Crónica política de la jornada
Legitimidades y oportunidades de una reforma constitucional
Los partidos aceleran en una reforma constitucional durante un Estado de Excepción y sin quorum en el TCP, que además expondrá la legitimidad de Paz Pereira de continuar con su proyecto gubernamental
El Estado de Excepción ha sido tan anodino que incluso los parlamentarios parecen haberse olvidado de su vigencia al impulsar una reforma constitucional que está expresamente prohibida en el mismo texto Constitucional. No es extraño: hacer una reforma del pacto de convivencia con policías y militares disfrutando de poderes especiales y con las manifestaciones prohibidas no parece de lo más democrático.
La reforma se presentó hace semanas, pero fue el miércoles en la noche cuando cobró fuerza y ayer, cuando diferentes parlamentarios escoltaron al presidente del Senado Diego Ávila a la presentación pública de la misma y de la alianza interpartidaria que la va a hacer posible cuando algunos sectores se dieron cuenta de los detalles, y de los desafíos.
Además del viso de nulidad de iniciar este trámite durante el Estado de Excepción, hay otro problema patente: no hay quorum en el Tribunal Constitucional, ergo, no hay quien dictamine si el procedimiento es correcto. En Alianza Popular señalan que es un intento de “desmantelamiento” y lo cierto es que lo es: el texto propone incluir un artículo que “desconstitucionaliza” otros 30 y los deja a merced del desarrollo legislativo. 30 artículos de temas clave.
Sánchez Berzaín, desde su exilio, plantea directamente declarar nula la CPE de 2009 y reponer la del 94 y no es extraño que en algún momento esa fórmula cobre fuerza: la Asamblea tiene dos tercios para aprobar la Ley de Reforma Parcial – aunque parezca total y requiera una Constituyente -, pero sí o sí debe ir a referéndum, y ahí las cosas se pueden complicar.
Las elecciones de 2025 fueron como fueron. Muchas siglas apartadas. Muchos candidatos proscritos. Mucho nulo y mucha gente votando por el “mal menor”. El “mal menor” era el binomio Rodrigo Paz – Edmand Lara según denuncian permanente desde Libre, que aseguran que el voto de Evo fue a ellos. Los partidos saben que tienen la Asamblea, pero el voto popular es otra historia.
A esto se suma la debacle política. Paz perdió el apoyo popular ni bien arrancó la legislatura dándole la espalda a Lara y abrazando a EEUU, Israel, etc., como se manifestó en mayo, y en las últimas semanas ha podido perder también el respaldo de la gente que, aunque no le votó, saludó su giro. El escándalo Beller – Cerimedo no moviliza como el precio del diésel, pero genera decepción y desapego entre clases medias.
Los partidos le apoyarán la reforma en la Asamblea, pero la aventura del referéndum será de Paz en solitario. Con o sin bots operando, que se convierta en un plebiscito será inevitable. Su credibilidad está tocada y cada intento de explicación – ayer Aramayo quiso volver a vincular a Cerimedo con otros candidatos de la campaña mientras le mostraban las fotos de marzo y mayo – se complica.
Cerimedo
Para este viernes está prevista la audiencia de Acción de Libertad del “asesor principal” Fernando Cerimedo, que no quiere ir a Chonchocoro en La Paz por el caso de Enriquecimiento Ilícito y pide quedarse en Palmasola por el caso de tentativa de feminicidio.
Ayer no hubo audios, aunque se “concilió” que las grabaciones -si se confirman - vienen del lado del “asesor principal”. Los dos filtrados son llamadas y no descubren material penal por el que se pueda abrir un caso judicial. En todo caso moral. Corren apuestas sobre si aparecerán antes los audios de reuniones o los que sí hablen de alguna cosa más delicada. Nadie sabe.
La otra posibilidad es que el tiempo pase, la agenda política colapse, la económica agobie a todo el mundo y que solo quede ver el mundo arder.
El pecho y las balas
A cuenta del debate sobre la reforma constitucional y el detalle de la prohibición expresa de abrirla durante un periodo de Estado de Excepción, se abren corrillos sobre la necesidad o no de ampliarlo, lo que dejaría tocada la propia reforma.
En la tesis de los analistas más apegados al guante blanco se da por descontado que las protestas en el altiplano y el Chapare se reactivarán a la voz de ya en el momento en el que el decreto de excepcionalidad caiga. Otros análisis señalan que el bloque popular quedó muy tocado tras los cincuenta días y que la situación actual ahoga sobre todo a las clases urbanas que lejos de plegarse en mayo, los criminalizaron.
No es el tiempo, dicen.
Y en esa indefinición de los unos y los otros puede estar precisamente la tabla de salvación del más audaz hasta el momento. Rodrigo Paz.








