Todos juntos y en democracia
En fecha 6 de Junio del 2024, creímos ser testigos de algo inédito. Daba la impresión que Andrónico Rodríguez, finalmente lucía pantalones largos, convocando a la 7ª sesión en la Asamblea Legislativa Plurinacional, pese a una notificación de los auto prorrogados del TCP que le dijeron que no era legal, donde asistieron, luego de la verificación del quorum respectivo, una cantidad de legisladores, que avalaban que estaban presentes los suficientes como para sesionar y tomar determinaciones.
Como publicaron los diferentes medios de comunicación, hace ya más de un año, se sancionaron dos leyes, entre las cuales, específicamente una, determinaba que los auto prorrogados debían cesar en sus funciones inmediatamente, generando directamente una presión para que haya una nueva elección de magistrados y que los legisladores que han manipulado a diestra y siniestra en la ALP, se vean desnudos y den curso a la brevedad a ese proceso consultivo.
En aquella ocasión, después de mucho tiempo, varios senadores de diferentes corrientes políticas, mostraban su predisposición para deliberar, aunque sea en un consenso temporal, puesto que las leyes en cuestión, merecían que les echen un salvavidas, para que salieran a flote cuanto antes.
Y todo el país, fue testigo una vez más, de que en Bolivia cualquier cosa podía suceder, por la manipulación de la institucionalidad a todo nivel. El Ejecutivo no estuvo de acuerdo y a través de el Vicepresidente, como gran solución, mando a los autoprorrogados en consulta, con quienes había “una gran afinidad”, si el presidente se senadores, había actuado en el marco de la ley.
Mientras tanto, el entonces Ministro de Justicia, que hoy esta a cargo de la campaña de una nueva tienda política, declaró antes del episodio que mencionamos, que no podía entrometerse en asuntos entre el poder legislativo y el poder judicial, pero cuando se trató de los auto prorrogados, a quienes defendía a capa y espada, se embadurnó hasta su conciencia. Esos mismos, autoprorrogados y curiosamente con los recién elegidos, últimamente en esta gestión 2025, se pronunciaron dando por bien actuado que esa sesión era ilegal, demostrando que siguen ejercitando una intromisión en otro poder del Estado, a vista y paciencia de todos los candidatos políticos, sin que nadie diga nada. El Presidente y
Y dando continuidad a ese ejemplo, los políticos anduvieron de tumbo en tumbo, sin percatarse que estaban echando por la borda, su posible futuro político. Tanto el oficialismo como la oposición hacían aguas. Los demás, nuevamente con cierta incredulidad, creímos que empezarían a aparecer otros protagonistas, además de Andrónico, como sucedió con Eva Copa, Jaime Dunn, José Luis Lupo, Marcelo Claure, Rodrigo Paz, por mencionar algunos, y que eran luces que mostraban el final del túnel, confrontando sus ideas, en pos de que finalmente, podamos superar la maldición de una política Alto Peruana de pseudocaudillos, que están acostumbrados a autononombrarse como los únicos salvadores de Bolivia?
En ese contexto, la historia volvía a repetirse, con los lideres de los últimos 30 años, dispuestos a consolidar un equipo, cuando entre bambalinas, ya estaban ejercitando la coerción y el propietarismo político de sus seguidores, con la única intención de llegar al poder y mostrarse como los únicos redentores, que nunca fueron, utilizando discursos acomodados al presente.
Les pregunto: ¿Es que, somos tan faltos de criterio, que no nos damos cuenta, que, tanto la izquierda como la derecha, por culpa de lo sucedido, deben concebir urgentemente formulas que nos devuelvan la esperanza, porque caso contrario, en rencillas de matones de barrio, perderemos de vista que se está jugando el futuro de nuestra nación?. La realidad nos demuestra que así es, por que tanto la izquierda como la derecha no pudieron unirse y mostrar cierta madurez en sus propuestas. Nadie esta dispuesto a ceder.
Corren tiempos, donde las políticas de Estado, deben primar antes que los efímeros éxitos de un presidente transitorio. Es necesario que nos demos cuenta que no hay otro país, que Bolivia es lo que tenemos y donde estamos, y que todos juntos y en democracia, es necesario que podamos salir adelante. Nuestra patria demanda que se encuentren puntos de convergencia y se materialicen propuestas que nos lleven por nuevos derroteros.
En los 80´s ya se moría y ante la urgencia, todos sufrimos con estoicismo, ese proceso de ajuste. Hoy, debemos estar conscientes que no solo debemos pensar en una economía estable, sino también encaminarnos por senderos, que permitan el relanzamiento de un nuevo país, con una justicia basada en leyes y no en contubernios económicos; mediante una administración del estado que responda a los desafíos actuales; castigando ejemplarmente la corrupción; invirtiendo en verdaderos proyectos de integración y desarrollo; fortaleciendo a las regiones bajo un concepto de un trato justo, dando a cada quién lo que provenga de sus potencialidades; donde los recursos sean divididos entre el estado y las regiones, según un nuevo pacto fiscal. Además, debemos encontrar nuevos ejes de desarrollo que complementen al de La Paz, Cochabamba, Santa Cruz; precautelando nuestro medio ambiente y fortaleciendo nuestra diversidad cultural, eliminando cualquier actitud o acción discriminatoria, en el nivel que sea.
Es decir, en una democracia donde el equilibrio entre el campo y la ciudad, sea una realidad. Todos nuestros votos deben tener el mismo valor, vengan de originarios, campesinos, fabriles, gremiales, mineros, bartolinas, funcionarios del estado, comerciantes, transportistas, empresarios, jubilados, jóvenes, etc.
Nunca más debemos permitir que se materialice un parlamento de solo levantamanos. Caso contrario, más temprano que tarde, desapareceremos como nación. Reaccionemos.


