Las conexiones sociales son como una medicina

Las conexiones sociales son como una medicina para nuestro bienestar. Sin embargo, vivimos en un mundo donde muchos pasan su vida trabajando y tratando de sobrellevar la vida diaria en el hogar. Las oportunidades de conectarnos socialmente son cada vez menos. Mientras que en unos países trabajar muchas horas es un símbolo apreciado “buen trabajador”, “honesto”, en otros países es obligatorio trabajar intensamente para mantener el trabajo ya que se valora la productividad o los resultados por mes. De hecho, puede hasta atribuirse al trabajador lo mal que van los números de la empresa. Y por este motivo, no se puede conseguir un buen equilibrio entre la vida laboral y familiar e incluso las conexiones familiares se vuelven frágiles.  

Las conexiones sociales profundas son muy útiles para el bienestar. Ser confidente o sentir que tienes personas en las que puedes confiar es bastante importante. No solo estas conexiones regulan la producción de oxitocina y serotoninas pero también la salud emocional en general. Muchas personas que están permanentemente rodeadas de gente que pueden considerar amigos pueden ser más resilientes a diferentes problemas que están confrontando y tienen menor probabilidad de tener depresión.

En muchas sociedades estar solo no es común. En sociedades de América Latina, África, Asia, culturalmente, uno vive con la familia hasta el momento de casarse es muy normal vivir con los padres si éstos no pueden sostenerse solos. Este hecho, es por si mismo, un gran aliciente para evitar que los malestares de salud empeoren ya que se está bien acompañado. En aquellas personas que viven solas, y más aun, se sienten desconectadas o con relaciones de poca calidad “shallow”, tienen un mayor riesgo de muerte prematura o de otras enfermedades según un estudio de Holt-Lunstad y otros en PLOS 2010. También es más probable de tener problemas de adicción como el cigarrillo. A pesar de la utilidad de relacionarnos, Hornstein y otros (2024) y Min Park y otros (2024) indicaron que es muy probable que las personas que están viviendo solas por mucho tiempo sientan pánico con las interacciones sociales. Algunos autores comprobaron este hecho en el COVID. Algunos pueden ver peligro donde no existe con ciertas frases, gestos, y otros.

Las conexiones sociales son importantes para la flexibilidad mental y la resiliencia. Interactuar con diversas personas, con diferentes culturas, nos ayuda a mejorar nuestra salud y a ser mas flexibles, comprensivos y empáticos. Cuando interactuamos con las personas y escuchamos sus problemas, podemos relativizar los nuestros y esa adaptabilidad nos ayuda a mejorar nuestra salud.

Para generar políticas organizacionales que intenten regular las interacciones sociales es importante realizarlas basadas en la evidencia y en el impacto de largo plazo.


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