La salud mental de ancianos en Bolivia: entre la soledad y la precariedad

En cuanto a la situación psicoemocional y de vida, un estudio de la CEB (Conferencia Episcopal Boliviana) del año 2022 ha revelado que el 42 % de las personas mayores en Bolivia se sienten solas y el 25 % de ellas además también viven solas

La OMS indicó en 2023 que aproximadamente el 14 % de las personas mayores de 60 años o más viven con un trastorno mental. También señala que las afecciones de salud mental más frecuentes en los adultos mayores son la depresión y la ansiedad y que alrededor de una cuarta parte de las muertes por suicidio (27,2%) en el mundo se producen en personas de 60 años o más. Asimismo indica que las afecciones de salud mental en las personas mayores suelen estar infravaloradas e infratratadas, y la estigmatización que rodea a dichas afecciones puede hacer que las personas sean reacias a buscar ayuda.

De acuerdo a estudios realizados en los últimos años por UNFPA, Bolivia es un país especialmente joven, esto quiere decir que la mayoría de la población está por debajo de los 20 años. Nuestro país experimenta retraso del envejecimiento, sin embargo se ha estimado que esta tendencia cambiará en las próximas décadas y cada vez más personas serán dependientes y aumentará progresivamente la población anciana. En la actualidad esta población de 60 años o más constituye aproximadamente el 10 % del total y de ellos se conoce que casi la mitad de continúa ejerciendo alguna actividad laboral. En términos generales, la situación del adulto mayor en Bolivia se caracteriza por la precariedad laboral y económica, la vulnerabilidad ante el abandono y el maltrato así como condiciones inestables de vivienda, problemas médicos, falta de acceso a servicios públicos y jubilaciones dignas.

En cuanto a la situación psicoemocional y de vida, un estudio de la CEB (Conferencia Episcopal Boliviana) del año 2022 ha revelado que el 42 % de las personas mayores en Bolivia se sienten solas y el 25 % de ellas además también viven solas.

Los factores de riesgo en salud mental en la población adulta mayor son acumulables y variados por las experiencias de vida así como por los factores estresantes relacionados con el envejecimiento y la pérdida de capacidades, que pueden provocar angustia psicológica. Los ancianos tienen más probabilidades de experimentar eventos adversos y verse afectados en lo emocional por diferentes motivos. El aislamiento y la soledad aquejan a casi un cuarto de las personas mayores y las condiciones de vida adversas pueden comprometer su salud mental en las etapas finales de la vida, conduciendo a muchos a sufrir trastornos de tipo psicoemocional.

Conviene mirar con empatía, atención y justicia a nuestros adultos mayores y sus problemáticas, no solo desde los propios hogares sino desde los niveles gubernamentales, y no únicamente en momentos electorales; como una generación a la que debemos mucho, que es parte esencial de nuestra sociedad y se le debe cuidar de manera prioritaria.


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