Cómo aplicar la neuropedagogia en el hogar – familia

Por el respeto que se merecen quienes con  tanta gracia dedican su tiempo a las lecturas que preparo y se editan en este medio de comunicación social: “Diario El País eN.”, me permito hacer la siguiente confesión: No he podido y no puedo aplacar la febril pasión que siento por la...

Por el respeto que se merecen quienes con  tanta gracia dedican su tiempo a las lecturas que preparo y se editan en este medio de comunicación social: “Diario El País eN.”, me permito hacer la siguiente confesión: No he podido y no puedo aplacar la febril pasión que siento por la educación; como que habría sido la misión con la que Dios me trajo al mundo y por eso rastreo en todo lo que tengo a mi alcance, que no es mucho , para siempre estar actualizado en cuanto a información en psicopedagogía  (hasta ahora); pero, por la tenebrosa situación dada por el Covid – 19, sentí que también se movió el piso al respecto y me veo obligado a referirme a la Neuropedagogía.

Lo primero que he considerado es que, para que voy a pretender inventar la pólvora, cuando lo mejor que debo hacer, es usarla eficientemente; por lo que transcribo esta lectura, pensando sólo en la necesidad de fortalecer en el hoagr familia, el apoyo a los estudiantes  para lograr aprendizajes consistentes y significativos.

Para tal propósito, Elisabet Quintana López, refiere implementar las siguientes acciones o principios:

1.- Espacio estimulante: El lugar donde se sitúe a nuestros hijos, debe ser un espacio estimulante para el aprendizaje, colores, decoración y una adecuada iluminación para que la vista no se canse, el ejercicio sea relajado y liviano, y alejado de cualquier actitud estresante. También incluir carteles con mensajes positivos que les animen, así como fotos en los que aparezca consiguiendo logros, o de experiencias gratificantes, fomentará su sentimiento de autoeficacia y potenciará su autoestima.

2.- Descansos para respetar los períodos atencionales: La atención plena de un adulto dura no más de 15 minutos, de un adolescente 10 minutos y del niño menos y luego hay que dar recreo mental de 2 minutos que estimula los lóbulos prefrontales donde están las actividades ejecutivas complejas; o, también un ejercicio en el que el estudiante, haga dos o tres peguntas respecto a lo que está estudiando; así como la realización de esquemas y resúmenes. Lo importante es que lo dejen procesar cada 10 minutos, con actividades cinestésicas, corporales, que oxigenen el cerebro y lo preparen para recibir información.

3.- Hidratación: Nuestro cerebro está compuesto, en su mayoría, por agua; por lo tanto, ingerir agua a lo largo de la jornada es indispensable para oxigenar el cerebro. Será conveniente que disponga de agua, y una temperatura y luz adecuadas. Asimismo, también ofrecerle vitaminas, como frutas o zumos permite que nuestro hijo/a se concentre más en las actividades y active el funcionamiento cerebral.

4.-  Calidad de sueño y descanso adecuado:  El sueño afecta la calidad del aprendizaje del alumno, así como su desempeño, por lo que es necesario que los niños duerman alrededor de 9 horas diarias para que estén más atentos en el aula. Asimismo, alejar de la televisión, Tablet, móvil u otras Tics una hora previa, facilitará la relajación y el descanso.

5.- Fomentar la inteligencia emocional: Especialmente entrenar para manejar la ansiedad y el estrés que a veces puede producir el entorno académico por su gran exigencia. Aprender a gestionar las emociones negativas, conocer cómo se sienten en cada situación, e identificar las emociones en sí mismo y en los demás, ayudará a crear un ambiente de empatía, cooperación, amabilidad que proporcionará un mejor aprendizaje.

6.- Comunicación positiva y asertiva: Haciéndo hincapié en sus potencialidades, entrenando para crear inspiración y entusiasmo, a la vez que aprenda a ser resolutivo con sus dificultades y les reste importancia, aprendiendo a cómo conseguir no volver a cometer los errores. Se debe crear un ambiente de distensión y afecto, en el que nuestro hijo se sienta valorado y capaz y a la vez sepa recurrir a los adultos cuando necesite ayuda.

7.- Incrementar el aprendizaje significativo: Ayudándoles a encontrar la utilidad de lo que aprenden en el mundo real, es decir hacerles saber para qué sirve lo que estudian y por qué es necesario saberlo, será importante para crear motivación en nuestros hijo/as.

8. Aplicar la fórmula: contenido + atención + emoción: Se sabe que todos estos componentes juntos provocan que circule por el cuerpo una sustancia llamada dopamina, que fomenta la memoria de lo aprendido. Es así que muchas veces salir de la rutina, cambiar de ambiente y contexto fomenta su motivación y curiosidad y que se retengan mejor los aprendizajes.

También el intercambiar anécdotas, fomentar el debate, trabajo en grupo con otros niños, quedar para hacer los deberes o estudiar, hace que se aprenda de una forma más dinámica y rápida.

Si los padres de familia hacen un esfuerzo por aplicar las anteriores acciones o principios, considerando su relevante importancia para cambiar la manera de construir conocimientos, tendrán estudiantes competentes y felices.

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