Futuro compartido con desafíos comunes
Las energías renovables crecen con grandes brechas regionales
Chile emerge como referente en la adopción de energías renovables, alcanzando un 70% de generación eléctrica limpia al cierre de 2024. Brasil está en transición, dejando los fósiles
La capacidad de energía renovable mantiene su crecimiento en el mundo, pero con una brecha que se amplía entre regiones, por ejemplo entre Asia y África, advirtió esta semana 10 un reporte de la Agencia Internacional de Energías Renovables (Irena).
Francesco La Camera, director general de Irena, dijo que “el auge de las energías renovables está transformando los mercados energéticos mundiales, impulsando las economías y creando vastas oportunidades de inversión”.
“Sin embargo, la creciente brecha regional pone de relieve que no todos se están beneficiando por igual de esta transición”, puntualizó.
Asia ha mantenido su liderazgo en los últimos años y representó 71 % de la nueva capacidad de energías renovables en 2024, seguida de Europa y América del Norte, que contribuyeron con 12,3 % y 7,8 %, respectivamente.
Dejaron una enorme brecha con África, Eurasia (Asia central), América Central y el Caribe, que en conjunto solo representaron 2,8 % de la adición total de capacidad de energías renovables, mientras que América del Sur aportó 3,8 % de lo agregado.
Destaca el caso de África, que a pesar de sus enormes oportunidades económicas y de desarrollo, solo aumentó su capacidad de energías renovables en 7,2 %, al agregar 4,7 gigavatios (GW, equivalente a 1000 megavatios) a los 70 con los que contaba.
La Camera observó que “los países y regiones que atraen inversiones sustanciales en energías renovables están experimentando una mayor seguridad energética, un aumento de la actividad industrial, y la creación de nuevos empleos, lo que impulsa un desarrollo socioeconómico más amplio”.
Ahora bien, aunque los 582 GW de capacidad renovable añadidos en 2024 representaron un aumento anual récord, aún están lejos del ritmo necesario para alcanzar el objetivo global de triplicar esa capacidad, hasta 11,2 teravatios (TW, 1000 gigavatios) para 2030.
Si se mantiene el mismo ritmo de crecimiento anual, el mundo solo alcanzará 10,3 TW de capacidad renovable, lo que representa una diferencia de 0,9 TW.
Alcanzar el objetivo para 2030 requeriría una expansión aún más rápida de la capacidad renovable, a un 16,6 % anual, en menos de los cinco años restantes.
La tendencia de la capacidad de las energías renovables también revela el predominio de la energía solar y eólica.
Ambas representaron conjuntamente 97,5 % de la adición neta de energías renovables en 2024, con un aumento de 453 GW en la solar, lo que demuestra la competitividad económica de esa energía, que ofrece oportunidades de negocio y seguridad energética de forma rápida y sostenible.
La energía eólica le sigue de cerca con 114 GW de la capacidad total de energías renovables.
Dado que las renovables están alcanzando a los combustibles fósiles en cuanto a la cuota de capacidad instalada (46,2 % frente a 47,3 %), la idea de que las renovables son una inversión inteligente que crea empleo e impulsa el crecimiento sostenible cobra mayor relevancia.
El informe también muestra el continuo crecimiento de la generación de energía renovable, impulsada por la energía solar y eólica.
La electricidad generada de fuentes renovables creció 5,6 % en 2023 en comparación con 2022, alcanzando los 8928 teravatios hora.
Mientras tanto, la energía no renovable creció solo 1,2 % en 2023 en comparación con 2022. Por lo tanto, las fuentes de energía renovables representaron casi 30 % de la generación eléctrica mundial en 2023.
El secretario ejecutivo de las Naciones Unidas para el Cambio Climático, Simon Stiell, observó que “la transición global hacia las energías renovables es cada vez más inevitable, pero sus enormes beneficios humanos y económicos aún no se comparten entre todos los países y regiones”.
“Para cumplir con el acuerdo global de la COP28 (la 28 Conferencia de las Partes de la Convención Marco de la ONU sobre el Cambio Climático, en Dubái en 2023) de triplicar las energías renovables para 2030, necesitamos avanzar mucho más y con mayor rapidez, y lograr más progresos para los países en desarrollo vulnerables”.
La Camera insistió en que “es fundamental cerrar la brecha de inversión entre países y regiones. Requiere políticas específicas, financiación internacional y asociaciones que liberen capital y tecnología donde más se necesitan”.
“Al alinear los flujos de inversión con los marcos de políticas, podemos garantizar que la transición verde se convierta en un potente motor de resiliencia y crecimiento económico sostenible en todo el mundo”, concluyó.
Brasil, Chile y Colombia lideran en América Latina
Latinoamérica avanza como una de las regiones líderes en generación de energía renovable, con casi el 70% de su electricidad proveniente de fuentes limpias, un porcentaje que supera en un 60% el promedio mundial, según el informe Benchmarking Latin America energy markets de la consultora Wood Mackenzie.
El estudio, que analiza los avances energéticos de las seis mayores economías latinoamericanas —Brasil, México, Argentina, Colombia, Chile y Perú— destaca hitos importantes en la reducción de emisiones de carbono y en la adopción de fuentes sostenibles. Sin embargo, advierte que la región aún tiene un largo camino por recorrer para alcanzar los objetivos climáticos globales.
Los fósiles persisten
A pesar del progreso, los combustibles fósiles siguen teniendo un rol clave en la matriz energética regional. Brasil lidera el cambio hacia fuentes limpias y proyecta reducir su dependencia de fósiles al 49% para 2050. En contraste, México sigue mostrando una alta dependencia, con una reducción estimada de solo un 9%, pasando del 95% actual al 86% en ese mismo período.
Chile, por su parte, emerge como referente en la adopción de energías renovables, alcanzando un 70% de generación eléctrica limpia al cierre de 2024. En países como Brasil y Colombia, la energía hidroeléctrica ha tenido un fuerte impulso, mientras que la energía nuclear se mantiene con una presencia menor y limitada a México, Argentina y Brasil.
Nuevas apuestas
Según Wood Mackenzie, la región también está apostando por tecnologías emergentes. Se han anunciado 167 proyectos de hidrógeno de bajas emisiones y 58 de captura, uso y almacenamiento de carbono (CCUS). Brasil encabeza estas iniciativas con 43 proyectos, incluyendo 24 millones de toneladas de capacidad de CCUS en operación y 11,5 millones más en desarrollo.
En total, 82 proyectos de hidrógeno verde están activos en América Latina, principalmente en Chile, Brasil y Argentina, demostrando el potencial del continente para liderar esta tecnología a nivel global.
Futuro compartido, desafíos comunes
“Observamos cómo algunos países aprovechan sus mercados internos más grandes, mientras otros dependen de factores externos como la importación y exportación de materias primas”, explicó Gerardo Bocard, analista de investigación de Wood Mackenzie.
Bocard subrayó que, a pesar de los avances, se requieren mayores esfuerzos coordinados. “El futuro energético sostenible y resiliente de la región dependerá de políticas públicas focalizadas, inversiones estratégicas y colaboración entre gobiernos y el sector privado”, concluyó.
El informe finaliza reconociendo que, con una base sólida en recursos naturales y una creciente voluntad política, Latinoamérica está en una posición privilegiada para liderar la transición energética global. No obstante, el éxito dependerá de su capacidad para mantener el impulso y cerrar las brechas existentes.
Energía
Chile emerge como referente en la adopción de energías renovables, alcanzando un 70% de generación eléctrica limpia al cierre de 2024
Desarrollo de energías renovables en Latam
La región de América Latina y el Caribe (ALC) generó el 17% de su electricidad a partir de energía eólica y solar en 2024, superando la media mundial del 15%. La región también superó la media mundial en bioenergía, con un 4% de la generación, frente al 2% mundial. Gracias a la gran proporción de energía hidroeléctrica (41%) y al creciente papel de la eólica, la solar y la bioenergía en la generación de electricidad, la región sólo es responsable del 5% de las emisiones mundiales acumuladas de gases de efecto invernadero relacionadas con la energía.
Este boletín cubre 14 países con diferentes perfiles económicos y energéticos, desde economías dependientes de combustibles fósiles hasta aquellas con inversiones significativas en energías renovables (ER).
Esta selección garantiza la cobertura de las principales subregiones de ALC (América del Sur, Central y del Norte y el Caribe) y de los ecosistemas, desde la Amazonia hasta los Andes y los pequeños Estados insulares. Los países seleccionados representan el 82% de la población de la región y alrededor del 85% de su PIB. Notese que, debido a limitaciones de datos, algunos indicadores solo están disponibles para ciertos países.
Metas de crecimiento para las energías renovables
Casi la mitad de los 33 países de ALC -incluidos Brasil, Chile, Costa Rica y Colombia- se han comprometido a lograr emisiones netas cero para 2050. Cumplir estas metas requerirá multiplicar por cuatro la inversión media anual en energías limpias entre 2026 y 2030 en comparación con la década anterior, según la Agencia Internacional de la Energía (AIE). A corto plazo, 16 países de la región se han comprometido a generar al menos el 80% de la electricidad a partir de fuentes renovables para 2030, como parte de la iniciativa Renovables en América Latina y el Caribe (RELAC).
Sin embargo, dado que las políticas energéticas actuales conducen a un aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero a pesar de los compromisos climáticos que exigen reducciones sustanciales, generando una brecha de implementación considerable en la región.
Los objetivos específicostrazados para el 2030
Energías renovables
Las energías renovables (ER) son definidas por la Sustainable Energy for All (SE4All) de las Naciones Unidas como aquellas “derivadas de procesos naturales que se reponen a un ritmo mayor del que se consumen”. Las fuentes incluyen la solar, la eólica, la geotérmica, la hidráulica y la biomasa. Chile ha logrado avances significativos en fuentes de energía renovable, las cuales representaron el 70% de su electricidad.
Energía no convencional
Las energías renovables no convencionales comprenden un grupo más pequeño de fuentes intermitentes, como la eólica, la biomasa y la solar, entre otras, utilizadas para complementar otras fuentes de energía, mejorando la diversificación y la seguridad energética. América Latina está progresando en la reducción de sus emisiones de carbono y en la adopción de fuentes de energía más sostenibles. Sin embargo, aún queda un largo camino por recorrer.
Energías limpias
Las energías limpias hacen referencia a fuentes de energía -como la solar, la eólica, la hidroeléctrica, la geotérmica y ciertas formas de bioenergía- que no emiten gases de efecto invernadero durante su operación. También puede incluir la energía nuclear. Estas fuentes son alternativas de baja o nula emisión de gases efecto invernadero en comparación con los combustibles fósiles, pero esto no significa que no tengan ningún impacto ambiental.





