Conflictos maquillados
A pocos días de la culminación de la gestión 2022, los conflictos para el venidero año escolar se concentrarán sin lugar a dudas en enero de 2023, debido a los asuntos pendientes entre el Ministerio de Educación y las Confederaciones de Maestros Urbanos y Rurales.
En ese orden, los dos conflictos más álgidos se centrarán en el Currículo Actualizado 2023 y la Resolución Ministerial Nº 001/2023 “Normas Generales para la Gestión Educativa”, debido a que supuestamente el Ministerio de Educación a través, de los Viceministerios de los Subsistemas Regular, Alternativa y Especial, no hubieran consensuado su elaboración con los comités ejecutivos del magisterio urbano y rural.
En tal sentido, la Confederación de Trabajadores de Educación Urbana de Bolivia (CTEUB) en su último Ampliado Nacional (16 de diciembre de 2022), determinó el rechazo a la Resolución Ministerial Nº 001/2023, a ser publicada los primeros días hábiles del mes de enero de la venidera gestión, en razón que, no se habrían incluido las demandas históricas del magisterio, al contrario, se mantendría el plan de reordenamiento (pertinencia académica) y la vigencia de la carga horaria, catalogada como insuficiente.
Consecuentemente, a principios de enero de la próxima gestión, la CTEUB convocará a Conferencia Nacional, con el objetivo de organizar y preparar la lucha de los maestros urbanos, en contra del Currículo Actualizado 2023 y la Resolución Ministerial Nº 001/2023, estableciendo alianzas estratégicas con otros sectores.
Contrariamente, la Confederación de Maestros de Educación Rural de Bolivia (CONMERB) todavía no emitió pronunciamiento alguno, respecto al Currículo Actualizado 2023 y la Resolución Ministerial Nº 001/2023, debido a la reciente renovación (18 de diciembre de 2022) del Comité Ejecutivo Nacional (2023 – 2025), que recayó en los maestros; Rudy Callisaya Callisaya (Occidente), Freddy Terrazas Cuellar (Oriente) y William Mendoza Mendoza (Valles).
En resumidas cuentas, los antecedentes de conflictos de la presente gestión entre la CTEUB, CONMERB y el Ministerio de Educación, bajo el mando del ministro Edgar Pary Chambi, tuvieron características peculiares; vale decir, las Confederaciones del magisterio urbano y rural, casi siempre doblaron el brazo de las autoridades educativas del nivel central. Claro ejemplo, nota de aprobación (48 puntos) para el examen de ascenso, clausura escolar sin respetar los 200 días hábiles, entre otros.
En consecuencia, ante los venideros conflictos en enero de 2023, pareciera que tendrán las mismas características de la presente gestión; vale decir, las amenazas no llegarán a acciones (paros y huelgas), al contrario, las negociaciones entre cuatro paredes, sin previa consulta a los maestros de base, continuará siendo el medio estratégico.


