Igualdad, unidad y calidad educativa: clamores de Bolivia
Ésta es la plática 140, publicada en medios impresos locales, con el propósito de crear consciencia respecto a que “la educación es el motor de desarrollo de la humanidad” y, recordemos que “La igualdad es la base de la unidad, como la unidad es la base del progreso de los pueblos” En...
Ésta es la plática 140, publicada en medios impresos locales, con el propósito de crear consciencia respecto a que “la educación es el motor de desarrollo de la humanidad” y, recordemos que “La igualdad es la base de la unidad, como la unidad es la base del progreso de los pueblos” En este artículo intento resumir lo propuesto a lo largo de casi tres años, cuyo ciclo, concluye aquí.
Como es lógico, a más y mejor educación se tendrán mejores trabajos, mejores salarios, mejores condiciones y calidad de vida; pero, mientras siga habiendo una educación discriminativa como la fiscal, de convenio y particular, con sus diferentes estatus, además, por la naturaleza que caracteriza a cada institución educativa; la igualdad, la unidad y el progreso seguirá estando lejos de ser una realidad.
Si la persona humana es un ser biológico, psicológico y afectivo conformado por veinte y seis sentidos, ocho esferas de desarrollo humano, nueve inteligencias, etc, etc.; la educación, debe ser capaz de impactar su todo y las partes para su formación, desarrollo y perfeccionamiento: físico, espiritual, profesional y moral; saber dónde está el bien y donde está el mal y alcanzar mejor vida.
“Educar no sólo es informar, instruir, transferir conocimientos, memorizar conceptos y fórmulas; sino, estructurar personalidades éticas, morales, creativas, cívicas, fraternales y paternales, de hombres y mujeres. Educar es más que saber leer y escribir o tener conocimientos aritméticos o académico científicos, técnicos y tecnológicos; sino además, es desarrollar valores, contar con competencias para analizar, sintetizar, resolver problemas, tomar decisiones, manejar información, cuidarnos y cuidar el medio ambiente; comunicarse y negociar; como también, tener actitudes y comportamientos como la tolerancia a la diversidad, capacidad de trabajar en equipo y adaptabilidad. En definitiva, educar no debe ser llenar cerebros, sino desarrollar cerebros, extraer potencialidades y formar personas, hombres y mujeres, con valores de alta calidad humana y social” (Declaración del I Foro por una Educación de Calidad para Todos de 0 a Siempre, realizado el 26 de junio 2015 en la ciudad de Tarija)
Este nuevo paradigma educativo requiere, además, estar sustentado por un nuevo modelo de vida, mismo que debe acabar con la lógica de ganar o perder, que es un paradigma guerrero en el que se aplica la ley del fuerte. Este paradigma de ganadoras y perdedores, debe ser reemplazado por el paradigma del cuidado o sea se aplique la lógica ganar – ganar; que haya empatía, altruismo, cuidado al otro u otros para cuidarse a sí mismo.
Con una real revolución educativa de aplicación dialéctica sincrónica, que se apropie del mayor y mejor uso de la diversidad tecnológica, integrada sinérgicamente con variadas metodologías, horarios de estudio más prolongados, maestros actualizados, salarios dignos, infraestructura pedagógica, mobiliario apropiado, cantidad pedagógica de alumnos por clase, salas TIC , talleres y/o granjas, campos deportivos, bibliotecas y laboratorios en funcionamiento pleno, en una escuela de la vida, en la vida y para la vida, interactiva y atractiva, en todos y cada uno de los establecimientos educativos, tendríamos la educación de calidad, tan anhelada.
En esta escuela, los alumnos, al aprender el qué, aprenderán el cómo y así serán artífices de su propia formación científico intelectual y práctica, para un mejor desempeño laboral y de vida, que dada la apropiación tecnológica, el aprendizaje y construcción interactivo del conocimiento, podrán entrelazarse con otros y así enriquecer su saber, no sólo presencialmente, sino inclusive a distancia.
Al aplicar diferentes paradigmas pedagógicos: conductismo, constructivismo o el que fuere e imbricar las diferentes tecnologías: hardware y software; diferentes metodologías: inductiva, deductiva y analógica; diferentes formas, medios, técnicas, recursos y materiales de enseñanza - aprendizaje; así como recurrir a varias estrategias, modalidades e impulsos didácticos; los estudiantes se insertarían en la educación de calidad y continua. Esta sinergia permitirá más desarrollo de talentos y de la creatividad; mujeres y hombres capaces y de calidad, con lo que se conformará la tan ansiada: igualdad, unidad y prosperidad.
En todo caso es necesaria la unidad de todos sus actores: Estado, padres de familia, estudiantes, maestros, medios de comunicación y sociedad civil, que cumplan a plenitud su rol. No es hora de buscar culpables y sí, de integrar esfuerzos para construir sinergia entre modelo educativo, nuevo paradigma de vida, tecnología y metodología; considerando que ‘la educación es tarea y derecho de todos’.
Al ser “la educación el primer derecho del ser humano, después del derecho a la vida”, Bolivia y los bolivianos debemos dotarnos de una educación pública de calidad para todos y para toda la vida, y, así ponernos a la par con países del mundo que hoy sobresalen tanto en educación, como en economía y progreso: Finlandia, Singapur, Japón, Suiza, Suecia, etc. Si ellos lo pudieron, nosotros, ¿porque no?
Como es lógico, a más y mejor educación se tendrán mejores trabajos, mejores salarios, mejores condiciones y calidad de vida; pero, mientras siga habiendo una educación discriminativa como la fiscal, de convenio y particular, con sus diferentes estatus, además, por la naturaleza que caracteriza a cada institución educativa; la igualdad, la unidad y el progreso seguirá estando lejos de ser una realidad.
Si la persona humana es un ser biológico, psicológico y afectivo conformado por veinte y seis sentidos, ocho esferas de desarrollo humano, nueve inteligencias, etc, etc.; la educación, debe ser capaz de impactar su todo y las partes para su formación, desarrollo y perfeccionamiento: físico, espiritual, profesional y moral; saber dónde está el bien y donde está el mal y alcanzar mejor vida.
“Educar no sólo es informar, instruir, transferir conocimientos, memorizar conceptos y fórmulas; sino, estructurar personalidades éticas, morales, creativas, cívicas, fraternales y paternales, de hombres y mujeres. Educar es más que saber leer y escribir o tener conocimientos aritméticos o académico científicos, técnicos y tecnológicos; sino además, es desarrollar valores, contar con competencias para analizar, sintetizar, resolver problemas, tomar decisiones, manejar información, cuidarnos y cuidar el medio ambiente; comunicarse y negociar; como también, tener actitudes y comportamientos como la tolerancia a la diversidad, capacidad de trabajar en equipo y adaptabilidad. En definitiva, educar no debe ser llenar cerebros, sino desarrollar cerebros, extraer potencialidades y formar personas, hombres y mujeres, con valores de alta calidad humana y social” (Declaración del I Foro por una Educación de Calidad para Todos de 0 a Siempre, realizado el 26 de junio 2015 en la ciudad de Tarija)
Este nuevo paradigma educativo requiere, además, estar sustentado por un nuevo modelo de vida, mismo que debe acabar con la lógica de ganar o perder, que es un paradigma guerrero en el que se aplica la ley del fuerte. Este paradigma de ganadoras y perdedores, debe ser reemplazado por el paradigma del cuidado o sea se aplique la lógica ganar – ganar; que haya empatía, altruismo, cuidado al otro u otros para cuidarse a sí mismo.
Con una real revolución educativa de aplicación dialéctica sincrónica, que se apropie del mayor y mejor uso de la diversidad tecnológica, integrada sinérgicamente con variadas metodologías, horarios de estudio más prolongados, maestros actualizados, salarios dignos, infraestructura pedagógica, mobiliario apropiado, cantidad pedagógica de alumnos por clase, salas TIC , talleres y/o granjas, campos deportivos, bibliotecas y laboratorios en funcionamiento pleno, en una escuela de la vida, en la vida y para la vida, interactiva y atractiva, en todos y cada uno de los establecimientos educativos, tendríamos la educación de calidad, tan anhelada.
En esta escuela, los alumnos, al aprender el qué, aprenderán el cómo y así serán artífices de su propia formación científico intelectual y práctica, para un mejor desempeño laboral y de vida, que dada la apropiación tecnológica, el aprendizaje y construcción interactivo del conocimiento, podrán entrelazarse con otros y así enriquecer su saber, no sólo presencialmente, sino inclusive a distancia.
Al aplicar diferentes paradigmas pedagógicos: conductismo, constructivismo o el que fuere e imbricar las diferentes tecnologías: hardware y software; diferentes metodologías: inductiva, deductiva y analógica; diferentes formas, medios, técnicas, recursos y materiales de enseñanza - aprendizaje; así como recurrir a varias estrategias, modalidades e impulsos didácticos; los estudiantes se insertarían en la educación de calidad y continua. Esta sinergia permitirá más desarrollo de talentos y de la creatividad; mujeres y hombres capaces y de calidad, con lo que se conformará la tan ansiada: igualdad, unidad y prosperidad.
En todo caso es necesaria la unidad de todos sus actores: Estado, padres de familia, estudiantes, maestros, medios de comunicación y sociedad civil, que cumplan a plenitud su rol. No es hora de buscar culpables y sí, de integrar esfuerzos para construir sinergia entre modelo educativo, nuevo paradigma de vida, tecnología y metodología; considerando que ‘la educación es tarea y derecho de todos’.
Al ser “la educación el primer derecho del ser humano, después del derecho a la vida”, Bolivia y los bolivianos debemos dotarnos de una educación pública de calidad para todos y para toda la vida, y, así ponernos a la par con países del mundo que hoy sobresalen tanto en educación, como en economía y progreso: Finlandia, Singapur, Japón, Suiza, Suecia, etc. Si ellos lo pudieron, nosotros, ¿porque no?


