Advierten sobre el peligro de que este arsenal haya sido desviado al mercado negro
Aprehenden a capitán por robo de 33.000 municiones
La investigación por la desaparición de 33.608 cartuchos de munición de grueso calibre en el Regimiento de Satinadores RS-2 “Cnel. Francisco Manchego”, ubicado en Montero, derivó en la aprehensión de dos militares, de los cuales uno fue enviado a prisión preventiva. El caso, calificado de alta gravedad por las autoridades de Gobierno y el Ministerio Público, dejó al descubierto una red de sustracción sistemática en la que se utilizaron bolsas de cemento para simular el peso de los proyectiles y ocultar el faltante durante meses.
El fiscal de Montero, Carlos Candia, detalló que el material sustraído corresponde a munición calibre 5,56 x 45 milímetros —compatibles con fusiles de asalto como Galil, M-16 y AR-15—, valorado en más de 800.000 bolivianos. El Ministerio Público advirtió sobre el peligro de que este arsenal haya sido desviado hacia el mercado negro o bandas vinculadas al narcotráfico.
Situación jurídica de los implicados
Durante las primeras diligencias e inspecciones oculares, dos efectivos fueron arrestados. Sin embargo, la situación jurídica de ambos varió tras las indagaciones iniciales.
El capitán procesado fue imputado por los delitos de hurto de armamento y municiones. Tras su audiencia de medidas cautelares, un juez determinó su detención preventiva por 120 días en el penal de Cerprom de Montero. El oficial era el custodio del material bélico.
El teniente oficial A.M. quedó en libertad irrestrictas luego de que su defensa y la investigación establecieran que no tuvo participación en el ilícito. De acuerdo con su abogada, fue el propio teniente quien descubrió la irregularidad mientras realizaba labores de limpieza y despeje del depósito, tras lo cual presentó un informe con respaldo fotográfico a sus superiores.





