Oración para mí misma
Dios,
Hoy me abrazo con compasión.
Me reconozco herida, pero no rota.
Me reconozco confundida, pero no perdida.
Y en medio de este silencio,
elijo volver a mí.
Gracias por la capacidad que tuve de dar amor,
de esperar con paciencia,
de hablar con honestidad,
aunque no siempre fui comprendida.
Hoy suelto lo que no se sostuvo,
dejo ir a quien no supo quedarse,
y libero mi corazón del peso de lo que no fue.
No me juzgo.
No me castigo.
Me perdono por las veces que me puse en último lugar
con tal de no perder a otro.
Y a partir de hoy,
prometo cuidarme,
honrar mis emociones,
y no volver a mendigar lo que merezco por derecho propio:
presencia, respeto, reciprocidad.
Hazme fuerte para no volver donde ya no hay alma.
Hazme sabia para no construir donde solo hay ruinas.
Hazme libre, para amarme completa,
aunque otros no hayan sabido hacerlo.
Amén.


