El sistema financiero boliviano, a examen: los trenes (III)
Ferroviaria Oriental: el tren fantasma de las pensiones bolivianas
Trenes Continentales distribuyó Bs 43.9 millones cuando la utilidad fue de Bs 15.25 millones. La Gestora posee 49.91%, los fondos de pensiones invirtieron US$ 247 millones en bonos y empresarios chilenos controlan con 0.00035% de ventaja accionaria.
Cada convoy que parte de Santa Cruz hacia Brasil transporta cemento y soya. También arrastra el destino financiero de un fondo que, en teoría, pertenece a todos los bolivianos mayores de edad al 31 de diciembre de 1995. La mitad exacta de Ferroviaria Oriental, 1.146.442 acciones valoradas en más de 640 millones de bolivianos, está en el Fondo de Capitalización Colectiva, administrado ahora por la Gestora Pública. La otra mitad pertenece a un consorcio dominado por capitales chilenos que, durante dos décadas, ha extraído decenas de millones en dividendos incluso cuando la empresa operativa reporta pérdidas. Entre ambos extremos: cuentas en Suiza y Estados Unidos, subsidiarias en Uruguay con objetos sociales que incluyen “cine, combustible y joyería”, estados financieros sin consolidar, y una empresa matriz sin empleados ni operaciones.
La concesión de 1996
El 14 de marzo de 1996, en el proceso de capitalización que transformó Bolivia, nació Ferroviaria Oriental con una concesión por 40 años para operar 1.244 kilómetros de vía férrea. En el nuevo esquema, los trabajadores de la extinta Empresa Nacional de Ferrocarriles se convertirían en accionistas minoritarios, un consorcio privado pagaría 25,8 millones de dólares por el 50,00035% del control (ese 0,00035% resultaría determinante) y el 49,91% iría al Fondo de Capitalización Colectivo, el mecanismo mediante el cual los bolivianos se “convirtieron” en accionistas de empresas estatales privatizadas.
Veinticinco años después, la inversión acumulada alcanza los 296 millones de dólares y la red transporta un tercio de las exportaciones bolivianas. El retorno sobre el patrimonio fue de 1,70% en 2023, cayó a -0,37% en 2021, y las proyecciones de 2025 muestran pérdidas operativas sostenidas. El consorcio privado ha distribuido sistemáticamente dividendos que superan las utilidades anuales de la operación ferroviaria.
La empresa sin operaciones
Trenes Continentales S.A., el socio mayoritario que controla Ferroviaria Oriental, es una sociedad holding domiciliada en La Paz con un solo empleado permanente. No tiene préstamos bancarios. No genera ingresos propios. Su único activo es su participación del 50% en la concesión ferroviaria. Su estado de resultados refleja las utilidades, o pérdidas, de Ferroviaria Oriental mediante el método contable de Valor Patrimonial Proporcional.
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Accionista |
Participación |
Nacionalidad |
Capital (Bs) |
|---|---|---|---|
|
Transportes Ferroviarios S.A. |
40,62% |
Chile |
50.550.000 |
|
BTG Pactual Chile S.A. |
27,08% |
Chile |
33.633.400 |
|
GWB Inversiones S.A. (Carlos Serrate Valdivia) |
22,59% |
Bolivia/EE.UU. |
28.055.100 |
|
International Finance Corporation |
7,71% |
EE.UU. (Banco Mundial) |
9.577.500 |
|
Ferrocarril General Belgrano |
2,00% |
Argentina |
2.484.000 |
Las dos posiciones chilenas suman 67,70%, el porcentaje exacto que poseía el accionista inicial mayoritario en 1996. El control efectivo pasó de un consorcio boliviano-internacional a inversionistas chilenos que operan desde Santiago.
Dividendos superiores a las utilidades: tres décadas de extracción
Los registros corporativos revelan un patrón sistemático de distribución de dividendos que excede las utilidades anuales de la operación ferroviaria. En 2007, cuando Ferroviaria Oriental reportó una utilidad neta de 15,25 millones de bolivianos, Trenes Continentales distribuyó 43,9 millones en dividendos, casi tres veces la ganancia anual. El mecanismo: “Ganancias por Inversiones en Subsidiarias”, un rubro contable que permite reconocer utilidades de años anteriores acumuladas en el balance.
La documentación financiera muestra la magnitud histórica de esta práctica. En 2001, se distribuyeron Bs 28.8 millones en proporción al aporte de los accionistas. Entre 2004 y 2007, los pagos anuales oscilaron entre US$ 5.99 millones y US$ 6.71 millones. En abril de 2007, se pagaron Bs 55.4 millones a razón de Bs 24.11 por acción en una sola cuota.
El patrón se mantuvo en años posteriores. En 2008, con utilidad de 19,6 millones, se distribuyeron dividendos de 28,5 millones. En 2011, con utilidad de 6,8 millones, se repartieron 21,3 millones. En junio de 2012, se pagó un dividendo de Bs 6.17 por acción, utilizando préstamos bancarios para cubrir necesidades de liquidez inmediata, incluyendo precisamente el pago de dividendos.
Entre 2013 y 2014, los pagos alcanzaron cifras récord. En junio de 2014 se pagaron Bs 15.47 por acción, y en junio de 2015, Bs 8.99 por acción con fecha valor 1 de enero de 2015. La documentación indica que, en 2013, cuando Ferroviaria Oriental registraba una utilidad importante, su principal cliente Gravetal Bolivia S.A. distribuyó Bs 66.1 millones (aproximadamente US$ 9 millones) a su accionista mayoritario Inversoja S.A., evidenciando el flujo de recursos a lo largo de la cadena corporativa.
Los estados de flujo de efectivo de Trenes Continentales muestran salidas constantes por pago de dividendos: Bs 19.5 millones en 2009, Bs 18.4 millones en 2010, Bs 14.2 millones en 2011, y así sucesivamente hasta los años recientes. En 2022 y 2023 se pagaron Bs 10.2 millones anuales, y en 2024, Bs 9.9 millones.
Ferroviaria Oriental mantuvo distribuciones incluso durante la pandemia. Aunque en 2020 se decidió retener el 95% de las utilidades (Bs 19.2 millones) para fortalecer la liquidez en medio de la crisis sanitaria y económica, en septiembre de 2020 se distribuyó Bs 1.27 millones como anticipo de utilidades de 2019 a razón de Bs 0.55 por acción. En julio y agosto de 2021 se realizó una rectificación de esta distribución con dos cuotas de Bs 0.25 por acción cada una.
Para las gestiones 2022 y 2023, se reanudó la distribución plena. En abril de 2023 se pagaron Bs 23.3 millones (Bs 10.14 por acción) correspondientes a utilidades de 2022, y en abril de 2024 se distribuyeron Bs 21.4 millones (Bs 9.32 por acción) de las utilidades de 2023. Los dividendos de las gestiones 2018 y 2019 se pagaron en dos cuotas, con montos por acción de Bs 7.63 y Bs 0.55 respectivamente.
Mientras la matriz extrae, la subsidiaria operativa se financia con deuda. Entre 2013 y 2024, Ferroviaria Oriental emitió bonos por más de 600 millones de bolivianos, la mayoría destinados a “recambio de pasivos”. Para septiembre de 2024, la deuda financiera total alcanzó los 658 millones de bolivianos, con obligaciones a corto plazo que crecieron 43% en tres meses. La matriz sin operaciones distribuye más dividendos que las utilidades de su única subsidiaria, mientras esa subsidiaria se endeuda para financiar sus operaciones.
La doble exposición de los fondos de pensiones
Los fondos de pensiones bolivianos tienen dos tipos de exposición a Ferroviaria Oriental. Por un lado, el Fondo de Capitalización Colectiva posee el 49,91% de la empresa, con 640 millones de bolivianos en juego. Por otro, los fondos de pensiones son acreedores, pues han invertido de manera continua en los bonos de largo plazo emitidos por la concesionaria. La exposición acumulada histórica supera los 247 millones de dólares en distintos cortes anuales.
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Año |
Porcentaje de Cartera |
Valor Total Fondo (US$) |
Inversión Estimada (US$) |
|---|---|---|---|
|
2014 |
0,195% |
10.742.841.630 |
20.948.531 |
|
2016 |
0,199% |
14.172.048.579 |
28.202.377 |
|
2021 |
0,1031% |
22.561.782.075 |
23.264.193 |
|
2023 |
0,0913% |
25.489.428.609 |
23.275.503 |
Los prospectos de emisión de bonos establecen restricciones específicas sobre la distribución de dividendos. Ferroviaria Oriental tiene prohibido distribuir o pagar dividendos si las suscripciones de acciones no estuvieran íntegramente pagadas o si la Sociedad estuviera enfrentando un Hecho Potencial de Incumplimiento de sus compromisos financieros. La fórmula para calcular el monto de dividendos distribuibles establece que MD=UN–RL–RIE, donde se excluyen los rendimientos provenientes de inversiones realizadas con recursos obtenidos de la colocación de bonos.
Sin embargo, a pesar de estas restricciones contractuales, la documentación muestra que las juntas de accionistas han aprobado sistemáticamente distribuciones año tras año. Cuando Ferroviaria Oriental pierde, el patrimonio del FCC se erosiona como accionista. Cuando la empresa se endeuda para sobrevivir, los fondos de pensiones financian esa deuda como acreedores. La Gestora Pública administra el FCC y debería exigir transparencia como accionista. Pero como acreedor, hay incentivos para que la empresa siga emitiendo deuda. El socio privado extrae dividendos con apenas un 0,00035% de ventaja accionaria.
Compensaciones estatales: 149 millones de bolivianos en cuentas por cobrar
Ferroviaria Oriental mantiene con el Estado boliviano una relación compleja que incluye demandas de compensación económica por el servicio público de transporte de pasajeros. Los contratos de concesión establecen que cuando los ingresos por pasajeros no cubren los costos operativos más un margen de rentabilidad, el Estado debe compensar a la empresa.
Entre 2000 y 2004, el derecho a la compensación económica por pérdidas sufridas en el transporte público de pasajeros del tramo Este (Santa Cruz - Puerto Quijarro) fue reconocido a la Sociedad mediante un fallo emitido por la Corte Suprema de Justicia. En la gestión 2015, el saldo contable de esta compensación junto con otras compensaciones de gestiones anteriores alcanzó aproximadamente US$ 4.9 millones, registrado en Otras Cuentas por Cobrar a Largo Plazo.
Para las gestiones 2005 a 2008, las solicitudes de compensación fueron inicialmente rechazadas por la Autoridad de Regulación y Fiscalización de Telecomunicaciones y Transportes (ATT), lo que llevó a Ferroviaria Oriental a iniciar procesos contenciosos administrativos. El Gerente General explicó ante las instancias correspondientes el origen y antecedentes de la solicitud de compensación, argumentando que los fundamentos legales de los rechazos previos no eran válidos.
El registro contable más significativo ocurrió durante la gestión 2020. La Sociedad incrementó sus cuentas por cobrar en Bs 98.0 millones (equivalente a US$ 14.1 millones) correspondientes a la compensación económica sobre costos y utilidades por servicios de transporte de pasajeros de las gestiones 2009 a 2019. Este reconocimiento se basó en un análisis legal que confirmó la no existencia de impedimento legal para la exigibilidad y considerando fallos favorables obtenidos en procesos contenciosos administrativos. El monto se clasificó como “Otros Ingresos” en los resultados de 2020, influyendo positivamente en el Margen Neto de ese ejercicio.
Al 31 de diciembre de 2023, Ferroviaria Oriental registra en sus estados financieros cuentas por cobrar por compensación de pasajeros que ascienden a Bs 149.3 millones. El desglose incluye Bs 19.3 millones de gestiones 2004 a 2008, sobre los cuales la Sociedad cuenta con opinión legal favorable para recuperar los saldos adeudados. La recuperabilidad del monto total está supeditada a las resoluciones favorables en los procesos legales vigentes que se tramitan ante el Tribunal Supremo de Justicia.
Los estados financieros de años recientes reflejan el impacto de estos procesos. En 2021, el rubro “Total otros ingresos (egresos)” registró Bs 27.8 millones como egreso total, que incluye la devolución de costos por compensación de transporte de pasajeros. En 2022, este egreso aumentó a Bs 32.1 millones, un incremento de Bs 4.3 millones (15.57%) respecto al año anterior. Para 2023, el egreso disminuyó a Bs 20.6 millones, una reducción de Bs 11.6 millones (36.05%) causada por el incremento de otros ingresos fuera de explotación.
Contratos estratégicos con entidades estatales
Además de las compensaciones en litigio, Ferroviaria Oriental mantiene relaciones contractuales directas con empresas estatales que resultan fundamentales para su operación. Desde 2018, la compañía firmó con Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) Corporación un contrato para el transporte integral de Urea, inicialmente vigente por tres años (2018-2020). Este contrato fue renovado para 2021 y posteriormente extendido por dos años más (2022-2023), con renovación hasta diciembre de 2024. El contrato es del tipo “Take or Pay”, que establece un compromiso de volumen garantizado. Desde septiembre de 2021, parte del transporte se subcontrata en camiones.
En materia de combustible, Ferroviaria Oriental está registrada como “gran consumidor” y mantiene un contrato de abastecimiento con YPFB para Diésel Oíl destinado al autoabastecimiento de equipos tractivos propios: locomotoras, ferrobuses y autocarriles. La empresa realiza trámites de facturación, autorización de compra local digital, adquisición de sustancias químicas controladas y registro en el Sistema Killa ante YPFB y la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH). Aunque un contrato de abastecimiento con una entidad estatal en un sector estratégico puede implicar condiciones preferenciales o precios regulados, las fuentes no detallan explícitamente que este contrato otorgue un subsidio monetario directo, sino que constituye un acuerdo de provisión vital para la operación continua del servicio público ferroviario.
En 2024, Ferroviaria Oriental obtuvo préstamos bancarios del Banco Económico relacionados con garantías de contratos con entidades estatales. Los desembolsos incluyen US$ 100,000 del Viceministerio de Transporte (28 de marzo de 2024) y dos créditos vinculados a YPFB por Bs 463,634 (17 de enero de 2024) y Bs 1.14 millones (8 de mayo de 2024), todos con vencimientos en 2025 y registrados como Créditos y Deudas por Pagar al 30 de septiembre de 2024.
Cuentas internacionales y subsidiarias sin consolidar
El 30 de marzo de 2023, el Directorio de Ferroviaria Oriental, presidido por Carlos Gill Ramírez, autorizó mediante Testimonio N° 686/2023 a la Gerente General Karem Dita Roca Coca y al Gerente de Administración y Finanzas Jaime Paul Blades Arce a realizar transferencias entre cuentas nacionales y del exterior, invertir en instrumentos financieros internacionales, y abrir una cuenta en Estados Unidos adicional a la existente en Suiza.
En 2014, Ferroviaria Oriental adquirió Sociedad Aigre S.A., una empresa uruguaya con el 100% de participación. Su objeto social: inversiones en títulos, bonos, acciones, operaciones agropecuarias, financieras, inmobiliarias, y actividades en alimentación, automotriz, bebidas, caucho, cine, combustible, cuero, electrónica, química, televisión, textil, turismo y vestimenta. Aigre S.A. posee un inmueble en Puerto San Martín, Argentina.
La estructura corporativa internacional incluye además Ferroviaria Oriental Participaçoes S.A. (Brasil, 99% FO, 1% Trenes Continentales) y Transportes Continentales S.A. (Argentina, 90% FO, 10% Trenes Continentales). A septiembre de 2024, Ferroviaria Oriental reportaba cuentas por cobrar a empresas relacionadas por 38,75 millones de bolivianos. La operadora boliviana que depende del endeudamiento financia con su propio capital a las subsidiarias internacionales, donde Trenes Continentales mantiene participaciones mínimas pero estratégicas.
Año tras año, auditores independentes (PricewaterhouseCoopers, Deloitte, ACG Consulting Group) emiten dictámenes “sin salvedades”. Pero cada informe incluye un “Párrafo de Énfasis”: los estados financieros no incluyen la consolidación de subsidiarias controladas. Nadie sabe cuánto dinero fluye entre Ferroviaria Oriental y su red de subsidiarias en Uruguay, Argentina y Brasil. La Gestora Pública no puede fiscalizar el uso de los recursos en el conjunto del grupo.
Depósitos judiciales por distribución de utilidades
Una particularidad en los registros financieros de Trenes Continentales revela tensiones históricas entre accionistas. Desde 2004, las distribuciones de utilidades correspondientes al accionista minoritario Ferrocarril General Belgrano S.A. se efectúan como depósitos judiciales, resultado de una acción judicial iniciada por un tercero relacionada con utilidades no distribuidas.
Los montos de estos depósitos judiciales se han registrado anualmente: Bs 1.66 millones (US$ 207,011) en 2004, Bs 464,385 (US$ 57,331) en 2005, Bs 371,238 (US$ 45,945) en 2006, Bs 474,646 (US$ 59,931) en 2007, Bs 436,876 (US$ 60,931) en 2008, Bs 333,282 (US$ 47,140) en 2010, Bs 226,598 (US$ 32,511) en 2011, Bs 112,712 (US$ 16,125) en 2012, Bs 18,273 (US$ 2,622) en 2013, y Bs 258,764 (US$ 37,179) en 2014. El total de depósitos judiciales acumulados hasta 2014 alcanzó Bs 4.75 millones (US$ 621,697).
Esta práctica continuó en años posteriores. En 2015 se depositaron Bs 182,764 (US$ 26,207). Los estados de flujo de efectivo muestran que mientras se realizaban estos depósitos judiciales para el accionista minoritario, los pagos principales de dividendos a los accionistas mayoritarios siguieron ejecutándose sin interrupciones: Bs 43.9 millones en 2007, Bs 29.8 millones en 2008, Bs 19.9 millones en 2009, Bs 21.3 millones en 2011, alcanzando cifras que en algunos años triplicaron las utilidades anuales reportadas.
12 años hasta la reversión
A la concesión le quedan 12 años. En 2036, toda la infraestructura deberá revertir al Estado boliviano “con todas sus mejoras y sin costo”, según el contrato de 1996. Para entonces, Ferroviaria Oriental habrá pagado cientos de millones en intereses. Habrá distribuido decenas de millones en dividendos a Trenes Continentales, que los habrá canalizado a sus accionistas chilenos y norteamericanos. La Gestora Pública habrá administrado durante 40 años una participación del 49,91% en una empresa que, en promedio, generó un retorno anual inferior al 2%.
Los indicadores operativos de marzo 2025 muestran una concentración extrema de riesgos. El 74% de los ingresos proviene de siete clientes, el 42% de un solo contrato con Itacamba Cemento. El 43% de los ingresos de 2023 provinieron del transporte de soya. El valor del equipo rodante comprometido en garantías prendarias alcanza los 93,99 millones de dólares, casi la mitad del patrimonio de la empresa. El margen neto es negativo en -0,88% y el flujo operativo negativo en 12,70 millones de bolivianos.
Los dividendos de las empresas en las que el FCC tiene acciones, incluyendo Ferroviaria Oriental, se destinan por ley al financiamiento de la Renta Dignidad (antes Bonosol y Bolivida) y gastos funerales, beneficios que el Estado paga a personas mayores de 60 años que cumplan los requisitos establecidos. Cuando Ferroviaria Oriental genera utilidades que llegan al FCC, esas utilidades financian ese beneficio social. Cuando la empresa pierde o cuando el socio privado extrae dividendos sin que la operación genere utilidades equivalentes, el sistema se debilita.
Carlos Gill Ramírez preside directorio que aprobó cuentas internacionales y extracciones millonarias
El 30 de marzo de 2023, Carlos Enrique Gill Ramírez, como presidente del Directorio de Ferroviaria Oriental, autorizó mediante Testimonio N° 686/2023 la apertura de cuentas bancarias en Estados Unidos, adicionales a las existentes en Suiza, y transferencias internacionales sin límites especificados. Su nombramiento como Presidente del Directorio fue ratificado en abril de 2023 y nuevamente en abril de 2024, cuando la Junta General Ordinaria de Accionistas aprobó la distribución de Bs 21.4 millones en dividendos correspondientes a la gestión 2023.
La trayectoria de Gill Ramírez en Ferroviaria Oriental se remonta a mayo de 2011, cuando fue elegido Director Titular. Su permanencia en el directorio coincide con múltiples ciclos de distribución de dividendos que excedieron las utilidades operativas anuales. En abril de 2012, siendo ya Director Titular, la empresa aprobó el pago de dividendos de Bs 6.17 por acción, utilizando préstamos bancarios para cubrir necesidades de liquidez inmediata. En abril de 2014 fue ratificado como Presidente del Directorio, cargo desde el cual presidió las juntas que aprobaron pagos de Bs 15.47 por acción en 2014 y Bs 8.99 por acción en 2015.
La red corporativa que preside incluye subsidiarias en tres países sin consolidación financiera. Sociedad Aigre S.A. en Uruguay lista actividades comerciales ajenas al negocio ferroviario: cine, combustible, joyería, televisión y textiles. Ferroviaria Oriental Participaçoes en Brasil y Transportes Continentales en Argentina mantienen cuentas por cobrar de 38.75 millones de bolivianos mientras la matriz boliviana se endeuda para financiar operaciones y, simultáneamente, distribuir dividendos.
El patrón de extracción bajo su presidencia es sistemático y está documentado en los estados financieros. Trenes Continentales distribuyó Bs 43.9 millones en 2007 cuando Ferroviaria Oriental reportó utilidad neta de Bs 15.25 millones. En 2008, con utilidad de Bs 19.6 millones, Trenes Continentales pagó Bs 28.5 millones en dividendos. En 2011, la utilidad fue de Bs 6.8 millones y la distribución alcanzó Bs 21.3 millones. Entre 2022 y 2024, bajo su presidencia directa, se pagaron Bs 10.2 millones anuales (2022 y 2023) y Bs 9.9 millones en 2024.
Gill Ramírez también ocupa posiciones en Trenes Continentales S.A., la empresa holding que controla Ferroviaria Oriental. Fue nombrado Director Titular de Trenes Continentales en la Junta General Ordinaria de Accionistas del 25 de abril de 2016. Su cargo se mantuvo al menos hasta el ejercicio 2024, período durante el cual Trenes Continentales pagó dividendos de Bs 10.2 millones en 2022, Bs 10.2 millones en 2023 y Bs 9.9 millones en 2024, según los estados de flujo de efectivo. En el Acta de Junta General Ordinaria de Accionistas del 28 de marzo de 2023, se aprobó la cancelación de fianzas para directores y síndicos, incluyendo a Gill Ramírez, por un valor de US$ 1,000.
Los documentos corporativos lo identifican además como receptor de pagos directos por su función directiva. En mayo de 2022, recibió una dieta de director por Bs 8,352 en Ferroviaria Oriental, contabilizada como gasto de dieta, no como dividendo. En abril de 2017, Trenes Continentales registró un pago de Bs 4,176 para C.G. Ramírez como Director. La Nota 4.j del ejercicio 2017 reporta gastos de administración en concepto de dietas de directorio por Bs 363,312 (Bs 546,675 reexpresados de 2016).
Su vinculación se extiende a Gravetal Bolivia S.A., cliente estratégico de Ferroviaria Oriental bajo contratos “Take or Pay”. En septiembre de 2013, Gravetal distribuyó US$ 9 millones (aproximadamente Bs 66.1 millones) a su accionista mayoritario Inversoja S.A., en un ejercicio donde la utilidad neta fue de Bs 69.6 millones. En septiembre de 2023, Gravetal realizó un anticipo de utilidades de Bs 1.39 millones y posteriormente distribuyó Bs 15.1 millones de la utilidad líquida al 30 de junio de 2023.
Jaime Durán Chuquimia, ex gerente de la Gestora Pública, reconoció en entrevista con El País que legalmente “no hay ninguna política” contra la doble exposición y admitió que los directores estatales “están en minoría” frente a decisiones de accionistas privados.
Ferroviaria Oriental emitió más de 600 millones de bolivianos en bonos entre 2013 y 2024 para “recambio de pasivos”. Los fondos de pensiones mantuvieron exposición histórica superior a US$ 247 millones mientras el retorno sobre patrimonio cayó a -0.37% en 2021. Para septiembre 2024, las obligaciones de corto plazo crecieron 43% en tres meses con deuda total de 658 millones. Simultáneamente, las cuentas por cobrar al Estado por compensaciones de transporte de pasajeros ascienden a Bs 149.3 millones, con procesos contenciosos administrativos en curso ante el Tribunal Supremo de Justicia.
Los beneficiarios finales de las estructuras corporativas que controlan Trenes Continentales —particularmente Transportes Ferroviarios S.A. (40.62%), BTG Pactual Chile S.A. (27.08%) y GWB Inversiones S.A. (22.59%)— ejercen el control efectivo con apenas 0.00035% de ventaja accionaria sobre el Fondo de Capitalización Colectiva, que representa a todos los bolivianos mayores de edad al 31 de diciembre de 1995.
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