En educación… ¿después qué?
Desde la aparición del Covid – 19, el mundo en el que, como y para el qué vivíamos, ha cambiado compulsivamente o tendrá que cambiar todo y, en consecuencia, la educación, respecto a la forma como se la trabajaba, se la hacía e interactuaban, entre sus diferentes actores, mecanismos y...
Desde la aparición del Covid – 19, el mundo en el que, como y para el qué vivíamos, ha cambiado compulsivamente o tendrá que cambiar todo y, en consecuencia, la educación, respecto a la forma como se la trabajaba, se la hacía e interactuaban, entre sus diferentes actores, mecanismos y acciones. Creo que necesariamente, también cambiará desde sus fines y objetivos de la educación; toda vez que, hasta el paradigma que orienta nuestra vida, ahora, tendrá que ser aquel que nos lleve a cambiar para el bien de todos. ¡O cambiamos o crepitamos!
Ya en el siglo XIX, la dispersión poblacional y la imposibilidad de contar con los centros convencionales de educación en aldeas, por ejemplo, obligó a crear la educación por correspondencia, consistente en llegar con guías, textos impresos y materiales para realizar ejercicios y aplicaciones de los conocimientos que construían los estudiantes; tarea en la que, los padres de familia asumían contundentemente la función de activación, orientación, facilitación, inducción, etc. del proceso de aprendizaje..
Esta educación por correspondencia, mejoró con la Educación a Distancia, misma que además de adecuase a que, el maestro tenía que estar distante del estudiante; aumentaron otros medios de información, provocación y concreción de nuevos conocimientos, como: trabajos de grupo, tutorías presenciales, audio casetes, videocasetes, baterías de evaluación, teleconferencias etc. Hoy tenemos, además, el internet y las herramientas telemáticas.
En el siglo XVIII nace la escuela prusiana, misma que hoy resulta ser la escuela tradicional y que es fuertemente criticada por sus características: memorista, pasiva, bancaria, autoritaria, enseñante, repetitiva, etc. Progresivamente en el mundo surgen las Tecnologías de Información y Comunicación (TICs), los Entornos Virtuales del Aprendizaje (EVA) online, Escuela al revés, el uso de la Inteligencia Artificial (IA); la aplicación de la estrategia de Currículo Móvil y Des graduado, etc. En nuestro país parece que muy poco hemos hecho, porque ciertamente sea vanguardia de progreso y un contundente instrumento de liberación y desarrollo, la educación.
De emergencia y no se sabe hasta cuándo, estaremos en la necesidad de evitar aglomeraciones, evitar aulas y microbuses llenos de estudiantes, evitar personas andando libremente en las calles y sin bioseguridad y tantas otras prohibiciones que nos obligan a mantener distancia entre una y otra persona, a quedarse en casa, a buscar alguna actividad que nos ocupe, nos entretenga y, lo que es más aún, a trabajar y estudiar para no quedarnos de la rueda del progreso de la vida. Se empieza a comentar que los estudiantes tendrán que repetir el año escolar, inclusive.
En este contexto, la educación vigente conforme a la resolución mundial de Incheón 2015, que alienta el derecho a educarse a tod@s, durante toda la vida, cuando dice:” Nuestra visión es transformar las vidas mediante la educación, reconociendo el importante papel que desempeña, como motor principal del desarrollo y para la consecución de los demás ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible) propuestos. Nos comprometemos con carácter de urgencia con una agenda de la educación única y renovada que sea integral, ambiciosa y exigente, sin dejar a nadie atrás. Esta nueva visión se acoge plenamente en los ODS 4 propuestos “Garantizar una educación inclusiva y equitativa de calidad y promover oportunidades de aprendizaje permanente para todos” y sus metas correspondientes”. Ahora, al tener que reconfigurar la vida en el planeta tierra ¿Cómo se tendrá que cumplir esto?
A la vez hoy, para dejar la pasividad de la escuela tradicional y meramente enseñante – memorizan te y para estimular la creatividad, se postula-pregona que el estudiante sea autónomo, en la construcción del conocimiento; que se aplique la estrategia del Currículo Móvil y Des graduado, mismo que evita esperar necesariamente 200 días de estudio - aprendizaje y buen aprovechamiento, para vencer o pasar de curso; sino que, dependería del vencimiento de objetivos y metas de los planes de estudio; lo que supone que, cada estudiante pueda avanzar de acuerdo a su tiempo disponible y conforme a su propio ritmo.
Ahora debe aflorar nuestra invención para crear un modelo educativo que aproveche nuestra experiencia acumulada, nuestras potencialidades, nuestra capacidad profesional, la visión de los gobernantes y, seamos capaces de hacer todo lo que haya que hacer, para superar la grave y terrible amenaza que se cierne contra el estudiantado en general, contra la educación.
Esta dura realidad y necesidad, debe agudizar nuestro ingenio, del que surja el paradigma educativo, que tome en cuenta la historia de la praxis educativa, sus alternativas, medios y recursos actuales (la tecnología hardware - software), para actualizar mecanismos, protocolos de construcción autónoma de conocimientos y crear las condiciones que las circunstancias exigen, para aprovechar, precisamente, la virtud que tienen las crisis: generar nuevos y mejores futuros y formas de lograrlos por el bien, esta vez, de la humanidad entera y particularmente de nuestra amada Bolivia y de todos los bolivianos.
¡Aleluya!, llegó la hora del adiós al sólo hablar, explicar, copiar y dictar del docente, obligando a los estudiantes a memorizar y repetir saberes ajenos, como conocimientos propios; podría ser que también llegó la hora de ser verdaderos facilitadores, impulsores, guías de la construcción del conocimiento; parece haber llegado la hora de estimular el autodidactismo, la invención y la autónoma forma de construir el conocimiento y el saber real, incluidos en esta tarea, los padres de familia y la sociedad entera.
El desafío es: ser capaces de crear un nuevo paradigma educativo, propio a la realidad actual, dejando tan antaño resabio de la escuela tradicional. Seguramente que políticos y gobernantes ya están febrilmente trabajando en esta línea a la que debemos sumarnos todos, para crear un paradigma científico, eficaz y eficiente, sin adoctrinamiento sectario alguno.
Ya en el siglo XIX, la dispersión poblacional y la imposibilidad de contar con los centros convencionales de educación en aldeas, por ejemplo, obligó a crear la educación por correspondencia, consistente en llegar con guías, textos impresos y materiales para realizar ejercicios y aplicaciones de los conocimientos que construían los estudiantes; tarea en la que, los padres de familia asumían contundentemente la función de activación, orientación, facilitación, inducción, etc. del proceso de aprendizaje..
Esta educación por correspondencia, mejoró con la Educación a Distancia, misma que además de adecuase a que, el maestro tenía que estar distante del estudiante; aumentaron otros medios de información, provocación y concreción de nuevos conocimientos, como: trabajos de grupo, tutorías presenciales, audio casetes, videocasetes, baterías de evaluación, teleconferencias etc. Hoy tenemos, además, el internet y las herramientas telemáticas.
En el siglo XVIII nace la escuela prusiana, misma que hoy resulta ser la escuela tradicional y que es fuertemente criticada por sus características: memorista, pasiva, bancaria, autoritaria, enseñante, repetitiva, etc. Progresivamente en el mundo surgen las Tecnologías de Información y Comunicación (TICs), los Entornos Virtuales del Aprendizaje (EVA) online, Escuela al revés, el uso de la Inteligencia Artificial (IA); la aplicación de la estrategia de Currículo Móvil y Des graduado, etc. En nuestro país parece que muy poco hemos hecho, porque ciertamente sea vanguardia de progreso y un contundente instrumento de liberación y desarrollo, la educación.
De emergencia y no se sabe hasta cuándo, estaremos en la necesidad de evitar aglomeraciones, evitar aulas y microbuses llenos de estudiantes, evitar personas andando libremente en las calles y sin bioseguridad y tantas otras prohibiciones que nos obligan a mantener distancia entre una y otra persona, a quedarse en casa, a buscar alguna actividad que nos ocupe, nos entretenga y, lo que es más aún, a trabajar y estudiar para no quedarnos de la rueda del progreso de la vida. Se empieza a comentar que los estudiantes tendrán que repetir el año escolar, inclusive.
En este contexto, la educación vigente conforme a la resolución mundial de Incheón 2015, que alienta el derecho a educarse a tod@s, durante toda la vida, cuando dice:” Nuestra visión es transformar las vidas mediante la educación, reconociendo el importante papel que desempeña, como motor principal del desarrollo y para la consecución de los demás ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible) propuestos. Nos comprometemos con carácter de urgencia con una agenda de la educación única y renovada que sea integral, ambiciosa y exigente, sin dejar a nadie atrás. Esta nueva visión se acoge plenamente en los ODS 4 propuestos “Garantizar una educación inclusiva y equitativa de calidad y promover oportunidades de aprendizaje permanente para todos” y sus metas correspondientes”. Ahora, al tener que reconfigurar la vida en el planeta tierra ¿Cómo se tendrá que cumplir esto?
A la vez hoy, para dejar la pasividad de la escuela tradicional y meramente enseñante – memorizan te y para estimular la creatividad, se postula-pregona que el estudiante sea autónomo, en la construcción del conocimiento; que se aplique la estrategia del Currículo Móvil y Des graduado, mismo que evita esperar necesariamente 200 días de estudio - aprendizaje y buen aprovechamiento, para vencer o pasar de curso; sino que, dependería del vencimiento de objetivos y metas de los planes de estudio; lo que supone que, cada estudiante pueda avanzar de acuerdo a su tiempo disponible y conforme a su propio ritmo.
Ahora debe aflorar nuestra invención para crear un modelo educativo que aproveche nuestra experiencia acumulada, nuestras potencialidades, nuestra capacidad profesional, la visión de los gobernantes y, seamos capaces de hacer todo lo que haya que hacer, para superar la grave y terrible amenaza que se cierne contra el estudiantado en general, contra la educación.
Esta dura realidad y necesidad, debe agudizar nuestro ingenio, del que surja el paradigma educativo, que tome en cuenta la historia de la praxis educativa, sus alternativas, medios y recursos actuales (la tecnología hardware - software), para actualizar mecanismos, protocolos de construcción autónoma de conocimientos y crear las condiciones que las circunstancias exigen, para aprovechar, precisamente, la virtud que tienen las crisis: generar nuevos y mejores futuros y formas de lograrlos por el bien, esta vez, de la humanidad entera y particularmente de nuestra amada Bolivia y de todos los bolivianos.
¡Aleluya!, llegó la hora del adiós al sólo hablar, explicar, copiar y dictar del docente, obligando a los estudiantes a memorizar y repetir saberes ajenos, como conocimientos propios; podría ser que también llegó la hora de ser verdaderos facilitadores, impulsores, guías de la construcción del conocimiento; parece haber llegado la hora de estimular el autodidactismo, la invención y la autónoma forma de construir el conocimiento y el saber real, incluidos en esta tarea, los padres de familia y la sociedad entera.
El desafío es: ser capaces de crear un nuevo paradigma educativo, propio a la realidad actual, dejando tan antaño resabio de la escuela tradicional. Seguramente que políticos y gobernantes ya están febrilmente trabajando en esta línea a la que debemos sumarnos todos, para crear un paradigma científico, eficaz y eficiente, sin adoctrinamiento sectario alguno.


