Se persigue la crueldad
Leyes en defensa de los animales en Tarija son “saludo a la bandera”
La Ley nacional 700 para la Defensa de los Animales Contra Actos de Crueldad y Maltrato fue promulgada en 2015, y establece sanción con privación de libertad de 2 a 5 años a quien mate un animal con ensañamiento



Las leyes nacionales y municipales para la defensa de los derechos de los animales domésticos son un saludo a la bandera en Tarija. Actualmente se tiene la Ley 700 a nivel nacional y la Ley 217 municipal de defensa de los derechos de los animales, pero hasta la fecha no se tiene personas detenidas por maltratos o biocidios, ni siquiera que hayan pagado alguna multa.
“La ley es un saludo a la bandera, porque a las autoridades no les interesa, a las autoridades nacionales, departamentales y municipales no les interesa, todas tienen que ver con estas leyes que son de cumplimiento obligatorio de defensa de los animales (...)”, denuncia el activista y defensor de animales, Gonzalo “Chulo” Torres.
La Ley nacional 700 para la Defensa de los Animales Contra Actos de Crueldad y Maltrato fue promulgada en 2015, y establece sanción con privación de libertad de 2 a 5 años y multa de 30 a 180 días, a quien matare con ensañamiento o con motivos fútiles a un animal. La sanción sería agravada si se matare a más de uno.
“La Ley 700, es una ley nacional con la cual uno incluso podría terminar en la cárcel por el tema de biocidio, sin embargo, muchísima gente envenena animales en Tarija, hay muchas denuncias, hay testigos y nunca se pudo meter a nadie a la cana (cárcel), nunca se pudo lograr una sentencia, nunca se pudo lograr ni si quiera una multa de 50 centavos”, indica el activista.
La Ley Municipal de Cercado N°217 promulgada el 2019 refiere la implementación de un albergue municipal para animales domésticos abandonados, un censo canino, un programa de esterilización masiva gratuita, entre otras cosas, pero nada de esto se cumplió.
“En el caso de la Ley municipal 217 que tiene muchas multas por diferentes motivos, pero no se pudo cobrar ninguna multa porque el reglamento de la Ley se hizo sin dejarnos entrar a las organizaciones de defensa de los animales, se lo hizo con mala fe digamos (...)”, afirma.
Torres asegura que solo su organización al año recibe entre 120 a 150 denuncias por biocidios, es decir personas que matan un can o un gato, pero no se puede lograr una sanción en la justicia para los responsables, esas muertes quedan en el olvido.
Siete canes murieron envenenados
El martes 19 de diciembre fueron encontrados siete canes muertos en el marcado Abasto del Sur, en un caso de biocidio con víctimas múltiples.
El Ministerio Público inició las investigaciones de oficio para dar con los autores del biocidio, mientras que desde la Policía se indica que se tendrían identificadas a dos mujeres como las posibles autoras del hecho, sin embargo, esperan las directrices de la fiscalía para proceder con las aprehensiones de las sospechosas.
“Vamos a establecer una pena ejemplificadora para este tipo de situaciones, ya tenemos más o menos identificados quienes serían (...)”, indicó la fiscal departamental de Tarija, Sandra Gutiérrez.
“Es lamentable lo que ha ocurrido con estos perritos del Abasto del Sur, que eran perritos comunitarios, o sea tenían nombre, collar y libreta de vacunación, había gente que se hacía cargo de ellos (...)”, indicó.
Se cumplirá una semana de la muerte de los canes y no se tiene mayores avances en el caso, solo declaraciones de buenas intenciones de las autoridades.
Según el activista, la mayoría de las personas que quieren deshacerse de un can o un gato, acuden a adquirir raticida, que es un veneno que se comercializa, sin ningún control, en las tiendas en la ciudad de Tarija.
“En general a los perros los envenenan con raticidas, que es un veneno muy barato y es de libre venta. El veneno es muy barato, yo fui alguna vez a preguntar para hacer un seguimiento sobre cómo adquieren ese veneno (...), es barato te venden en un sobrecito para poder matar unos 50 perros o con lo mismo puedes matar a 50 personas, el veneno no es racista, mata al que lo consume, con 20 bolivianos pueden matar a 100 perros”, asegura.
Torres considera que la muerte de los siete canes quedará en el olvido como tantas otras veces.
Primera sentencia por biocidio en Bolivia
El 2 de abril del presente año la justicia boliviana sentenció a tres años y seis meses de prisión a un hombre acusado de matar a pedradas y sin ninguna razón a un perro en la ciudad oriental de Santa Cruz, la primera condena en el país por el delito de biocidio.
El Juzgado Treceavo de Instrucción Cautelar dispuso que Ronny Mendoza, de 26 años, cumpla la condena en la cárcel cruceña de Palmasola por el biocidio de un perro de raza cocker llamado Toffy, señaló el fiscal departamental de Santa Cruz, Roger Mariaca, según un comunicado de prensa del Ministerio Público.