Deja de esperar…
No esperes a que el otro diga o haga lo que tú esperas de él.
No esperes que te digan “te quiero” o un “gracias”
Cuando hacemos algo con la idea de ser reconocidos por los demás, realmente no lo estamos haciendo desde el corazón, lo estamos dando desde la necesidad de ser reconocidos y que nos lo agradezcan.
Cuando tú eres bondadoso o amable, esperando que el otro sea igual contigo, te estás engañando porque cada uno da lo que tiene en su corazón.
Cuando dices “esa persona me desilusionó”, realmente tú te desilusionas por esperar determinadas cosas o actitudes que solito creaste en tu mente.
Así que deja de esperar y mejor actúa desde el corazón y así nunca sentirás la falta de algo, porque lo que se da de corazón llena todos los espacios de tu alma.


