La crisis política, social y económica golpea nuestra salud mental
La resiliencia, creatividad y emprendedurismo de nuestra población siempre sacan fuerza de la flaqueza; sin embargo conviene no perder de vista los efectos que la crisis sostenida puedan estar generando en el interior de las familias
Bolivia Verifica ha sacado recientemente a la luz un reportaje sobre salud mental en tiempos de crisis, basado en datos de la encuesta INFORME DE SERVICIOS DE SALUD DE IPSOS 2024. Los datos revelados indican que el mayor problema de salud que percibimos los bolivianos en la actualidad es el estrés.
Respecto a la situación laboral de los bolivianos, marcada por la informalidad y precariedad en general, Gallup en su último State of the Global Workplace 2025 indica que el 55 % de los trabajadores de nuestro país sienten estrés en su jornada laboral, un 23 % enojo o ira, un 30 % tristeza, un 27 % soledad y un 58 % se encuentra buscando activamente nuevas oportunidades laborales.
Tanto la crisis económica, social y política así como la incertidumbre que acechan a Bolivia en los últimos años, según el medio de comunicación indicado, están incidiendo en el aumento de los indicadores de tristeza y ansiedad en las personas y la situación les puede impedir tomar decisiones.
Preocupa saber cómo se está resolviendo la angustia pues la cultura terapéutica en Bolivia e muy escasa, es decir que cuesta mucho acceder y aceptar acudir al psicólogo, la mayoría de los bolivianos no tiene seguro médico privado y los servicios públicos son aún insuficientes: según la última medición conocida se conoce que por cada 100,000 habitantes, hay aproximadamente 1.06 psiquiatras y 0.46 psicólogos en establecimientos de salud mental en nuestro país, una cantidad considerablemente más baja a lo que se plantea como recomendable desde la OMS. Ante esta carencia, los centros de atención han indicado en varias fuentes que también la demanda de atención en salud mental ha sido creciente en estos últimos años.
La resiliencia, creatividad y emprendedurismo de nuestra población siempre sacan fuerza de la flaqueza; sin embargo conviene no perder de vista los efectos que la crisis sostenida puedan estar generando en el interior de las familias especialmente. Un indicador importante al respecto es la inusual deserción escolar que se está dando en varios departamentos en esta gestión 2025. ¿Dónde están esos niños durante el día si no es en la escuela?
Hacemos votos desde esta columna porque el escenario electoral pronto a definirse pueda dar posibilidad a una solución a largo plazo de nuestros mayores problemas, esos que afligen a los ciudadanos y que nos están causando angustia y desazón. Que nuestros nuevos gobernantes y representantes puedan hallar acuerdos y salidas que nos devuelvan certidumbre y estabilidad, en busca del desarrollo de nuestro país y la salud integral de nuestra población.


