Daños incalculables
Torrencial lluvia en Yaguacua - Yacuiba deja una niña de 7 años fallecida
Los comunarios piden que se acelere la declaratoria de emergencia para atender las necesidades más urgentes de las familias damnificadas.



Las torrenciales lluvias que se registraron en la comunidad yacuibeña de Yaguacua entre la noche del miércoles y la madrugada del jueves dejaron como saldo la muerte de una niña de 7 años, inundaciones en viviendas, cierre de caminos, cortes de energía y afectación a diferentes tramos camineros, por lo que se espera la declaratoria de emergencia en las próximas horas.
“Esto trajo graves consecuencias (…) preocupa a los vecinos y al Gobierno Municipal porque se trata de una contingencia circunstancial en determinadas épocas. Ya estamos llegando a la culminación del verano y estamos viendo las lluvias de más intensidad, cuando en diciembre y enero no han sido así”, dijo el alcalde de Yacuiba, Ramiro Vallejos Villalba.
La autoridad señaló que desde la noche del miércoles se comenzó a desplegar el personal de la Dirección Municipal de Medio Ambiente y la Unidad de Gestión de Riesgos (UGR) para atender a los damnificados y hacer una evaluación de los daños.
Lo que más conmovió a la población fue la muerte de una menor de 7 años que fue arrastrada por el agua. Esto ocurrió por la inundación que hizo que el nivel del agua sobrepase las barandas y las ventanas, al haber una fuerte corriente la menor fue arrastrada desde su domicilio hasta un canal que va a desembocar al Río Grande, donde se encontró su cuerpo sin vida la mañana del jueves.
Además de la niña, también resultó damnificada su madre, quien evitó ser arrastrada, pero sí presenta lesiones en el rostro y el resto de su cuerpo.
Luego del rescate de su hija, la misma tuvo que ser trasladada a la casa comunal para ser velada, pues el domicilio también registra daños de mucha consideración por el ingreso del agua y lodo.
En cuanto a los daños materiales, Vallejos explicó que este siniestro afectó a gran parte de la infraestructura municipal como unidades educativas, centros de salud, la pérdida de bienes, el corte de caminos del área rural y también el enlodamiento de las calles del área urbana, además de la quema de pantallas de alumbrado público y los daños a inmuebles particulares.
En total suman más de 60 las familias que fueron afectadas por el ingreso de agua, tanto a viviendas como a potreros. En cuanto a los cultivos el daño fue de menor magnitud, pero se teme por la producción de soya.
Por su parte, los comunarios piden que las autoridades puedan atenderlos lo antes posible, pues muchos quedaron en la calle y fueron instalados en centros comunales. Al respecto, Vallejos dijo que se desplegó todo el personal para hacer la evaluación y promulgar la declaratoria de emergencia hasta hoy para que la Secretaría de Finanzas agilice el desembolso de recursos.