Los costos ocultos de la fragmentación en salud

La fragmentación en salud ocurre cuando los servicios para el tratamiento de una enfermedad son dados en forma desconectada, no coordinada o en programas paralelos de salud que hace que la salud sea un silo en vez de estar integrada para el paciente. La fragmentación de salud genera ineficiencias en la provisión de un servicio de buena calidad, lo que genera costos en el sistema de salud, en los pacientes y en la sociedad. Hoy quiero detallar algunos costos ocultos:

Cuando el sistema funciona en silos, existe una duplicación de servicios de salud. Una de las consecuencias más reconocidas en este aspecto son las altas listas de espera. Muchos para evitar estas listas de espera acceden al servicio de salud privado que cuesta dinero del bolsillo. La duplicación de esfuerzos también se refleja en la parte administrativa. El hecho de que los hospitales públicos, privados y de seguros laborales no trabajen en colaboración o incluso estén en competencia, no genera información hacia una mejor planificación en el uso de los recursos. Esto impacta negativamente a la correcta inversión de recursos. Por ejemplo, la preparación y contratación de personal que atienda aquellos servicios que mayor demanda tienen, o planificar inversiones necesarias para la mejorar la calidad, como la digitalización. Por tanto, en muchos casos, los servicios de salud tienen poco personal que está luchando contra el trabajo excesivo.

Otro costo oculto de la fragmentación es el riesgo de diagnostico y tratamiento inadecuado al paciente. Cuando un paciente llega al gabinete medico, existe mucha desinformación sobre la condición previa del paciente. Muchas veces, el paciente, aunque sepa de estas condiciones no las mencionará. El personal médico tratante podría pedir diferentes estudios médicos pero esto puede ahuyentar al paciente ya que un gran porcentaje de la población no tiene seguro que cubra estos estudios. Exigirle al paciente ciertos estudios es quitarle una porción de acceso a la salud, sobre todo, si ya tiene una fragilidad en su condición financiera. Por lo tanto, el personal médico tratante tiene que lidiar con un alto grado de incertidumbre en el diagnostico y tratamiento. Esto incrementa el riesgo de tratamiento inadecuado lo que a su vez, es un peligro para el paciente. Peor aún, si el paciente llega a la sala de emergencias.

Finalmente, otro costo oculto de la fragmentación es el numero de pacientes que no pedirán un tratamiento o que lo dejarán a medias. En muchos países en el mundo, la salud, depende mucho de gastos del propio bolsillo del paciente. Estos gastos son necesarios incluso si el servicio de salud es publico ya que por la carencia de recursos, muchos medicamentos o tratamientos no están cubiertos. En América Latina por ejemplo, los gastos de bolsillo varían entre el 25% al 45% aproximadamente, y en África en promedio es 30% pero en algunos países como Guinea Ecuatorial pueden llegar hasta el 75%, en Asia del Sur entre 60% hasta 80%, y en otros entre 30% a 40%. La fragmentación de servicios hace que se tenga pocos datos sobre los gastos en la salud privada y mucho menos en cuántos pacientes dejaron de pagar los tratamientos porque su finanzas no lo permitían. En algunas enfermedades crónicas de larga duración, las personas piden a sus familias que los dejen morir sin tratamiento para que no sigan representando el mayor gasto familiar.

La salud universal es una tarea de todos para garantizar que todas las personas tengan un acceso equitativo a un servicio de salud de calidad sin sufrir carencias financieras para su acceso. Es importante buscar formas de lograr reducir la fragmentación en salud para mejorar el acceso universal de las personas con mayor equidad y calidad de servicio.


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