Cuida lo que enseñas

No siempre tuve buenos profesores.

Algunos me enseñaban a gritos.

Otros, con ternura.

Unos me ridiculizaban por un error.

Otros se quedaban explicando aunque ya hubiera sonado el timbre.

Pero todos, de alguna forma, me dejaron una marca.

Para bien…o para mal.

A los que me educaron con ternura: gracias.

A los que me gritaron: gracias también, porque me enseñaron cómo no tratar a un niño.

No solo aprendí lo que me enseñaron.

También aprendí lo que jamás quiero repetir.

Hoy entiendo algo:

No necesitas ser maestro para marcar a alguien.

A veces basta una palabra, o un gesto.

Y eso puede cambiarle la vida a alguien o romperle algo por dentro.

Por eso, hoy elijo cuidar lo que dejo en los demás.


Más del autor
Tema del día
Tema del día