Educar para aplicar derechos y obligaciones
“Se entiende por derechos al conjunto de normas de carácter general que se dictan para dirigir a la sociedad a fin de solventar cualquier conflicto de relevancia jurídica que se origine; estas normas son impuestas de manera obligatoria y su incumplimiento puede acarrear una sanción”. “El...
“Se entiende por derechos al conjunto de normas de carácter general que se dictan para dirigir a la sociedad a fin de solventar cualquier conflicto de relevancia jurídica que se origine; estas normas son impuestas de manera obligatoria y su incumplimiento puede acarrear una sanción”. “El derecho es normativo, ya que está constituido por normas obligatorias de conducta ciudadana. Es bilateral porque necesita de la interactividad de dos o más personas. Es coercitivo, porque en caso de incumplimiento, es aplicable la fuerza para obtener la ejecución de la conducta prescrita. Es general, ya que se aplica a todas las personas. Es evolutivo porque se adapta al desarrollo de la vida social”.
“Obligaciones son la imposición moral, religiosa o jurídica, que condiciona la libre voluntad humana, a la realización o abstención de un hecho”. “Las obligaciones son constreñimientos de la conducta del hombre, que… pueden ser intrínsecos, o sea, provenir del hombre mismo, por ejemplo, mi consciencia me impide robar a otras personas, o extrínsecos, impuestos desde afuera de sí mismos, por otros, como autoridades civiles o religiosas. Usando el mismo ejemplo, mi consciencia puede permitirme tomar lo que no me pertenece pero si lo hago, las leyes me castigan”
Es necesario diferenciar obligaciones de deberes y es que las obligaciones son legales, mientras que los deberes son morales; o sea, que las obligaciones deben cumplirse o cumplirse, porque así lo dicta una norma legal, una ley; mientras que los deberes son de cumplimiento voluntario, ya que estos se cumplen si así se lo desea, por moral.
Cumpliendo con la necesidad de integrar el desarrollo de este artículo con el título, una vez más debo ratificar que educación de calidad es aquella que forma mejores seres humanos; ciudadanos capaces, que ejercen sus derechos, en base a valores, a la ética y la moral; hombres y mujeres respetuos@s, disciplinad@s, aspirantes, que cumplen con sus deberes y ejercen a plenitud sus derechos. Educación de calidad es una educación que genera oportunidades reales de progreso y prosperidad, cuidando el medio ambiente para todos y aplicando plenamente el bien contra el mal.
Para exigir derechos y ejecutar las obligaciones entre las personas de una sociedad, se debe informar, concientizar, ejercitar y perfeccionar su conocimiento, de manera que todos estemos en condiciones de practicarlos en la vida diaria, consigo mismo, en la familia y en la sociedad.
Lo preocupante es que, como que se nota un desequilibrado cumplimiento y aplicación entre las obligaciones y los derechos; es decir, que más se privilegia exigir derechos que cumplir obligaciones; de donde resulta que: los niños sí tienen derechos, las mujeres sí tienen derechos, los ciudadanos sí tienen derechos, los trabajadores sí tienen derechos y no se advierte la misma intensidad en la exigencia, respecto a las obligaciones; quedando en consecuencia como que sólo se pregonaran y cumplieran derechos y no en la misma medida los deberes y obligaciones.
Para evitar este desequilibrio es importante tomar en cuenta que donde nace un derecho surge una obligación, como por ejemplo: si todos tienen derecho a la educación, todos deberían tener la obligación de educarse, de asistir a un centro educativo o asistir a alguna institución educativa donde cumpla con esta obligación. Si así habría sido y así fuera en nuestro país, ya se habría erradicado el analfabetismo, por lo menos; pero además, nadie sería menos que bachiller, toda vez que la educación es derecho y obligación de todos, hasta el bachillerato.
Hombres y mujeres tenemos los mismos derechos y así también debemos tener las mismas obligaciones, buscando siempre un balance perfecto, un equilibrio armonioso, entre derechos y obligaciones, con lo que mejoraría la vida en familia, mejorarían nuestras relaciones humanas, elevaría nuestra calidad de gente, mejoraría nuestro trabajo y mejorarían nuestras condiciones y calidad de vida.
En consecuencia, es lógico esperar que a más educación, más firmeza en principios y valores; personas más honestas, más responsables, más ecuánimes, más probas, más justas y capaces de ejercer sus derechos y de cumplir con sus obligaciones.
“Obligaciones son la imposición moral, religiosa o jurídica, que condiciona la libre voluntad humana, a la realización o abstención de un hecho”. “Las obligaciones son constreñimientos de la conducta del hombre, que… pueden ser intrínsecos, o sea, provenir del hombre mismo, por ejemplo, mi consciencia me impide robar a otras personas, o extrínsecos, impuestos desde afuera de sí mismos, por otros, como autoridades civiles o religiosas. Usando el mismo ejemplo, mi consciencia puede permitirme tomar lo que no me pertenece pero si lo hago, las leyes me castigan”
Es necesario diferenciar obligaciones de deberes y es que las obligaciones son legales, mientras que los deberes son morales; o sea, que las obligaciones deben cumplirse o cumplirse, porque así lo dicta una norma legal, una ley; mientras que los deberes son de cumplimiento voluntario, ya que estos se cumplen si así se lo desea, por moral.
Cumpliendo con la necesidad de integrar el desarrollo de este artículo con el título, una vez más debo ratificar que educación de calidad es aquella que forma mejores seres humanos; ciudadanos capaces, que ejercen sus derechos, en base a valores, a la ética y la moral; hombres y mujeres respetuos@s, disciplinad@s, aspirantes, que cumplen con sus deberes y ejercen a plenitud sus derechos. Educación de calidad es una educación que genera oportunidades reales de progreso y prosperidad, cuidando el medio ambiente para todos y aplicando plenamente el bien contra el mal.
Para exigir derechos y ejecutar las obligaciones entre las personas de una sociedad, se debe informar, concientizar, ejercitar y perfeccionar su conocimiento, de manera que todos estemos en condiciones de practicarlos en la vida diaria, consigo mismo, en la familia y en la sociedad.
Lo preocupante es que, como que se nota un desequilibrado cumplimiento y aplicación entre las obligaciones y los derechos; es decir, que más se privilegia exigir derechos que cumplir obligaciones; de donde resulta que: los niños sí tienen derechos, las mujeres sí tienen derechos, los ciudadanos sí tienen derechos, los trabajadores sí tienen derechos y no se advierte la misma intensidad en la exigencia, respecto a las obligaciones; quedando en consecuencia como que sólo se pregonaran y cumplieran derechos y no en la misma medida los deberes y obligaciones.
Para evitar este desequilibrio es importante tomar en cuenta que donde nace un derecho surge una obligación, como por ejemplo: si todos tienen derecho a la educación, todos deberían tener la obligación de educarse, de asistir a un centro educativo o asistir a alguna institución educativa donde cumpla con esta obligación. Si así habría sido y así fuera en nuestro país, ya se habría erradicado el analfabetismo, por lo menos; pero además, nadie sería menos que bachiller, toda vez que la educación es derecho y obligación de todos, hasta el bachillerato.
Hombres y mujeres tenemos los mismos derechos y así también debemos tener las mismas obligaciones, buscando siempre un balance perfecto, un equilibrio armonioso, entre derechos y obligaciones, con lo que mejoraría la vida en familia, mejorarían nuestras relaciones humanas, elevaría nuestra calidad de gente, mejoraría nuestro trabajo y mejorarían nuestras condiciones y calidad de vida.
En consecuencia, es lógico esperar que a más educación, más firmeza en principios y valores; personas más honestas, más responsables, más ecuánimes, más probas, más justas y capaces de ejercer sus derechos y de cumplir con sus obligaciones.


