Mamani Mamani despliega toda la energía andina en Tarija
El reconocido artista boliviano presenta más de treinta obras en Los Altos del Marqués, compartiendo espacio con la joven pintora tarijeña Gabriela López Lea Plaza.
Roberto Mamani Mamani llegó a Tarija con los colores de los Andes bajo el brazo y el corazón abierto. La señorial galería Los Altos del Marqués, frente a la plaza principal de la ciudad, vibra ahora con más de treinta obras entre originales, serigrafías y esculturas del maestro, que pronto celebrará su cumpleaños “163”.
Esta es la tercera o cuarta visita de Mamani Mamani a Tarija, según recuerda el artista. La primera fue hace muchos años para la feria Vino y Arte, luego expuso en La Casa Dorada donde vendió varios cuadros a precios importantes. Pero este reencuentro tiene un sabor especial. “Cuando vi el espacio dije: aquí hay que traer más obras”, confiesa el pintor, quien inmediatamente solicitó que le enviaran más estructuras y piezas originales desde La Paz.
La exposición “Toda la energía de Los Andes” despliega el universo cosmogónico que caracteriza la obra de Mamani Mamani: colores intensos, símbolos ancestrales, la Pachamama en su máxima expresión de fertilidad. El artista se define a sí mismo como un mensajero de los colores, encomendado por las montañas sagradas —el Sajama, el Illimani, el Mururata— para llevar estos símbolos al mundo. Son más de cuarenta años dedicados a transmitir la cosmovisión andina, las ritualidades, las ofrendas y agradecimientos de una cultura milenaria.
La muestra incluye una serie de dibujos eróticos que dialogan con las grandes composiciones coloridas, estableciendo un puente conceptual sobre la fertilidad y la creación. “El pintar, el hacer arte, es un acto de amor”, explica el artista, conectando el erotismo con la fecundidad de la Pachamama.
Un encuentro generacional marca esta exposición: Gabriela López Lea Plaza, joven artista tarijeña, comparte el espacio exhibiendo sus cuadros en el auditorio. Para ella, conocer a Mamani Mamani es un sueño cumplido. “Siempre me ha inspirado, me ha generado conocimientos”, expresó emocionada durante la inauguración. Sus obras incorporan técnicas aprendidas en viajes a Estados Unidos, como el dripping de Jackson Pollock, y dialogan respetuosamente con el universo cromático del maestro.
Mamani Mamani se mostró agradecido con la hospitalidad tarijeña. “Me he encontrado con muchos amigos, con gente que emana cariño, afecto, energía buena”, declaró. El artista prometió que en La Paz organizará una exposición de similar envergadura para la profesora Lilian Carvajal, quien organizó la llegada del artista para esta muestra.
La exposición permanecerá abierta hasta enero de 2026, permitiendo que al público tarijeño el tiempo necesario para disfrutar de esta explosión de color y espiritualidad andina.





