El sistema financiero boliviano, a examen
Llamada por cobrar, o cómo Telecel convierte el ahorro boliviano en inversión extranjera
La filial boliviana de Millicom, empresa extranjera de telecomunicaciones, usa sistemáticamente los fondos de jubilación bolivianos para financiar operaciones corporativas internacionales. La factura la pagan los ahorristas sin saberlo.
El 30 de octubre de 2023, apenas dos meses después de captar Bs 520 millones del mercado de valores boliviano, dinero proveniente principalmente de los ahorros jubilatorios administrados por la Gestora Pública, Telecel decidió prestar hasta Bs 450 millones a sus casas matrices extranjeras: Millicom International IV N.V. (Curazao) y Millicom International Enterprises AB (Suecia). Lo hizo en dólares, con acceso garantizado por la Ley de Promoción de Inversiones Nº 516, sin detallar motivos, plazos o tasas de interés.
Esta operación no figuraba en los planes originales presentados a los inversionistas bolivianos que compraron los Bonos Telecel VI, emitidos en agosto de 2022 por Bs 520 millones. Telecel prometió destinar estos recursos a tres objetivos específicos: equipos tecnológicos (Bs 350 millones), refinanciamiento de deudas (Bs 119,5 millones) y capital de operaciones (Bs 50,5 millones). Ninguna palabra sobre préstamos a accionistas extranjeros.
Varios analistas advierten que este mecanismo está extendido en Bolivia entre empresas consideradas “IED”, pero que utilizan el ahorro nacional, especialmente de fondos jubilatorios, para desviar ganancias hacia el exterior. También señalan la sistemática connivencia del gabinete económico del gobierno durante los últimos 20 años.
Desde 2012 Telecel ha emitido seis programas de bonos en el mercado boliviano por Bs 4.703 millones, equivalente a USD 675,7 millones al tipo de cambio oficial de 6,96 bolivianos por dólar. La emisión de bonos le permite acceder a financiamiento sensiblemente más barato que en el sistema bancario. La mayor parte han sido adquiridos por las AFP primero y la Gestora después, que actualmente logra rendimientos de apenas 4% para los jubilados.
Mientras tanto, el patrimonio de Telecel creció 57% pasando de Bs 1.249 millones (USD 179 millones) a Bs 2.160 millones (USD 310 millones). Además, desde 2012 obtuvo Bs 2.263 millones en utilidades totales (USD 325 millones). En 2024 obtuvo utilidades netas por USD 17,14 millones.
El País se comunicó al número público de Telecel para hablar con José Roberto Andino Pinto, Gerente General, o con Yuri Joel Morales Peñaranda, Director de Negocios Corporativos. También escribió a [email protected] y [email protected] que aparecen como correos de contacto en documentos oficiales. En ningún caso hubo respuesta.
La línea ocupada de la transparencia
Telecel comenzó operaciones en Bolivia en 1990 como pionera de la telefonía celular. 35 años después, es una de las tres principales operadoras del país, ofreciendo servicios de telefonía, internet por fibra óptica, televisión por suscripción y la billetera móvil Tigo Money.
Varios analistas de mercados bursátiles discrepan del aporte real a la economía nacional y señalan que funciona como un sofisticado mecanismo de transferencia de capitales del ahorro boliviano hacia el exterior, similar al de otras empresas telefónicas continentales que han acabado en escándalos.
“Emiten bonos con interés bajo pero sólido en las bolsas, luego remiten ese ahorro a sus matrices en el extranjero, normalmente para comprar equipos al precio que ellos determinan, pero también para pagar otros ‘servicios’ que ellos consideran y al final todo casa. Así pasó con Telefónica en Perú”, señala un ex ejecutivo financiero con recorrido político que prefiere mantenerse en el anonimato.
La estructura accionaria revela su naturaleza: 100% del control es de capitales extranjeros. Millicom International IV NV (Curazao) posee 50,9893% de las acciones, mientras que Millicom International Enterprises AB (Suecia) controla 49,0106%. El resto se divide entre participaciones menores de Shai Holdings S.A. (Luxemburgo) y Millicom International Holding (Curazao).
En el reporte de la Cepal sobre inversiones extranjeras en Latinoamérica se encuentra un detalle revelador: en 2024 ocurrió una compraventa por USD 496 millones con los que la transnacional Atlas Investissement S.A.S. adquirió 11% de los activos de Millicom en países como Bolivia, Colombia y Costa Rica, operación no reportada en el Mercado de Valores boliviano.
El teléfono descompuesto de las inversiones
Según sus reportes, Telecel no desarrolla tecnología, sino que la compra principalmente a proveedores externos como Huawei. Su reporte más reciente, del 18 de junio de 2025, autoriza a sus representantes legales para suscribir una Carta de Negociación con la empresa china, aunque no detalla el objeto específico del acuerdo.
Esta operación ha desencadenado debates entre analistas sobre la naturaleza de la IED: “Mientras una verdadera inversión extranjera debería traer capitales del exterior hacia Bolivia, junto con transferencia de tecnología y conocimiento, el modelo Telecel opera exactamente al revés: utiliza sistemáticamente el ahorro nacional para financiar la compra de tecnología extranjera y transferir recursos hacia sus casas matrices”, advierte la analista financiera Edith Gálvez.
Al primer trimestre de 2025, los números de Telecel parecen sólidos: capital suscrito y pagado de Bs 201,5 millones, ingresos operativos anuales de Bs 1.072 millones (USD 154,1 millones), utilidad neta de Bs 91 millones (USD 13,01 millones) y patrimonio de Bs 2.251 millones (USD 323,5 millones).
Para abril de 2023, los servicios de internet ya representaban 45,77% de los ingresos de la empresa, seguidos por llamadas tradicionales (28,69%) y servicios de valor agregado (16,02%). Esta evolución refleja cómo Telecel ha sabido adaptar su oferta comercial a las nuevas demandas tecnológicas.
Una factura de trece años: Bs 4.703 millones del bolsillo boliviano
Desde 2012, Telecel ha intensificado su dependencia del financiamiento local para sostener sus transformaciones, estableciendo un puente financiero entre el ahorro boliviano y sus operaciones corporativas internacionales. Ha emitido bonos por Bs 4.703 millones en el mercado boliviano, equivalente a USD 675,7 millones. Este financiamiento mediante emisión de bonos es sensiblemente más barato que el sistema bancario.
El análisis detallado de quiénes compran estos bonos revela el verdadero alcance del mecanismo. Las AFP primero, y la Gestora Pública después, han sido los principales financistas durante más de una década, convirtiendo el ahorro jubilatorio boliviano en la fuente de liquidez predilecta de la multinacional:
La primera llamada (2012)
Bonos Telecel I por Bs 1.360 millones, representando 29% del total histórico. Con esta primera emisión, Telecel estableció su dependencia del mercado de valores boliviano como fuente principal de financiamiento.
En diciembre de 2012, el valor total de los Fondos de Pensiones era de USD 7.875.371.277, y según el detalle de Diversificación de Cartera de las AFP, 2,0708% estaban invertidos en “Bonos a Largo Plazo Telefónica Celular de Bolivia S.A. (Bs)”, es decir Bs 1.135.058.991,29.
El intenso período de llamadas (2015-2017)
La serie Telecel II, con tres emisiones que sumaron Bs 1.778 millones, representó 38% del total histórico. Durante este período, Telecel perfeccionó su modelo: para marzo de 2016, 93% de su deuda financiera correspondía a emisiones de bonos, evidenciando dependencia casi total del ahorro boliviano.
En diciembre de 2017, cuando los Fondos de Pensiones sumaban USD 15.830.117.414, las AFP mantuvieron 1,739% de la cartera invertido en los Bonos de Telecel. Como la descripción se repite, no es posible determinar si la inversión corresponde a otra serie, pero el porcentaje equivale a Bs 1.915.988.763,13.
Las llamadas de consolidación (2018-2022)
Las series III, IV, V y VI sumaron Bs 1.565 millones adicionales, completando el sofisticado entramado financiero que conecta los ahorros bolivianos con las operaciones corporativas de Millicom.
Las inversiones de las AFP descendieron significativamente en diciembre de 2019, coincidiendo estratégicamente con la preparación de las emisiones Telecel III y IV en el mismo año. Para diciembre de 2021 se recuperaron, y a fines de 2022, cuando se aprobaba la emisión Telecel VI por Bs 520 millones y los Fondos de Pensiones alcanzaban USD 24.136.825.643, los Bonos de Telecel representaron 0,6774% de la diversificación de cartera, es decir, unos 160 millones de dólares, concretamente Bs 1.137.979.884,06.
La era de la Gestora (2023-2024)
Con la transición de las AFP a la Gestora Pública, las inversiones se mantuvieron en 0,5768% de la cartera (Bs 1.023.280.248,55) en diciembre de 2023, descendiendo a 0,3714% (Bs 716.015.167,75) en diciembre de 2024.
“Hay muchas empresas. Tenemos Prolega, Tigo, Gravetal”. Para el Gerente Nacional de Inversiones de la Gestora, Moisés Murillo Lima, Telecel es una de las inversiones importantes del sector privado no financiero, pero el círculo del ahorro boliviano que financia a esta empresa es aún más amplio. Los fondos de inversión de bancos nacionales también participan activamente, con estas cifras al 22 de julio de 2025:
- Fondo Opción (administrado por BNB Safi): más de Bs 4 millones invertidos
- Fondo Futuro Asegurado (BNB Safi): más de Bs 2,49 millones
- Fondo Activo (Safi Unión del Banco Unión): Bs 1,3 millones
Los números detrás de la señal
Al 30 de abril de 2023, la fotografía financiera completa de Telecel mostraba la verdadera dimensión de su operación:
- Activo total: Bs 11.866 millones
- Pasivo total: Bs 10.130 millones, dividido entre obligaciones corrientes (Bs 6.357 millones) y no corrientes (Bs 3.772 millones)
- Deuda financiera total: Bs 1.783 millones, desglosada en deudas financieras de corto plazo (Bs 104,7 millones), largo plazo (Bs 356,3 millones), y emisiones de valores de corto plazo (Bs 455,9 millones) y largo plazo (Bs 866,6 millones)
Estos números revelan una estructura financiera donde las emisiones de valores, bonos comprados principalmente con ahorro boliviano, representan la columna vertebral del financiamiento empresarial, permitiéndole prácticamente duplicar su patrimonio en 10 años.
¿Inversión extranjera o mecanismo de fuga?
Según los reportes de la propia Telecel, la empresa utiliza recursos del ahorro nacional para comprar equipos y tecnología del exterior, transferir dividendos y otorgar préstamos a sus accionistas extranjeros, “pero estas operaciones no se contabilizan como salida neta de IED”, apunta Gálvez.
Para la analista, la empresa extranjera no aporta capitales externos, sino que los extrae sistemáticamente del ahorro interno. “La operación es considerada estadísticamente como inversión extranjera por el simple hecho de estar registrados como accionistas foráneos. Esa es una trampa que el Ministerio de Economía y el ente regulador han permitido todo este tiempo, y la justifican considerando la IED como un pasivo”, insiste Gálvez.
La maniobra de octubre de 2023 devela esta contradicción. De los Bs 520 millones captados del ahorro boliviano, Telecel destinó hasta Bs 450 millones (86,5% del total) a préstamos a sus casas matrices extranjeras, sin especificar destino, plazos ni tasas de interés.
Compromisos financieros: la letra pequeña del contrato
Las calificadoras de riesgo han mantenido evaluaciones estables de los bonos Telecel (AA-/AA3), lo que explica parcialmente la confianza persistente de los inversionistas institucionales bolivianos. Esta estabilidad se basa en el cumplimiento riguroso de compromisos financieros que la empresa reporta trimestralmente:
- Relación de endeudamiento: límite de 2,5 veces, Telecel registraba 2,33 veces en marzo de 2019
- Indicador de liquidez: debe mantenerse por encima de 1,10 veces, aunque ha fluctuado significativamente (de 1,64 en 2012 a 0,54 en 2020)
- Relación deuda financiera neta/EBITDA: limitada a 2,5 veces, registraba 1,29 veces en marzo de 2019
- Cobertura del servicio de deuda: debe superar 1,10 veces, alcanzaba 3,53 veces en marzo de 2019
Estos indicadores, enviados trimestralmente a la ASFI, la Bolsa Boliviana de Valores y los representantes de tenedores de bonos, han servido para mantener la confianza del mercado.
El nuevo tono del mercado
La evolución del modelo de ingresos de Telecel refleja transformaciones tecnológicas globales, pero también revela cómo la empresa ha sabido adaptar su extractivo modelo financiero a las nuevas realidades. El crecimiento de los ingresos por internet (45,77% del total) frente a la reducción de los ingresos por llamadas tradicionales (28,69%) muestra la adaptación tecnológica y la intensificación de un modelo donde cada avance requiere mayor financiamiento local para sostener operaciones que benefician principalmente a las casas matrices extranjeras.
Con un patrimonio de USD 310,4 millones y utilidades de USD 17,14 millones en 2024, Telecel presenta indicadores que sugieren estabilidad financiera. “Estas cifras no capturan el costo de oportunidad para Bolivia que, además de Entel, ya podía haber construido otra empresa similar respaldando las inversiones con los fondos de pensiones y dejando las utilidades en Bolivia. Mientras los candidatos a la presidencia hablan de crear mejores condiciones para atraer IED, se mantiene un modelo donde el ahorro nacional financia operaciones corporativas internacionales sin generar flujos netos de IED hacia el país”, señala Gálvez.
“El caso Telecel ilustra cómo la ingeniería financiera moderna puede transformar el ahorro doméstico en vehículo de transferencia internacional, manteniendo la apariencia formal de IED y desarrollo tecnológico. La operación trasciende la simple prestación de servicios de telecomunicaciones para convertirse en un mecanismo sistemático de canalización de recursos bolivianos hacia circuitos corporativos globales”, cerró Gálvez.
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