Boris Delgadillo y la experiencia del bachillerato internacional
Desde Yacuiba hasta Singapur, el joven Boris ha acumulado vivencias imborrables.



Alentado por su madre a postular en el Programa de Diploma de Bachillerato de UWC, el joven yacuibeño Boris Konstantino Delgadillo Romero se ganó un par de años en Singapur, importante centro financiero del sudeste asiático. “Dedico toda la semana a estudiar, y también estoy metido en programas sociales y voluntariados. Si tuviera que escoger una palabra para describir lo que es UWC, diría diversidad”, declara el estudiante.
Sin embargo, recuerda que su primer año ha sido agitado y estresante por la incapacidad para comunicarse fluidamente en inglés, idioma en el que se imparten todos los estudios de UWC. “Arun, uno de mis amigos de la India, corregía las estructuras de mis oraciones y me enseñaba nuevas palabras para expandir mi vocabulario. Nunca me había encontrado con alguien tan peculiar e inteligente hasta el momento. Pude mejorar bastante gracias a él y a mi profesor de inglés”.
Boris, quien se define como “un chico muy curioso y creativo, que gusta del cine, la robótica y la física, y escucha cualquier tipo de música mientras va en el bus”, encontró en esta experiencia una oportunidad y un reto para expandir ideas, pensamientos y puntos de vista, y “ver más allá de lo que sucede en mi país, profundizando sobre las culturas y situaciones de otras partes del mundo”.
“Esta oportunidad realmente me ha abierto la puerta hacia una nueva realidad, dejándome ver aspectos de mi vida y del mundo que nunca antes había visto”
“Singapur es un país muy atractivo, dedicado al desarrollo de servicios, tecnología y software. Es interesante ver como un país un poco más grande que la ciudad de La Paz puede tener uno de los PIB per cápita más altos del mundo”, resalta Boris junto a la seguridad, diversidad cultural, urbanidad y cuidado de reservas naturales, por encima de las divisiones sociales y las leyes extrañas del país asiático.
Entre esos datos, Boris destaca la experiencia de competir en “Dragon Boating” con sus compañeros de residencia. “Fue emocionante vernos exaltados, luchando, dando el mejor esfuerzo, demostrando la importancia de la buena coordinación y comunicación entre equipos. Las actividades que hacemos en comunidad son parte fundamental de la experiencia en UWC”.
Si bien la experiencia le ha permitido entender que Bolivia tiene un bajo nivel de competitividad académica y altos índices de corrupción, no cambiaría a su patria por nada. “Esta oportunidad realmente me ha abierto la puerta hacia una nueva realidad, dejándome ver aspectos de mi vida y del mundo que nunca antes había visto, y sobre todo me ha permitido a su vez valorar un poco más el significado de la palabra ‘patria’. Algo que extraño de ella, y creo que es lo primero que haré cuando llegue, es comer una rica sopa de maní o un exquisito saice”.