Promoción 2000 del San Luis: 25 años, 42 apodos y una noche para el recuerdo
Los exalumnos del colegio tarijeño celebraron sus bodas de plata en Puerto Madero con elegancia, emoción y una lista de apodos que ya es parte del folklore estudiantil.
La noche del sábado 28 de junio, el restaurante Puerto Madero, ubicado camino a San Jacinto, fue escenario de una fiesta cargada de recuerdos, brindis y carcajadas: la promoción 2000 del Colegio Nacional San Luis celebró sus 25 años de egreso con una velada de gala que reunió a más de 50 compañeros, acompañados de esposas, novias y amigos que hicieron aún más especial el reencuentro.
El local fue acondicionado con detalles conmemorativos y un gran letrero que leía: Promoción 2000 – Bodas de Plata 25 años, para dar la bienvenida a una generación que marcó historia y ahora celebra su paso del aula al afecto duradero. Hubo reconocimientos a los distintos grupos, presentaciones musicales en vivo —muchos exalumnos forman parte de bandas—, cena elegante y momentos emotivos.
Uno de los gestos más valorados fue el reconocimiento otorgado por las familias Soliz y Vedia, quienes entregaron plaquetas y botellas de vino personalizadas como recuerdo de las bodas de plata.
Pero si hubo algo que encendió el alma de la fiesta, fueron los apodos, esos nombres con los que se bautiza la memoria y se refuerzan los lazos de toda una generación. Aquí, los protagonistas eternos de la promo 2000 del San Luis:
Tortuga Michel, Tortuga 2, Max Fernández, Duende Soliz, Mono Saúl, Ojota Taborga, Chiqui Estrada, Loko Zenteno, Nervios Torrejón, Ruso Rudy, Florecita Del Castillo, Ramos, Tortupio Silva, Inflau Meriles, Subelza, Banco Sol Peñaloza, Vinos Vedia (no faltaron), Volketa, Sipi Rodríguez, Vicio Flores, Sipi Gutiérrez, Abuelo Ferdy, Tucán Cuya, San Calani, Hígado de Acero Guerra, Chava, Dino, Fresco Billy, León, Chafas, Solacha, Mosco, Chabacano, Pelado, Rudy Narigón, Gallo, Chino, Scrich, Perro, Balanza, Loro, y el más queriu, Tero Tero Castillo.
Cada nombre guarda una historia. Y esa noche, entre brindis, música y abrazos, todas esas historias volvieron a cobrar vida. Porque 25 años no son nada cuando la amistad sigue intacta. ¡Salud!
Fotos: Grover Peralta





