Mujer diamante
Mujer de fuego es aquella que ha pasado por tempestades, huracanes y tormentas y a pesar de todo ello ha salido ilesa.
Mujer de hierro es aquella que ha soportado las peores humillaciones, mentiras, las más crueles infidelidades, y ha quedado intacta a pesar de haber soportado todo eso.
Mujer de oro es aquella que ha salido aprobada en diversidad de pruebas. Y esto no ha logrado arrancarle las ganas de seguir viviendo, los deseos de seguir amando, a pesar de haber sufrido desamor.
Al contrario, todo lo que ha pasado en su caminar la ha pulido aún más y en vez de opacar la luz que emite su ser la han hecho brillar aún más.
Porque está hecha de amor.
Está hecha para soportar el fuego, está forjada de hierro sólido.
Fue creada para soportar tempestades.
Y en vez de llenar su corazón de odio, ha logrado sacar la esencia de su ser.
Y su esencia está hecha de puro amor, de poesía y versos.
Esto la convierte en una guerrera, en un diamante pulido por el fuego, por las tempestades, y por todos los desiertos que ha cruzado, los años no la hacen más vieja, la hacen más sabía e inteligente.


