto de resistencia creativa que mantiene viva la consigna “Tariquía no se toca” y sostiene la economía de solidaridad que permite a los comunarios continuar la vigilia.
Defender el agua, la vida y el futuro de Tarija es deber de todos.





