Juan Ramón Azurduy Vaca Guzmán: historia, familia y proyectos con sabor a Tarija
Abogado, empresario, escritor e incansable promotor de la cultura, Juan Ramón Azurduy combina sus raíces históricas con el compromiso por dejar huella en la Tarija de hoy.
En su despacho, entre papeles, fotografías antiguas y el murmullo discreto del centro tarijeño, Juan Ramón Azurduy Vaca Guzmán habla con la serenidad de quien conoce bien sus raíces y sus metas. Nació hace 54 años en una Tarija más pequeña, cuando los niños recorrían el río Guadalquivir en busca de pozas para nadar, fabricaban cochecitos improvisados y jugaban a la sombra de una imaginación sin límites. “Salir con los amigos era una aventura. Volvíamos al anochecer y jalábamos la pita de la puerta para avisar que ya estábamos en casa”, recuerda con nostalgia.
De su época colegial guarda vínculos tan sólidos como entonces: la promoción 1988 sigue siendo para él “una gran familia”. Con Lorena Castellanos Arce, su esposa, comparte tres hijos —Mariano, Luis Felipe y Joaquín— que considera su mayor proyecto de vida: “Queremos que sean personas íntegras, felices, con fuertes valores y cercanos a Dios”.
Abogado formado en la Universidad Juan Misael Saracho, ejerció en el sector público y privado, llegando a ocupar el cargo honorífico de secretario general del Colegio de Abogados de Tarija. Su inquietud intelectual lo llevó a escribir artículos en El País y El Nacional, así como a publicar, en coautoría, tres libros de investigación histórica y, en solitario, una novela.
En 2018 asumió la gerencia regional de Cervecería Potosina, empresa centenaria que, dice, “mezcla historia, experiencia y esfuerzo para brindar productos de primera calidad al consumidor boliviano”. Durante la presidencia del Rotary Club Tarija (2020-2021), lideró acciones solidarias en plena cuarentena, enfocadas en los sectores más vulnerables.
Su pasión por la historia también lo mantiene activo en el restaurante El Marqués, administrado por su esposa y ubicado en la casona que en 1863 mandó a construir Fernando María Campero Barragán, hijo del cuarto Marqués del Valle de Tojo. Allí, Juan Ramón guía a turistas entre anécdotas y arquitectura patrimonial, mientras la alta cocina tarijeña se despliega en cada plato.
La historia de su familia se confunde con la de Bolivia: es nieto del Cnl. Miguel Azurduy Estenssoro, héroe del Chaco; tataranieto del Cnl. Miguel Estenssoro Rojas, héroe de la Guerra del Pacífico; descendiente del Cnl. José Antonio Larrea, vencedor de Suipacha, y del Gral. Bernardo Trigo Espejo, figura clave en la independencia y la incorporación de Tarija a Bolivia. “Deseo de corazón que lleguen mejores días para la tierra por la que lucharon mis antepasados”, afirma.
Hoy, concentra sus esfuerzos en dos frentes: consolidar a Potosina como la cerveza preferida de los tarijeños y posicionar a El Marqués como referente gastronómico departamental. Al despedirse, una sonrisa amplia y auténtica resume lo que ha contado: la identidad del tarijeño que lleva en la sangre y proyecta en cada uno de sus pasos.





