Ocupémonos del fracaso escolar

No haber logrado aprobar las distintas materias del pensum académico de un año lectivo o de un nivel o ciclo del sistema educativo, ya sea por dificultades en el aprendizaje o por abandono; es lo que se llamaría fracaso escolar. Al abandonar los estudios o al no haber logrado calificaciones de...

No haber logrado aprobar las distintas materias del pensum académico de un año lectivo o de un nivel o ciclo del sistema educativo, ya sea por dificultades en el aprendizaje o por abandono; es lo que se llamaría fracaso escolar. Al abandonar los estudios o al no haber logrado calificaciones de aprobación académica, un estudiante es reprobado y pierde el año lectivo.

 

Vista como un sistema, la educación, podemos identificar como insumos: el gobierno, los maestros, los padres de familia, los alumnos, la colectividad en su conjunto, las edificaciones, el mobiliario, los equipos, los laboratorios, las áreas deportivas, etc. etc. Algún insumo que no esté bien o no sea bueno, que no cumpla con lo que corresponde en cantidad, calidad y oportunidad, que no se haya aplicado plenamente al proceso educativo, puede hacer que el producto salga con alguna deficiencia y el resultado no sea el deseado. Por muchas edificaciones nuevas que hayan hoy, son pocas las construidas en sujeción pedagógica moderna.

 

Lo preocupante del fracaso escolar no son los alumnos que reprueban o se retiran, sino los que aprueban y no saben nada. El fracaso escolar no sólo es culpa del maestro, sino también de los alumnos, de los padres de familia, del Estado, de la sociedad en su conjunto o de cualquier otro insumo demorado, carente de calidad y que no cumple con las condiciones requeridas.

 

Es culpable el Estado, porque no dota, del presupuesto suficiente, no proporciona la infraestructura necesaria, incluyendo equipos, laboratorios, bibliotecas, salas TIC., infraestructura deportiva, etc. como es requerida pedagógicamente y en cantidad y calidad a todos los centros educativos; no se paga salarios justos al maestro, y no se dota de presupuesto para el funcionamiento de las unidades educativas.

 

Del maestro, porque por el magro salario que percibe, tiene que subemplearse; lo que le resta tiempo y energías; tiene menos disposición para trabajar en el aula, en la institución educativa, en la comunidad, con los padres de familia y para actualizarse constantemente. Casi la generalidad de los docentes, tienen que tener otro trabajo: de maestro particular, taxista, productor de leche, criador de pollos o productor de huevos, agricultor, etc. etc. para cubrir su presupuesto familiar.

 

Los padres de familia, porque consideran que es el maestro el responsable de la educación de sus hijos y que para eso les paga el Estado, en el caso de la Educación Fiscal o, en el caso de la educación particular, son ellos los que pagan mensualmente las pensiones.

 

De la sociedad en general, porque mantienen vigente el modelo de escuela – educación que tuvieron y poco o nada participa en el proceso educativo. Como que mira de palco y a veces sólo critica en voz baja lo que ve. Pero es más aún, prefiere el perfil del maestro de antaño, que se explayaba explicando y trasvasando conocimientos y, hasta le disgusta las nuevas metodologías que plantean la Pedagogía Moderna. Los padres de familia son más afincados al estilo de maestro que enseña los contenidos, qué al rol de facilitar el aprendizaje, para que los alumnos sean los artífices de la construcción de sus propios conocimientos. No aprecian al maestro que enseñe a sus alumnos como aprender para que sean capaces de aprender y aprender por siempre, por su propia motivación, iniciativa y su propia cuenta, utilizando todos los medios y recursos tecnológicos y técnicos a su alcance.

 

El fracaso escolar incluye a estudiantes que tienen bajo rendimiento académico y no logran adquirir lo mínimo de conocimientos del pensum y, a los alumnos que abandonan sus estudios por diferentes motivos. El fracaso escolar se siente cuando el estudiante tiene que repetir el año lectivo, cuando no encuentra trabajo o, cuando no logra el puesto que aspira, por no haber tenido la preparación académica correcta; porque también se fracasa, en educación superior.

 

Jürgen Klaric´ en el video (2017) referido a la tesis antropológica hispanoamericana, respecto a la educación, refiere que en principio creían que el culpable del elevado fracaso escolar era el gobierno, después se pensó que eran los maestros organizados en sindicato, luego los padres de familia, etc., y, finalmente concluyeron que los responsables somos todos; por lo que, todos debemos ajustar el cumplimiento de nuestro trabajo, desde el rol que nos toque, de manera coordinada e integrada, si queremos reducir y ojalá evitar el fracaso escolar. Cuan contundente es la máxima: “La educación es tarea y derecho de todos”

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