Ser lobo…ser burro
-Abuelo, ¿por qué a veces me siento lobo y otras, burro?
El anciano sonrió.
Porque dentro de cada ser humano viven ambos
El lobo te recuerda quién eres cuando te atreves:
Instinto, protección, coraje, lealtad.
Pero cuidado… si se deja llevar por la rabia, puede herir sin querer.
El burro, en cambio, parece débil, lento, incluso torpe…
Pero es paciente, sabio, resistente, y nunca abandona su camino.
El mundo hoy alaba al lobo, pero se olvida del burro.
Y sin burros, los pueblos nunca hubieran avanzado.
Sin lobos, los bosques habrían perdido su equilibrio.
La sabiduría está en reconocer a ambos en ti…
Y saber cuándo escuchar al uno, y cuándo al otro.
Moraleja: No te avergüences de tu lentitud, ni te creas invencible por tu fuerza.
Ser humano es tener equilibrio. Y solo los sabios saben cuándo ser lobo… y cuándo, burro.


