No cambies por otros
Si a alguien le molesta tu cara, la forma de tu cuerpo, la ropa que usas, tus características personales o lo que sea que incumba a tu individualidad; es problema pura y exclusivamente suyo. No es tu problema no gustar, no necesitas cambiar para gustarle a nadie. Las expectativas de los demás no tienen por qué ser las tuyas.
Si alguien no te quiere ahora, seas como seas y estés como estés, tampoco te va a querer si cambias. Si alguien dice que le gustarías más si bajaras de peso, tuvieras el pelo de distinto color, cambiaras la forma en la que te vistes o cualquier otra tontería por el estilo, lamento decepcionarte; pero no le gustas ahora, no le gustaste nunca y tampoco le vas a gustar en el futuro. Porque a algunas personas, aunque nos duela asumirlo, sólo les gusta cómo se sienten ellas; lo que hagan los demás es sólo una excusa para enriquecer sus egos.
No te engañes, confía y no pierdas más tiempo de tu vida pensando que tal y como eres te falta algo, o te sobra, o lo que sea.
No. No y mil veces no. Lo único malo que tienes, es creer que la opinión de los demás vale más que la tuya propia. Jamás dejes que te confundan tanto que no logres distinguir qué es lo que tú quieres y qué es lo que necesitas, de lo que quieren o necesitan los demás.
Presta atención: no cambies por otros. No caigas en la trampa de pensar que en realidad estás cambiando por ti, cuando lo único que quieres es que te acepten los demás.
¿Y si mañana te cambian los requisitos? ¿y si mañana necesitan que seas de cualquier otra forma, tamaño o color?
En serio, no hay nada malo en ti. Pero tienes que dejar de querer adaptarte a los requerimientos de otros, sobre todo a los de esa gente a la que no le importa cómo te sientes al respecto.


