El valor del sentimiento y emoción como condicionante para vivir mejor

La violencia cotidiana, excede todos los ambientes institucionales, familiares de la sociedad. El numero de homicidios y feminicidios está en continuo incremento, pero también la forma en la que nos relacionamos a diario, en el trafico, en los servicios públicos, etc.

Además de ello, se puede evidenciar una conducta agresiva en la juventud, chicos y chicas que se agreden en las escuelas, boliches, campos deportivos. Existen posturas extremas incluso en eventos deportivos y se ha hecho común escuchar “si ganan los adversarios los vamos a matar”. Para buscar vivir con tranquilidad, es necesario comprender las relaciones humanas. Una gran parte de las relaciones humanas se dan a través de las emociones y los sentimientos. Ambos coexisten con diferentes medidas en un individuo, y a rasgos generales, los mismos que generan los valores culturales o morales de una sociedad. Por tanto, ambos coexisten con diferentes matices en diferentes países.

La identificación de las emociones son respuestas psicofisiológicas que nuestro cuerpo y mente generan ante estímulos internos -forma de pensar o recordar, o estímulos externos -situaciones. Son reacciones rápidas y hacen que nuestro cuerpo cambie ante las emociones básicas Alegría, Tristeza, Miedo, Ira, Asco, y Sorpresa. Se expresan en el rostro, movimiento corporal, en golpes, en arrojar objetos, en el tono de voz o nuestro cuerpo, etc. Las emociones pueden darse, trasmitirse en distinta intensidad y gravedad. De hecho, hay países que incluyen la educación emocional desde muy pequeños y adultos, como las fuerzas policiales, universidades, servicios de salud, espacios comunales canalizándolos a sentimientos (leer más adelante).

Las emociones se consiguen con el nacimiento y se regulan con el control de la atención. Se genera a nivel del sistema nervioso central que dirige señales y se activan las diferentes partes del cuerpo a través de la producción de hormonas del estrés por ejemplo. Esto se puede traducir en un aumento de la presión arterial, frecuencia cardiaca, y su duración es de tan sólo minutos, tan solo en algunos casos dura horas. Por ello, es importante aprender a regular las emociones. El control y desarrollo de atención a las mismas ya que la carencia o debilidad de controlar estas emociones puede canalizarse en llanto, gritos, agresiones violentas que pueden derivar en reacciones y consecuencias violentas en las relaciones interpersonales. Pero también, el no regularlas, afecta al individuo mismo, ya que la subida del cortisol y las reacciones físicas terminan por enfermar a la persona.

Las emociones personales pueden controlarse con la empatía, y la relativización de las cosas. La comprensión de lo que esta pasando, tratar de lograr una conexión emocional hacia el entendimiento y no hacia la escalada de la emoción es importante. Del mismo modo, en el deporte las emociones compartidas muestran que el rendimiento no depende solo de la capacidad cognitiva individual, sino también de la capacidad de reconocer, gestionar y sincronizar emociones dentro de un equipo o comunidad, por ejemplo, mantener la calma bajo presión, contagiar motivación durante un partido o regular la frustración colectiva después de un error.

Los sentimientos son estados afectivos del ánimo, resultados de procesar las emociones en la parte consciente. Consecuentemente, resultan de las experiencias acumuladas en la vida y se aprenden. No son inmediatos sino son reflexionados e influenciados por la cultura, la educación, la experiencia pasada o aprendida y pueden ser positivos o negativos, como la Esperanza, Amor, Rencor, Paz, Empatía. Como los sentimientos son la fase avanzada y racionalizada de las emociones, aquí es que aprendemos a regular las emociones y preguntarnos por qué reacciono de una u otra manera. Al ser procesados por la mente, los sentimientos también se transmiten, escritores o música romántica, gestores de planes de odio.

Si uno quiere vivir en paz, tiene que estar alerta a cómo nos relacionamos. La reflexión individual o apoyada por alguien es importante. Muchas personas que sienten soledad, incomprensión, conflictos innecesarios o vínculos frágiles pueden ser guiados en esa reflexión. Es importante regirse por ciertas reglas invisibles basadas en el control de las Emociones y los Sentimientos que no sólo son una fortaleza para convivir, sino también para mantenernos saludables a nivel individual ya que su descontrol afecta la salud.


Más del autor