La caída de Sokol, el audio de Lara y la salida por referéndum
El cambio en el alto mando policial vuelve a agitar los fantasmas de la inestabilidad. El vicepresidente filtró un audio comprometedor. El presidente explora la salida democrática vía referéndum para consolidar su gestión
La semana empezó a mil: de entrada, cayó el comandante de la Policía Nacional Mirko Sokol; después el vicepresidente Edmand Lara presentó un audio de una supuesta conversación entre la “primera dama” y el “asesor principal”, después hubo reemplazo en la cúspide policial y entre medias, Rodrigo Paz Pereira esbozó una suerte de “salida” a la crisis política, que acabaría en un referéndum constitucional. Además, hubo cambios en mandos intermedios del Ministerio de Obras Públicas y el anuncio de una “Asamblea de la Cruceñidad” por el tema diésel que Paz Pereira quiere seducir con un “notición” que dará en septiembre. Que ya es. Por partes.
Lo de Sokol era un secreto a voces – como la mil veces filtrada de Marco Antonio Oviedo, que aún no se produce -. Su ascenso ya fue controvertido, pues básicamente fue elegido saltando una promoción y entre los perfiles “menos problemáticos”. La apuesta “contra la corrupción” había sido clave en campaña y no se podía empezar con un lunar. Sokol había estado en la academia y en “asuntos internos” que dicen en las películas, por lo que sabía cómo funcionaba “la movida”, pero tenía las manos limpias.
El audio filtrado por el vicepresidente Edmand Lara luego de la destitución de Sokol y antes de la posesión de Javier Álvarez, que es un supuesto total que la principal disparadora de este escándalo, Nadia Beller, ha puesto en duda, viene a describir precisamente lo que se hablaba en los corrillos de la plaza Murillo: que Sokol es celoso de su actuar, que no es hombre de acción y que investiga de más a altas autoridades del Estado. Nada que no se supiera: El propio Sokol le dijo a Pomacusi que “lo de Evo ya tal”.
Lo sísmico del audio es que hablan, supuestamente, la esposa del presidente, María Elena Urquidi, que ejerce como Primera Dama y que siempre acompañó a su marido en todos los escenarios, y el “asesor principal Fernando Cerimedo, negado en su influencia hasta la saciedad pese a la cantidad de gigas de la hemeroteca pública y que debe generar pesadillas pensar en la cantidad que debe tener en privado. Él o su expareja, Nadia Beller. Pues la cuestión es que el audio está grabado desde la posición en la que él recibe la llamada, y este dato es clave.
El audio es controvertido. Si se da por válido, solo devela la influencia real tanto de Cerimedo como de “Bibi” Urquidi sobre Paz Pereira – algo bastante evidente -, la existencia de pulsos internos en el gabinete por el control del poder (en la web se puede leer la transcripción) y el hecho de que las personas más cercanas al presidente sí son conscientes tanto de su debilidad como de la posibilidad de caída. Sin embargo, no devela nada extraordinario ni delictuoso, como lo que se investiga en la causa por Enriquecimiento Ilícito.
Si se cree en la veracidad del video, cabe la posibilidad de que Policía o Fiscalía hubieran iniciado una investigación de oficio y tuvieran a Cerimedo monitoreado con sus teléfonos pinchados. Lo otro implica que el audio lo grabó el propio Cerimedo desde su teléfono o desde algún dispositivo muy cercano. La otra posibilidad sería que Beller lo hubiera grabado a él o que hubiera “sustraído” esa grabación del teléfono de su amante.
Claro que también caben otras muchas posibilidades. Como por ejemplo que sea Cerimedo el que ha sacado a pasear el audio, que niega Beller, por si alguien se estaba olvidando de todo lo que sabe o confiando en exceso en su rol de víctima. O que le investigue El Mossad. Nada está dicho.
Sokol, que ya denunció que le habían puesto precio a su cargo, había podido caer el día que negó la importancia de detener a Evo Morales. Hasta Evo se mofó de aquella infidencia. Renuncia sin embargo un mes después en medio de un escándalo mayúsculo.
¿Hay salida constitucional a la crisis política?
La crisis política ha alcanzado dimensiones relevantes, eclipsando la crisis económica, lo que no significa que no exista. Unos y otros coinciden en que el daño a la imagen del gobierno es notable y que no bastaría con pasar página nomás o hacer como si no existiera.
Ayer Rodrigo Paz Pereira abrió la puerta a una “salida democrática”: el referéndum.
La cuestión es delicada y exige mucha cintura. Paz propuso hacer varias reformas parciales – que se supone que son de forma y no de fondo –, pero que requieren validación en referéndum luego de sacar adelante una Ley con dos tercios de apoyo en la Asamblea.
Tanto Tuto Quiroga como Samuel Doria Medina han hablado de reformas parciales, por lo que se supone que llegar a un acuerdo en el legislativo no sería difícil, incluso cuando se cuestione si lo que se está haciendo no es una reforma de forma sino de fondo y que exige constituyente.
El problema vendría después. Analistas y estrategas coinciden en que una convocatoria a las ánforas en forma de referéndum se convertiría en un plebiscito sobre la gestión de Paz Pereira, en la que seguramente no quisieran quedar pegados ni Samuel ni Tuto, que aún hoy siguen confiando en una nueva oportunidad de pelear el poder.
Algunos asambleístas plantean un paso más: que el referéndum incluya compromiso explícito de renuncia en caso de derrota y que se incluya una pregunta con el mismo fin respecto al vicepresidente Edmand Lara. La cuestión es que pocos creen que sea sano pretender esperar hasta el ecuador de la gestión para someterse a un revocatorio formal, cuando en diez meses se han quemado demasiadas naves.
El asunto está para discutirse, pero desde luego, hasta hoy, la técnica de mirar para otro lado y esperar que pase la tormenta, no está funcionando.








