Slang en las sombras, el lenguaje adolescente que los adultos (noobs) ¡deben descifrar ya!

Vivimos una realidad donde un "like" puede abrir puertas invisibles. A ver, imagínese: un inocente chat en un juego online se transforma en una red de manipulación que culmina en un delito. Esto no es ficción distópica; es el actual modus operandi de delincuentes en Latinoamérica y por supuesto que también en nuestra chura Tarija. Pero ¿y si equipamos a familias y educadores/as con el vocabulario preciso para desarmar estas trampas? Ahora intentaremos desentrañar esos mecanismos criminales, introduciendo términos "de vanguardia" en el argot digital y proponiendo autoprotección proactiva.

La Fiscalía General del Estado indicó que, en 2024 se registraron más de 7.100 casos de delitos sexuales contra NNAs y muchos de estos casos podrían estar vinculados al entorno digital, también informó que mediante convenios con organismos internacionales como Google, Meta (Facebook, Instagram), TikTok y otras que solo entre el 1 de febrero y el 1 de marzo de 2025 se recibieron más de 2.600 reportes de abuso y explotación sexual infantil en línea. Los casos incluyen desde el contacto con menores de edad con fines sexuales, hasta la producción y difusión de material de abuso sexual de niñas, niños y adolescentes. Las víctimas más frecuentes son niñas y niños entre los 4 y los 14 años de edad, mientras que los agresores tienen un rango predominante entre los 25 y 60 años.

El Primer Enganche: “Grooming”

El punto de partida es el grooming –ese proceso calculado donde un adulto (o "groomer") construye una falsa relación de confianza con un(a) menor para fines ilícitos–. En RRSS o juegos multijugador, el contacto inicial parece inofensivo: un cumplido en un post, una invitación a un equipo virtual (clan) o un mensaje directo (DM) que simula empatía. ¡Cuidado! Estos groomers no son extraños con máscaras; a menudo se disfrazan de pares juveniles mediante perfiles falsos, una táctica conocida como catfishing (fingir una identidad atractiva para engañar).

Escalando la Manipulación

Una vez establecido el lazo, los groomers despliegan un arsenal de técnicas diseñadas para erosionar la autonomía de la víctima. Tomemos el lovebombing: un bombardeo inicial de afecto excesivo –mensajes constantes, regalos virtuales, halagos efusivos– que crea dependencia emocional. Luego, entra el ghosting, el acto de desaparecer abruptamente, dejando a la víctima ansiosa y vulnerable, o el benching, donde se mantiene a la víctima "en la banca" como opción de reserva mientras se cultivan otras presas.

O también el orbiting: acechar en silencio las historias o perfiles de la víctima sin interactuar directamente, una presencia fantasmagórica que mantiene el control psicológico. Y aquí entran términos afines como breadcrumbing –dejar "migajas" de atención esporádica para enganchar sin comprometerse, para que las víctimas se vuelvan “migajeras”– o gaslighting, que hace dudar a la víctima de su propia realidad. Estos métodos no son meros caprichos románticos, sino que incrementan la vulnerabilidad, facilitando el abordaje físico o la extracción de información sensible.

Agreguemos capas más siniestras: el doxing, que implica revelar datos personales (direcciones, números de teléfono) sin consentimiento, exponiendo a NNAJs a riesgos reales; o el shaming (específicamente slut-shaming o cyber-shaming), donde se avergüenza públicamente a la víctima con material compartido, perpetuando el ciclo de control mediante amenazas. En entornos online, estos se entrelazan con sextortion –extorsión mediante imágenes íntimas obtenidas bajo engaño–, un delito que, según reportes globales, afecta desproporcionadamente a niñas y adolescentes. Peor aún, se ha observado que algunas NNAJs son inducidas a crear contenido sexual explícito y venderlo en plataformas en línea, configurando un gravísimo delito.

Mecanismos de Autoprotección

¿La clave? Educación audaz y técnica. Familias y docentes deben dominar estos términos para dialogar fluidamente: "¿Has notado orbiting en tus redes?" o "¿Evitas el catfishing verificando perfiles?". Estrategias concretas incluyen configurar privacidad estricta en RRSS, usar herramientas de control parental en juegos online y reportar sospechas. Fomentemos conversaciones abiertas en nuestros hogares, expliquemos que el lovebombing no es amor, sino manipulación. En escuelas, integremos talleres sobre IA ética, enseñando a detectar deepfakes.

Avances positivos y próximos pasos

Es motivo de esperanza y celebración, que este 3 de septiembre de 2025, la Cámara de Diputados haya aprobado por unanimidad el Proyecto de Ley para la Protección de la Integridad Sexual de Niñas, Niños y Adolescentes en Entornos Digitales. Esta normativa, que tipifica delitos como el grooming con penas de hasta 15 años, fortalece las investigaciones digitales y promueve una prevención integral.

Sin embargo, la aprobación legislativa es solo el primer paso. Desde las organizaciones de la sociedad civil, exigimos la pronta promulgación por parte del Órgano Ejecutivo para que esta ley adquiera plena vigencia. Pero ello no basta, es fundamental que las instituciones públicas con mandato de ley implementen y socialicen de manera efectiva las disposiciones de esta normativa.

La violencia digital es una realidad que afecta desproporcionadamente a niñas, niños y adolescentes en Bolivia y en toda Latinoamérica. La promulgación y aplicación efectiva de esta ley no es una opción, sino una obligación del Estado para salvaguardar los derechos de nuestras NNAs.


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