Altas temperaturas en Europa y su impacto en la salud y productividad

El verano en Europa este 2025 tuvo días muy calientes que reflejan los cambios climatológicos. Las olas de calor están incrementando las temperaturas que en algunos lugares incrementa la humedad y en otros la sequia. En un reporte de Allianz Research este julio se indica que el costo de estas olas de calor cuesta -0.5 puntos de porcentaje en el PIB de Europa y si vemos a España y Grecia, el perjuicio se eleva a 1. Las elevadas temperaturas reducen la productividad por dos tercios (2/3) que tiene impactos directos e indirectos en la población, las empresas, y el gobierno. Esta situación puede ser más alarmante en los países con menores ingresos y con menor diversificación en su economía, donde no se tienen medidas para mitigar o reducir los desastres naturales.

Los impactos de estas olas de calor van más allá, también incluyen muertes. Según un estudio del Imperial College London, 65% de los excesos de muertos este 2025 pueden ser atribuibles al cambio climático impulsado por el hombre, es decir de 2305 muertes, 1500 son por cambio climático. De estas muertes, son las poblaciones adulto-mayores las más afectadas. El 80% son personas mayores de 65 años, y de estas, la mitad eran de 85 años o más. Estas muertes se suman a las muertes que se están observando en la región en los últimos años con olas de calor recurrentes. Pero también se suman a los problemas de salud que sobrevienen por las olas de calor (ataques por calor, desbalance de electrolitos, estrés por falta de o pocas horas de sueño), o las enfermedades existentes como las enfermedades cardiovasculares y respiratorias, o alergias.

Las olas de calor también acrecientan el problema de los incendios. Si bien estos no son generados por el calor, el hecho de que los arboles y la tierra estén más secos hace que los vientos expandan los fuegos. Estos incendios han desplazado personas. Si contabilizamos el numero de personas que fueron evacuados de las zonas de incendios ya se puede contar con “desplazamientos de gente” que por ahora son de corta duración. Muchas de estas personas también sufren por los impactos a su salud pulmonar, como las personas con asma, y otros problemas cardio-respiratorios.

Es fundamental fortalecer e implementar políticas medioambientales orientadas a mejorar la resiliencia climática, con la participación activa de empresas y comunidades. La evidencia sobre las consecuencias sanitarias de las olas de calor subraya la necesidad de promover la educación en salud y la adopción de medidas preventivas para reducir riesgos y proteger a las poblaciones más vulnerables.


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