Tareas escolares: consejos para evitar dolores de cabeza
Empezaron las clases. Las rutinas relajadas de vacaciones se vuelven a estrechar, retornan los madrugones, volvemos a correr a dejar a los niños en el cole, recogerlos, hacer las tareas, cumplir con las extraescolares, volver temprano a casa, duchas y horas suficientes de sueño que ayuden a nuestros pequeños a retomar el ritmo escolar. La primera semana no es fácil, nos estamos readecuando y ya pronto llegan las tareas.
Las tareas escolares a veces se convierten en dolores de cabeza por la pérdida de ritmo y hábito en las vacaciones, las distracciones y falta de concentración de los hijos. Aquí unos consejos de los especialistas para retomar el compás de los deberes y que todo vaya mejor en la gestión:
- Establecer un horario y espacio destinado para realizar las tareas. El espacio debe ser cómodo, iluminado, ordenado, despejado de distracciones y con todo el material escolar que los niños necesiten. La rutina de horario es una gran ayuda para que los niños retomen el ritmo escolar.
- Empezarlas al poco de llegar a casa. Se recomienda que los niños inicien los deberes escolares pronto pues la atención escolar aun se mantiene, les cuesta menos tiempo realizarlas y el cansancio es menor. Se debe evitar estudiar cuando la mente y el cuerpo están muy cansados.
- Conocer a los profesores y sus objetivos. Asistir a las reuniones con los profesores ayuda a saber qué esperan de las tareas y cómo podemos implicarnos como padres.
- Hacer un plan de trabajo cuando la carga de tareas sea muy fuerte para distribuir horarios y deberes.
- Cuando la cantidad de deberes sea alta se recomiendan pausas cortas para evitar la saturación.
- Reducir las distracciones como juguetes, música, televisión, ruidos u otros que dispersen la concentración mientras se realizan las tareas.
- Es importante que los niños realicen su propio trabajo y que el aprendizaje esté en sus manos, no en las de los padres.
- Motivar y supervisar las tareas. Preguntar sobre los deberes, exámenes, ofrecer ayuda y apoyo cuando le cuesten.
- Dar un buen ejemplo. Si los hijos nos ven organizando bien nuestro tiempo imitarán esa conducta.
- Refuerzos positivos, es decir felicitar el trabajo y esfuerzo que los hijos realizan. Esto motiva y provoca que sientan valoración por lo que hacen.
- Buscar ayuda si los hijos tienen problemas recurrentes: hablar con el profesor, buscar apoyo pedagógico, valorar si no existen problemas de la vista, de aprendizaje, de atención, conducta u otros.
- Dejar para después de las tareas las actividades de ocio como ver pantallas, jugar y otros.


