Un destacado cardiólogo a nivel mundial
Dante Lindefjeld, el médico tarijeño seleccionado entre los 12 del mundo
Es médico, de especialidad cardiólogo, y ha sido seleccionado por La Cruz Roja Internacional como parte de los 12 mejores expertos mundiales en cardiología para realizar operaciones en vivo y recaudar fondos que permitan combatir el Covid-19



Su nombre es Dante Lindefjeld Calabi, hijo de Alv Lindefjeld y Ana Elena Calabi Leyton, con gran sencillez y cariño habla de su chura Tarija. Él es médico, de especialidad cardiólogo, y ha sido seleccionado por La Cruz Roja Internacional como parte de los 12 mejores expertos mundiales en cardiología para realizar operaciones en vivo y así recaudar fondos que permitan combatir el Covid-19.
Cuándo le preguntamos en qué consiste la iniciativa mundial nos explica que el Comité de Expertos en Cardiopatías Coronarias Complejas de Europa, motivado por la pandemia, decidió hacer una cruzada con la finalidad de recaudar fondos para La Cruz Roja Internacional en la lucha contra el Covid-19.
Detalla que a través de la transmisión en vivo de casos y procedimientos complejos, buscan brindar una plataforma académica para compartir todo lo concerniente a tecnologías, técnicas, avances, estrategias e información.
El nombre de la cruzada solidaria es “CTO Live Aid Against Covid-19”. Dante fue invitado junto a la Unidad de Cardiología Intervencional y Hemodinamia del Hospital Dr. Sótero del Río, que dirige como jefe de unidad en Chile.
“Es difícil dejar el pago, la familia y los amigos. Recuerdo con mucha nostalgia a la chura Tarija, y espero poder ir pronto”, asegura el médico.
“Tuve el honor de estar seleccionado dentro del panel de expertos mundiales en el área, para realizar las intervenciones coronarias de una jornada maratónica sobre la Oclusión Total Crónica Coronaria (de la sigla en inglés CTO) transmitida el 9 de julio en tiempo real y de manera sucesiva, por un lapso de 14 horas, para más de 5 mil especialistas de todo el orbe”, detalla.
La operación en vivo que se transmitió desde el hospital que Dante dirige fue la de un hombre de mediana edad con múltiples patologías, que tenía lesiones crónicas en su árbol coronario.
El experto explica que se le realizó una exitosa angioplastia coronaria en una oclusión crónica, el peldaño más complejo dentro del intervencionismo coronario. El objetivo era abrir una arteria obstruida con la finalidad de mejorar la sintomatología y sobrevida del paciente.
Equipo médico desde el quirófano
Los inicios del médico chapaco
El tarijeño Dante Lindefjeld Calabi, aunque ahora radica en Chile, recuerda con mucho amor a su familia. Así cuenta que tiene dos hermanas, Carmen y Kari Ana, además de Fanny Cáceres, una hermana de cariño.
Está felizmente casado con Daniela Pando Alhamad y tiene dos hijos, Arthur y Eric, que según cree, en un futuro seguirán sus pasos en el área de salud. Luego de contarnos esto, no tarda en decir que se queda corto en nombrar al resto de “toda su cariñosa y alegre familia en Bolivia”.
Pero ¿cómo fue el crecimiento de este destacado profesional desde la chura tierra?
Con gran emoción relata que pertenece a la promoción 91 del colegio La Salle, donde estudió los 12 años. “Me siento muy afortunado de pertenecer a esa linda familia lasallana, con entrañables compañeros a los que quiero y estimo mucho, y aprovecho de enviar un afectuoso y fraterno saludo”, dice emocionado con las memorias.
Pero de inmediato a su mente vienen muchos otros recuerdos, así destaca su profunda gratitud por el hermano Manuel Fariñas, director en ese entonces y quien con su plantel de profesores, inculcó muchas enseñanzas que son los pilares de la vida actual, tanto de Dante como de muchos de sus compañeros.
La familia de Dante en Tarija
Su preparación profesional
Más aún, para llegar a ser un médico especializado Dante aún tenía mucho camino por recorrer. Así relata que el pregrado lo hizo en la Universidad Mayor de San Andrés, graduándose en la promoción 1998 de Medicina, tras ello realizó el internado rotatorio en el Hospital San Gabriel en La Paz y posteriormente continuó con la especialidad de Medicina Interna en el Hospital de Clínicas Universitario del mismo departamento.
A esto le siguió su viaje de formación a Santiago de Chile y la realización de las subespecialidades de “Cardiología adultos” y “Cardiología Intervencional” en el Hospital Clínico de la Pontificia Universidad Católica de Chile, donde trabajó por algunos años.
Sin embargo, la necesidad de continuar perfeccionándose lo condujo al Fellow de Cardiología Intervencional Coronaria y Estructural en Huelva España, donde además pudo titularse como Master en Metodología de Investigación en Ciencias de la Salud por la Universidad de Huelva.
Actualmente desempeña sus actividades como cardiólogo y jefe en cardiología intervencional en Chile, en el Hospital Dr. Sótero del Río y en la Clínica Universidad de Los Andes, casa de estudios en la cual se tituló en los diplomados de “Ensayos Clínicos”, “Gestión en Salud”, “Gestión de Calidad y Seguridad” y “Habilidades Directivas para instituciones de salud”.
Reconoce que todo esto fue muy necesario en su formación para poder conducir su unidad de Cardiología Intervencional y Hemodinamia hacia los avances e innovación que les han permitido posicionarse destacadamente en el medio.
Su salida de Bolivia para perfeccionarse
Cuando se le habla de Bolivia y en especial de Tarija los ojos de Dante brillan y muestran mucho cariño, por lo que es inevitable preguntarle el motivo por el que se fue a Chile.
Formulada la pregunta detalla que salió del país en el año 2003, buscando en conjunto con su esposa Daniela, especializarse y perfeccionarse en sus respectivas áreas, ella en odontología y él en medicina.
“Es difícil dejar el pago, la familia y los amigos. Recuerdo con mucha nostalgia a la chura Tarija, y espero poder ir pronto a disfrutar de la familia, de la deliciosa comida y de esos precisos lugares”, afirma con añoranza.
Los logros resumidos en el servicio
Pero a un destacado médico como es Dante Lindefjeld Calabi es imposible no preguntarle sobre sus logros. Más aún, a la pregunta responde con sencillez inigualable, pues en vez de presumir uno a uno los tantos éxitos de su vida profesional, simplemente los resume diciendo que su mayor logro es:
“Poder servir con profesionalismo a la gente, poder tratar sus enfermedades eficientemente y aliviar sus padecimientos en la medida que sus capacidades y habilidades lo permitan”.
Es por ello, que asegura que “es imprescindible continuar perfeccionándose, seguir con las capacitaciones que le permitan brindar una atención de calidad, humana y segura a todos los pacientes que busquen ayuda en él”.
La importancia de entablar lazos
Cuando se tiene a un experto como Dante en conversación es fundamental preguntarle sobre la medicina en Bolivia, pero sobre todo pedirle algún consejo. Sobre el punto el experto nuevamente reluce su cariño por la patria y esta vez por su universidad.
“Es para mí un gran orgullo haber realizado mi formación en la facultad de medicina de la UMSA, donde adquirí herramientas y conocimientos que me han permitido desenvolverme en mi práctica médica, enfrentar varios desafíos y principalmente, motivarme a seguir aprendiendo”, señala.
Más aún, llega el consejo y recomienda algo importante y a la vez interesante: “Aconsejo entablar más lazos de colaboración académicos y asistenciales entre los hospitales y universidades de Bolivia con las instituciones de los médicos compatriotas, que se encuentran en el extranjero. Sería muy gratificante para mí poder contribuir en cursos o congresos o incluso en la formación académica de los que quieran aprender de nosotros”, asegura.
“Sacar lo mejor de nosotros y seguir las reglas”
Finalmente le pedimos un mensaje para su tierra chapaca en estos tiempos difíciles de pandemia. Y así recomienda “sacar lo mejor de nosotros, buscar la unidad, seguir las reglas de confinamiento y aislamiento de acuerdo a lo que dictan las autoridades y expertos sanitarios. No exponerse ni exponer a nuestras familias a contagios por un simple descuido o irresponsabilidad”.
Continúa afirmando que es importante “ejecutar las normas de higiene tan básicas como el lavado de manos y el uso de mascarillas o barbijos, puesto esto puede ser la diferencia entre el contagio, la vida o la muerte”.
Para terminar expresa sus más sinceros sentimientos de apoyo y fuerza a todos aquellos que se encuentran en la primera línea, exponiendo día a día sus vidas por brindar atención a todos los contagiados. “A todos aquellos funcionarios de salud, de servicios básicos y aseo, les doy mis agradecimientos y reconocimiento por su encomiable labor. Sigan adelante. Mucha fuerza y ánimo que juntos saldremos de esta feroz pandemia”, concluye.