Educación activa y participativa

La escuela activa tiene sus comienzos en los inicios del siglo XX; su finalidad es formar personas con sentido democrático, desarrollar un espíritu crítico y de cooperación. El aprendizaje es comprensivo, crítico y multidiscipinar.  La enseñanza parte del respeto al alumno, plantea...

La escuela activa tiene sus comienzos en los inicios del siglo XX; su finalidad es formar personas con sentido democrático, desarrollar un espíritu crítico y de cooperación. El aprendizaje es comprensivo, crítico y multidiscipinar.  La enseñanza parte del respeto al alumno, plantea procesos de enseñanza – aprendizaje, partiendo de las necesidades e intereses del alumno. El maestro proporciona medios que motiven el avance en el aprendizaje de los estudiantes. El maestro es un acompañante, un facilitador, un orientador, un inductor en la construcción de los conocimientos.

 

La evaluación en la escuela activa es un proceso desarrollado por los alumnos de manera global y no por áreas y materias. Es un subproceso, del proceso de construcción del conocimiento, realizado por acuerdo de las normas establecidas entre todos. Aprovecha todo el entorno y espacio escolar, denominándose educación desescolarizan te.

 

La disciplina, son normas consensuadas según acuerdos entre todos.

 

En la escuela – educación activa y participativa se fomenta y exige responsabilidad en todas las acciones educativa de entre los miembros de una institución educativa: estudiantes, padres de familia y sus diferentes estamentos u organizaciones como juntas escolares, gobierno estudiantil, sindicato de maestros, etc.

 

Se impulsa, se promueve una activa participación de la comunidad educativa en general en la organización y gestión de la institución. Todos los actores e intervinientes en el proceso educativo de una institución, educativa, deben involucrarse activa y positivamente para el  logro de los fines, objetivos y metas del plan institucional.

 

Es en este ambiente, es en este clima institucional, en el que el maestro es un acompañante de los niños en su proceso de aprendizaje, respetando su ritmo e intereses; lo que hace que en una escuela – educación activa y participativa, el desarrollo de las capacidades del estudiante, sean logradas al máximo, formando integralmente al estudiante, para que se  integre a la sociedad de manera ventajosa y muy útil al pensamiento, sentimiento y actitud colectiva. Así es como se integran la información o instrucción académica y la formación de hábitos y actitudes dentro de una escala de valores.

 

El trabajo de los alumnos en el aula es guiado por el maestro y son ellos quienes investigan y procesan la información en corresponsabilidad con el proceso de enseñanza – aprendizaje.

En la escuela activa y participativa se vive aulas con niños alegres, clases dinámicas y llenas de bullicio, como consecuencia del trabajo creativo y a su vez productivo en el que el  los alumnos participan, tanto como los profesores.

 

Dado que el trabajo docente está instigado por la actitud gozosa del niño, el aprovechamiento es muy superior al comúnmente logrado en las aulas en las que el maestro pasa horas y horas verbalizando y sin la participación activa del alumno y sin que haya cooperación y convivencia.

 

Si el maestro es quien guía, quien colabora con los estudiantes, quien ayuda a decidir, quien proporciona fuentes de información, quien respeta y es respetable y no es el quien amenaza, ni intimida, ni limita; es muy querido por los niños; es en este ambiente en el que se produce armonía, alegría y deseos de disfrutar del júbilo, del entusiasmo del niño, por siempre estar en la escuela. La educación – escuela es algo que le interesa, le atrae y le gusta.

 

En este ambiente educativo, el estudiante potencializará su vivencia y su rendimiento, construirá más contento y provechosamente sus conocimientos, será un mejor estudiante y seguramente tendrá más éxito en sus estudios y como resultado de ello en su vida profesional, laboral y social.

 

En esta nueva educación activa y participativa, a la que le viene muy bien la aplicación del paradigma pedagógico constructivista, es el medio más apropiado para la construcción democrática de nuevos conocimientos y valores, para el logro de una sociedad plenamente democrática, pacífica y revolucionaria, por ser altamente transformativa y positiva.

 

La acción que vienen asumiendo las instituciones de la sociedad civil de Tarija, que realizarán este miércoles 15 de enero, a Hrs. 10:00, en UNEFCO, un conversatorio respecto a Educación de Calidad Para Todos, de 0 a Siempre; apunta en esta dirección de educación activa y participativa. Seamos activo – participativos.

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