La lealtad no se dice, se demuestra
Un autor escribió una vez: "Lealtad es caminar contigo en los buenos tiempos, y seguir agarrando tu mano en los peores. Es cuidar tu espalda mientras tú cuidas la mía".
Y tenía razón.
Porque la verdadera lealtad se revela cuando estás en quiebra, en un hospital…o solo entre cuatro paredes sin salida.
• La lealtad de una mujer se pone a prueba cuando su hombre no tiene nada.
• La lealtad de un hombre se mide cuando lo tiene todo.
Otro pensador lo resumió así: “Hay cosas que no se compran con dinero, ni se aprenden con títulos, ni se heredan por apellido. Se nace con eso. Se llama lealtad”.
Y hoy, ser leal es casi un acto revolucionario.
Si alguna vez encuentras a alguien con esa clase de alma, no lo sueltes. Porque en un mundo donde casi todo es temporal, esa gente es eterna.


