Sanar

Tu proceso de sanación no tiene que ser ruidoso, publico ni hermoso, no es un espectáculo de magia que el mundo necesita ver. Es magia que sucede adentro.

Sanar es proceso largo y profundo e intenso, y conlleva mucho trabajo, mucha energía y mucho tiempo. Batallar un ego que se resistirá a los cambios que broten del espíritu es también sanar.

Sanar es sangrar, supurar, doler y al fin soltar...

Sanar es pasar por sucesivos estados de enojo, de tristezas, de necesidad de soledad y silencio, sanar es adentrarse a las sombras, sanar es, a pesar de todo, maravilloso porque es liberador y libertador.

Tu proceso debe ser interno y privado, público cuanto se hace notar a través de tu cambio de juicios y actitudes, la magia sucede cuando se refleja en tus actos y no con tus palabras.


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