Más que un título
Dicen que un título no significa nada.
Lo dice gente que nunca sintió el cuerpo temblarle por falta de sueño, ni el estómago crujir en medio de una clase porque solo había para el pasaje.
Lo dice quien nunca supo lo que es estudiar con la cabeza llena de miedo y el corazón lleno de ganas.
Porque un título no es solo un papel colgado en una pared.
Es el resumen de años en los que aprendiste a resistir.
¿Sabes qué representa un título?
Esa clase a las 7:00 a.m. con lluvia y ojos hinchados.
Ese cumpleaños que pasaste memorizando fórmulas mientras otros brindaban.
Esa fiesta a la que no fuiste.
Ese domingo familiar que te perdiste porque mañana había parcial.
Y ni hablar si trabajabas y estudiabas a la vez.
A ti, que salías del trabajo con los pies arrastrando, pero aun así abrías el cuaderno y te obligabas a seguir.
A ti, que estudiaste con miedo, con ansiedad, con angustia…pero no te rendiste.
¿Solo un papel?
No. Es el testimonio silencioso de todas las veces que pudiste rendirte, y no lo hiciste.
Así que sí, celebren ese título.
Porque ahí no solo hay letras, hay lágrimas, insomnio y coraje.
Mucho coraje.


