Los uniformes de papá

Aarón Tejerina El sol comienza a regalar los primeros rayos de luz del día, entretanto, los pájaros comienzan a cantar una melodía perfecta para iniciar la jornada. Alberto se despierta con un propósito muy claro, ponerse sus tres uniformes y cumplir con todo lo que estos...

Aarón Tejerina

El sol comienza a regalar los primeros rayos de luz del día, entretanto, los pájaros comienzan a cantar una melodía perfecta para iniciar la jornada.

Alberto se despierta con un propósito muy claro, ponerse sus tres uniformes y cumplir con todo lo que estos conllevan.

El primer uniforme es el de hijo. Requiere paciencia, amor y comprensión. Paciencia para aguantar una discusión con la mujer de su vida, amor para hacerle sentir cuánto la ama y comprensión para entender que día a día se acerca la hora de decirle adiós a ella, su madre.

El segundo uniforme quizá parezca el más sencillo, pero para Alberto no lo es. Es el uniforme de esposo, tal vez el que más le cuesta porque no le gusta sentirse vulnerable, más aún con esfuerzo siempre encuentra un equilibrio en el hogar.

Así llegamos al tercer uniforme, el más complicado pero el que me mejor sabe usar: el uniforme de padre, éste no se lo saca nunca y a menudo adquiere súper poderes.

Es padre de dos hijos que crecieron físicamente separados, pero juntos de corazón gracias a él. Sin duda con este uniforme ha cometido cientos de errores, pero es el que mejor le queda.

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