La felicidad de la derecha conservadora duró 24 horas
Un nuevo intento de derrotar a la Revolución Bolivariana y Chavista en Venezuela, de varios anteriores y otros que vendrán, ha provocado la felicidad y sonrisa de los sectores de la derecha conservadora en Bolivia y América Latina que solamente les duró 24 horas debido a la poderosa reacción...
Un nuevo intento de derrotar a la Revolución Bolivariana y Chavista en Venezuela, de varios anteriores y otros que vendrán, ha provocado la felicidad y sonrisa de los sectores de la derecha conservadora en Bolivia y América Latina que solamente les duró 24 horas debido a la poderosa reacción organizada del pueblo, las Fuerzas Armadas y la milicias venezolanas que han rechazado con energía la conspiración del imperialismo y las fuerzas de la oligarquía local y regional.
El Golpe de Estado contra el gobierno democrático se inició la madrugada del 30 de abril pasado con la acción de un grupo de militares encabezados por el fantoche Juan Guaidó y el conspirador Leopoldo Lopez, intentó conseguir un apoyo mayor de militares y civiles sin lograr su objetivo, aunque contó con el inmediato respaldo e intervención del imperialismo encabezada por Donald Trump y sus funcionarios, así como por el eco de los Almagros, Bolsonaros, Macris, Piñeras y Duques.
De manera similar la derecha y ultraderecha europea, en medio de su crisis económica y política, se regocijaba ante la eventual caída del proceso nacionalista y antiimperialista encabezado por el presidente Nicolás Maduro. Se mostraba ciega, sin embargo, ante sus políticas intervencionistas y violentas en sus excolonias africanas o de Oriente Medio, los temblores europeístas con el Brexit o las masivas movilizaciones de los “chalecos amarillos”.
En Bolivia, el “Grupo de Tuto”, formado por los candidatos neoliberales y conservadores Carlos Mesa, Oscar Ortíz, Victor Hugo Cárdenas, el candidato frustrado Samuel Doria Medina, los medios de comunicación que responden a la política imperialista y ex “izquierdistas” con columnas de prensa han dado su respaldo inmediato al Golpe de Estado con loas a Guaidó. Tuto Quiroga es el nexo entre los reaccionarios locales con los grupos de extrema derecha norteamericana, Miami en particular, que financian las millonarias campañas contra los gobiernos y los procesos liberadores y antiimperialistas en América Latina y el Caribe.
La dignidad y soberanía de América Latina y el Caribe se manifestaron sin tapujos a través de los gobiernos de Cuba, Nicaragua, Bolivia, México, Uruguay, junto a otros del Caribe y Centroamérica, apoyando al gobierno bolivariano de Venezuela y demandando el diálogo interno sin intervención imperialista, repudiando al mismo tiempo el criminal bloqueo de alimentos, medicinas y otro productos esenciales que sufre el pueblo venezolano.
Asimismo, los movimientos populares y de la izquierda latinoamericana han tomado posición firme de respaldo al proceso revolucionario venezolano, entre ellos la Central Obrera Boliviana (COB), los sindicatos y organizaciones sociales. El propio presidente Evo Morales Ayma y el Canciller Diego Pary han dado la tónica denunciando una nueva intervención imperialista en la región y manifestando su pleno apoyo al gobierno de Maduro.
A nivel internacional fue sustancial la toma de posición a favor del gobierno legítimo de Caracas de parte de potencias mundiales y regionales como India, Rusia, China, Irán, Turquía y otras de África, Medio Oriente y Asia. La Organización de Naciones Unidas (ONU) se pronunció también contra el Golpe de Estado y por el diálogo para solucionar los problemas de Venezuela.
Sin duda, en Venezuela se libra la gran batalla contra la dependencia y la dominación imperialista y por la soberanía, la dignidad y la unidad emancipadora de América Latina y el Caribe.
*Sociólogo boliviano y docente de la UMSA. Escribe en publicaciones de Bolivia y América Latina.
El Golpe de Estado contra el gobierno democrático se inició la madrugada del 30 de abril pasado con la acción de un grupo de militares encabezados por el fantoche Juan Guaidó y el conspirador Leopoldo Lopez, intentó conseguir un apoyo mayor de militares y civiles sin lograr su objetivo, aunque contó con el inmediato respaldo e intervención del imperialismo encabezada por Donald Trump y sus funcionarios, así como por el eco de los Almagros, Bolsonaros, Macris, Piñeras y Duques.
De manera similar la derecha y ultraderecha europea, en medio de su crisis económica y política, se regocijaba ante la eventual caída del proceso nacionalista y antiimperialista encabezado por el presidente Nicolás Maduro. Se mostraba ciega, sin embargo, ante sus políticas intervencionistas y violentas en sus excolonias africanas o de Oriente Medio, los temblores europeístas con el Brexit o las masivas movilizaciones de los “chalecos amarillos”.
En Bolivia, el “Grupo de Tuto”, formado por los candidatos neoliberales y conservadores Carlos Mesa, Oscar Ortíz, Victor Hugo Cárdenas, el candidato frustrado Samuel Doria Medina, los medios de comunicación que responden a la política imperialista y ex “izquierdistas” con columnas de prensa han dado su respaldo inmediato al Golpe de Estado con loas a Guaidó. Tuto Quiroga es el nexo entre los reaccionarios locales con los grupos de extrema derecha norteamericana, Miami en particular, que financian las millonarias campañas contra los gobiernos y los procesos liberadores y antiimperialistas en América Latina y el Caribe.
La dignidad y soberanía de América Latina y el Caribe se manifestaron sin tapujos a través de los gobiernos de Cuba, Nicaragua, Bolivia, México, Uruguay, junto a otros del Caribe y Centroamérica, apoyando al gobierno bolivariano de Venezuela y demandando el diálogo interno sin intervención imperialista, repudiando al mismo tiempo el criminal bloqueo de alimentos, medicinas y otro productos esenciales que sufre el pueblo venezolano.
Asimismo, los movimientos populares y de la izquierda latinoamericana han tomado posición firme de respaldo al proceso revolucionario venezolano, entre ellos la Central Obrera Boliviana (COB), los sindicatos y organizaciones sociales. El propio presidente Evo Morales Ayma y el Canciller Diego Pary han dado la tónica denunciando una nueva intervención imperialista en la región y manifestando su pleno apoyo al gobierno de Maduro.
A nivel internacional fue sustancial la toma de posición a favor del gobierno legítimo de Caracas de parte de potencias mundiales y regionales como India, Rusia, China, Irán, Turquía y otras de África, Medio Oriente y Asia. La Organización de Naciones Unidas (ONU) se pronunció también contra el Golpe de Estado y por el diálogo para solucionar los problemas de Venezuela.
Sin duda, en Venezuela se libra la gran batalla contra la dependencia y la dominación imperialista y por la soberanía, la dignidad y la unidad emancipadora de América Latina y el Caribe.
*Sociólogo boliviano y docente de la UMSA. Escribe en publicaciones de Bolivia y América Latina.


