Educación para seres libres

Las capacidades o aptitudes naturales, físicas o morales, que tiene una persona humana, para hacer cosas, según sus valores, criterios, razón y voluntad; se llama libertad. Si una persona no está en prisión, sometido a la voluntad u orden de otra persona; es que es libre. Libertad es...

Las capacidades o aptitudes naturales, físicas o morales, que tiene una persona humana, para hacer cosas, según sus valores, criterios, razón y voluntad; se llama libertad. Si una persona no está en prisión, sometido a la voluntad u orden de otra persona; es que es libre. Libertad es también poder actuar o no, según su voluntad y lo establecido en la ley o, también; es tener confianza, franqueza al decir y hacer – actuar, de la persona. Libre también es la persona que no tiene obligación respecto a alguien o algo; sin embargo, cabe destacar que la libertad no se refiere a hacer aquello que nos guste de manera irracional, inconsciente y egoísta, sino hacer lo que se debe hacer por el bienestar propio y común.

 

Quienes infelizmente hemos vivido en estados de persecución por nuestras ideas, quienes pensamos diferente y no aceptamos imposiciones contra nuestros intereses o el interés común; siempre hemos vivido atormentados, amordazados y en zozobra, injustamente presionados, por la negación o marginación de nuestros derechos humanos y profesionales, no solo notros sino, nuestras familias y hasta amistades.

 

Así también suelen sentirse los estudiantes cuando son víctimas de la violencia y del autoritarismo en las aulas educativas; víctimas de malos tratos, de la incomprensión, del desprecio y a veces hasta discriminación por sus legítimas características físicas, de raza o lengua, si se es del campo o de la ciudad y, en esas condiciones, no son mejores o buenos, los resultados del proceso de construcción de conocimientos – de educación.

 

En gobiernos de tiranía, en gobiernos autoritarios y prepotentes, se sufre dolorosamente todas las anteriores crueldades en todo ámbito y nivel, perjudicando el normal crecimiento y desarrollo intelectual, el bienestar de salud física, mental y social de las personas y de la colectividad. Por eso es importante abogar por educarnos en libertad, por la libertad y para la libertad. Es urgente y necesario fortalecer la autonomía de la construcción de saberes; aprender a aprender y así aprender durante toda la vida; construir nuevos conocimientos y desarrollar la capacidad de razonamiento sistemático y a su vez sistémico. No obliguemos a los estudiantes, sólo a memorizar saberes ajenos y repetirlos como si fueran propios; promuévanos e instemos ser propositivos, inventivos o creativos, de manera que, lleguemos a tener nuevas y mejores situaciones de vida, de calidad humana y moral.

 

En estados de tiranía no se puede respirar, vivir y actuar libremente; porque, como que uno sintiera que alguien está detrás de tus espaldas fisgoneándote, si no es para delatarte ante el o los esbirros, es para directamente darte malos tratos verbales, morales, groseras gesticulaciones y malos modos, hasta las torturas físicas.

Hoy, la ciudadanía y población boliviana en general, empieza a sentir un aire de esperanza, hasta se siente como que se respiraría en libertad, de soñaría en libertad, se da rienda suelta a la imaginación, para pensar en sí y en los demás con empatía, con sentido colectivo; como debería ser, en una sociedad letrada, educada y amante de la paz con progreso para todos.

 

Nuevamente tengo que repetir: El ser humano aprende más de lo que vive, que de lo que en palabras orales o escritas se le pretende enseñar o qué aprenda; por eso creo que en nuestra patria están más dadas que nunca, las condiciones, para dotarnos de un sistema político de gobierno que cree las condiciones económicas y de trabajo necesarias, para tener las condiciones generales que todos aspiramos y así conformar una sociedad en franco progreso.

 

Ahora es el turno de los políticos que nos gobiernen en adelante, para crear legalmente las condiciones que generen una educación, que nos ponga en la órbita apropiada, para que Bolivia deje de ser la cenicienta.

 

Hacerse que hacer educación no debe ser una tarea de la nueva Bolivia; que de verdad se le asigne el presupuesto y el paradigma necesario, que contemple desarrollo científico, técnico y tecnológico de calidad, para tener la educación y la sociedad que aspiramos y nos merecemos los bolivianos.

 

Si los recursos humanos son lo más importante de un país, instituyamos una educación consistente en gestión y creación del conocimiento, en desarrollo de habilidades y destrezas, en disciplina y perseverancia, para obtener un alto desarrollo humano y consiguientemente un buen nivel y calidad de vida. Debemos, crear un sistema educativo de gestión del saber y no simplemente de dotación de infraestructura física; debemos liberar a la educación, de los dogmas y privilegiar el trabajo científico. Es urgente y necesario mejorar el nivel del trabajador manual y avanzar sin más tregua, hacia la economía del conocimiento. “Tan solo por la educación, puede el hombre llegar a ser hombre. El hombre no es más que lo que la educación hace de él. (Kant, Emmanuel).

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