Teatro Negro Andino llega por primera vez a Tarija
Con 11 años de trayectoria internacional, la compañía presenta “Muerto de Hambre”, fusionando la milenaria técnica del teatro negro con una historia sobre rescate animal y compromiso social.
El teatro negro tiene raíces en la antigua China, pero su forma moderna se estableció alrededor de 1950 cuando el titiritero francés Georges Lafaye, considerado “el padre del teatro negro moderno”, comenzó a experimentar con esta técnica en Europa. La popularización definitiva llegó en 1955 cuando titiriteros checoslovacos del grupo Salamandra llevaron la técnica a Praga, convirtiendo a la capital checa en el epicentro mundial de este arte que utiliza luz ultravioleta y oscuridad total para crear ilusiones ópticas deslumbrantes.
Este sábado 15 de noviembre, Tarija tendrá su primer encuentro con esta forma teatral milenaria gracias a Teatro Negro Andino, compañía boliviana que desde 2014 ha construido una sólida trayectoria fusionando la técnica del teatro negro con elementos andinos. Con 11 años de experiencia, han producido ocho obras de autoría propia, acumulando 112 presentaciones en Bolivia, Argentina y Perú.

Un teatro que desafía la percepción
En un escenario negro, con luz ultravioleta oculta del público, los titiriteros, completamente vestidos de negro, se vuelven invisibles sobre el fondo oscuro. Objetos y personajes fluorescentes cobran vida aparente, flotando en el espacio, desafiando la gravedad. Es un teatro mudo donde la mímica, las marionetas y las ilusiones visuales crean un lenguaje propio.
En la oscuridad más absoluta, aparece la luz para transformar lo ordinario en extraordinario.
Bajo la dirección de Roberto Nanetti, quien inició su carrera teatral a los cinco años y escribió sus primeros monólogos a los 14, Teatro Negro Andino se propuso “darle estas características del teatro negro a la forma de hacer teatro en Bolivia, pero trabajando con la cultura andina, la música folclórica y la iconografía correspondiente a nuestra región”.

“Muerto de Hambre”: arte con causa social
La obra que se presentará en el Centro ARTESCENIC (C. Bolívar 1574) a partir de las 20:00 horas narra la historia de un artista endeudado cuya vida da un giro tras rescatar a un perrito de la calle. “Queremos mostrar las semejanzas entre los artistas por los sacrificios que tienen que hacer para llevar el pan a la mesa y los perros de la calle que también hacen un sacrificio para comer cada día. Hay una analogía de lo difícil que hoy en día es ser un artista o un perro de la calle, ya que puede resultar en ser un ‘muerto de hambre’ en el intento”, explica Nanetti.
La propuesta fusiona teatro negro, marionetas, pantomima y actuación en vivo durante una hora de espectáculo apto para toda la familia. Más allá del entretenimiento, la función entregará parte de la recaudación al Refugio Ladridos, apoyando el cuidado de animales necesitados.
La producción cuenta con un equipo consolidado: Roberto Nanetti asume dirección, guión y actuación; Verónica Revilla como jefa de tramoya; Liz Mendoza en la técnica de luces y sonido, elemento crucial del teatro negro; Yvone Calvi coordina como jefa de sala; y Charly Hawk captura la magia escénica en fotografías de arte y prensa.

Estreno histórico para Tarija
Aunque Teatro Negro Andino ha recorrido escenarios en La Paz, Cochabamba, Santa Cruz, Oruro, Sucre, e incluso ciudades argentinas como Resistencia y Corrientes, esta será su primera presentación en Tarija. La ocasión marca un hito: el público tarijeño experimentará por primera vez una forma teatral que, aunque con siglos de historia, ha permanecido completamente ausente de los escenarios de la ciudad.
Las entradas están disponibles en https://superticket.bo/Muerto-de-Hambre/ e informes al (+591) 69546494. Esta propuesta escénica innovadora es también una oportunidad para reflexionar sobre la precariedad de los artistas que dedican su vida al arte y la situación de miles de animales abandonados que necesitan una segunda oportunidad.





