EDUCACION EN VALORES
Valores son las buenas acciones: es vivir en la verdad, es actuar con honestidad y es buscar la justicia; es perfeccionar al hombre (genérico) en su voluntad, en su libertad, en su razón, en sus hábitos y en su vida. Valores son los quilates de gente – gente. Los valores hacen...
Valores son las buenas acciones: es vivir en la verdad, es actuar con honestidad y es buscar la justicia; es perfeccionar al hombre (genérico) en su voluntad, en su libertad, en su razón, en sus hábitos y en su vida. Valores son los quilates de gente – gente.
Los valores hacen más humano al hombre, con mayor calidad como persona, como: la nobleza, la sensibilidad, la bondad, la amistad, la solidaridad, el respeto, la cooperación, la comprensión, la tolerancia, la humildad, la lealtad, etc.; eleva el espíritu de trabajo, la responsabilidad, la libertad, la paz, el servicio común y el amor a la vida. LOS VALORES CONSTRUYEN.
Por el contrario, los antivalores son: vivir en la mentira, hacer uso de la violencia, cometer un fraude; los antivalores degradan a la persona, desmejoran al ser humano, lo deshumanizan; son la carencia o ausencia del bien o mejor dicho es el mal; es lo que hace daño. Hacen al hombre menos humano, menos gente; lo denigra, lo apiltrafa; es el egoísmo excesivo, la irresponsabilidad, el odio, el orgullo, la vanidad, la envidia. LOS ANTIVALORES DESTRUYEN.
El ser humano consta de dos naturalezas: una superior y otra inferior.
El hombre al ser la persona humana capaz de desarrollar las cualidades espirituales como: la bondad, generosidad, rectitud, el desprendimiento y el perdón, es caracterizado como un ser superior.
Si por el contrario, el hombre no es más que un ser animal racional, se considera que es natural que se deje llevar por sus instintos y pasiones como: el enojo, el odio, la codicia, el deseo y el egoísmo; por lo que no es sino, un ser inferior.
En la actualidad se dice que se han perdido los valores, que ya no hay valores y lo que pasa es que hay una terrible inversión de valores, como el que ser un pícaro es ser vivísimo y es bueno; de donde resulta que ser honrado y honesto es ser tonto. Pareciera que es ley, acceder al poder y como alguien dijera, “el poder hay que usarlo”, se extreme imaginación, astucia, abuso, sinvergüenzura y mala fe, para aplicar un alto perfil de corrupt@, en perjuicio de la honestidad y consiguiente bienestar de todos, para ello, a las pruebas del diario vivir, me remito: se apoderan como nada de dineros ajenos, no se administra bien la justicia, existe mucha violencia y feminicidios; hay mucho narco tráfico; hay crisis en la policía, etc. como nunca, antes.
En el anterior artículo ‘educación y familia´ decía que: es la familia donde la sociedad nace, crece, se educa y se renueva. Es la familia donde se desarrollan principalmente las fuerzas morales y espirituales de mujeres y hombres como: el amor al prójimo, la solidaridad, la justicia, la verdad, la gratitud, el honor, la generosidad, la amabilidad y la valoración a la vida misma… y hay que recordar que más que con lo que se dice y se advierte se educa con el ejemplo; por lo que, valores se crean y desarrollan principalmente en la niñez y en el seno familiar, acción a la que debe coadyuvar y complementar formalmente, la escuela – educación; que no debe desarrollar sólo conocimientos científico – enciclopédicos; sino, valores.
Si recordamos que: la educación es el instrumento contra la pobreza, a favor de la prosperidad y contra la corrupción; tenemos que reconocer que la educación es básica para evitar la corrupción, entendida esta, no sólo como el hecho de robar o adueñarse de lo ajeno o de recursos económicos fiscales o de instituciones privadas, sino como la acción y efecto de depravar, echar a perder, sobornar, agredir sexualmente, ofender a alguien, ser antiético e inmoral, etc.
En la aplicación de la corrupción hay agentes como el corruptor y la corruptela; ambos forman una familia a la que todo acuerdo mal habido, les parece lo más normal y le meten nomás. Corrupto es algo podrido, putrefacto, descompuesto y el enorme desafío es ¿cómo librarnos de esta lacra social, cuando nos encontramos en un Estado en el que, en donde pongas el dedo, sale el pus?
Creo que nunca antes hubo tanta delincuencia, tanto feminicidio, tanto desprestigio de la policía, de la justicia; tanto narcotráfico, características de nuestra realidad que dice mucho de mal, de cuanto tenemos de valores y cuanto los aplicamos en bien ser y bienestar.
Debemos trabajar mucho en educación en valores en el hogar y en la escuela, hasta comprender que hay normas y reglas de bien ser y realmente, bien estar, que debemos cumplirlas a cabalidad como autoprotección y a su vez protección de una sociedad culta y de calidad. Es necesario esclarecer la diferencia entre el bien contra el mal. Anne Robert Jacques Turgot dice.” El principio de la educción es predicar con el ejemplo”
Los valores hacen más humano al hombre, con mayor calidad como persona, como: la nobleza, la sensibilidad, la bondad, la amistad, la solidaridad, el respeto, la cooperación, la comprensión, la tolerancia, la humildad, la lealtad, etc.; eleva el espíritu de trabajo, la responsabilidad, la libertad, la paz, el servicio común y el amor a la vida. LOS VALORES CONSTRUYEN.
Por el contrario, los antivalores son: vivir en la mentira, hacer uso de la violencia, cometer un fraude; los antivalores degradan a la persona, desmejoran al ser humano, lo deshumanizan; son la carencia o ausencia del bien o mejor dicho es el mal; es lo que hace daño. Hacen al hombre menos humano, menos gente; lo denigra, lo apiltrafa; es el egoísmo excesivo, la irresponsabilidad, el odio, el orgullo, la vanidad, la envidia. LOS ANTIVALORES DESTRUYEN.
El ser humano consta de dos naturalezas: una superior y otra inferior.
El hombre al ser la persona humana capaz de desarrollar las cualidades espirituales como: la bondad, generosidad, rectitud, el desprendimiento y el perdón, es caracterizado como un ser superior.
Si por el contrario, el hombre no es más que un ser animal racional, se considera que es natural que se deje llevar por sus instintos y pasiones como: el enojo, el odio, la codicia, el deseo y el egoísmo; por lo que no es sino, un ser inferior.
En la actualidad se dice que se han perdido los valores, que ya no hay valores y lo que pasa es que hay una terrible inversión de valores, como el que ser un pícaro es ser vivísimo y es bueno; de donde resulta que ser honrado y honesto es ser tonto. Pareciera que es ley, acceder al poder y como alguien dijera, “el poder hay que usarlo”, se extreme imaginación, astucia, abuso, sinvergüenzura y mala fe, para aplicar un alto perfil de corrupt@, en perjuicio de la honestidad y consiguiente bienestar de todos, para ello, a las pruebas del diario vivir, me remito: se apoderan como nada de dineros ajenos, no se administra bien la justicia, existe mucha violencia y feminicidios; hay mucho narco tráfico; hay crisis en la policía, etc. como nunca, antes.
En el anterior artículo ‘educación y familia´ decía que: es la familia donde la sociedad nace, crece, se educa y se renueva. Es la familia donde se desarrollan principalmente las fuerzas morales y espirituales de mujeres y hombres como: el amor al prójimo, la solidaridad, la justicia, la verdad, la gratitud, el honor, la generosidad, la amabilidad y la valoración a la vida misma… y hay que recordar que más que con lo que se dice y se advierte se educa con el ejemplo; por lo que, valores se crean y desarrollan principalmente en la niñez y en el seno familiar, acción a la que debe coadyuvar y complementar formalmente, la escuela – educación; que no debe desarrollar sólo conocimientos científico – enciclopédicos; sino, valores.
Si recordamos que: la educación es el instrumento contra la pobreza, a favor de la prosperidad y contra la corrupción; tenemos que reconocer que la educación es básica para evitar la corrupción, entendida esta, no sólo como el hecho de robar o adueñarse de lo ajeno o de recursos económicos fiscales o de instituciones privadas, sino como la acción y efecto de depravar, echar a perder, sobornar, agredir sexualmente, ofender a alguien, ser antiético e inmoral, etc.
En la aplicación de la corrupción hay agentes como el corruptor y la corruptela; ambos forman una familia a la que todo acuerdo mal habido, les parece lo más normal y le meten nomás. Corrupto es algo podrido, putrefacto, descompuesto y el enorme desafío es ¿cómo librarnos de esta lacra social, cuando nos encontramos en un Estado en el que, en donde pongas el dedo, sale el pus?
Creo que nunca antes hubo tanta delincuencia, tanto feminicidio, tanto desprestigio de la policía, de la justicia; tanto narcotráfico, características de nuestra realidad que dice mucho de mal, de cuanto tenemos de valores y cuanto los aplicamos en bien ser y bienestar.
Debemos trabajar mucho en educación en valores en el hogar y en la escuela, hasta comprender que hay normas y reglas de bien ser y realmente, bien estar, que debemos cumplirlas a cabalidad como autoprotección y a su vez protección de una sociedad culta y de calidad. Es necesario esclarecer la diferencia entre el bien contra el mal. Anne Robert Jacques Turgot dice.” El principio de la educción es predicar con el ejemplo”


