¿Educar o educastrar?

Educar es contribuir a desarrollar las facultades intelectuales, morales, sociales, artísticas y técnicas de un individuo; es ayudar a levantarse a alguien, impulsarlo a vivir su propia imaginación y autonomía de ser vivo; mientras que educastrar sería transmitir conocimientos, dogmas,...

Educar es contribuir a desarrollar las facultades intelectuales, morales, sociales, artísticas y técnicas de un individuo; es ayudar a levantarse a alguien, impulsarlo a vivir su propia imaginación y autonomía de ser vivo; mientras que educastrar sería transmitir conocimientos, dogmas, patrones de conducta, hacer de alguien una persona igual a otra u otras; no ella misma en sí. Educastrar es formar personalidades aparentes; es ser un individuo desclasado o resentido social; no alguien orgulloso consigo mismo, e ahí las personalidades postizas o falsas. ”Los pobres ricos y los ricos pobres”, por ejemplo.
Albert Eisten decía: “Lo único que interfiere con mi aprendizaje es la educación”, como demostrando que para él, la imaginación era más importante que el conocimiento. Que las instituciones educativas no en pocas ocasiones “castran” la creatividad e imaginación de los alumnos. En la escuela tradicional persiste el profesor que debe ser quien enseña y el alumno que es quien debe aprender.

¿Cómo la escuela tradicional o pactada mata la creatividad?. Acá va el video metáfora bajada del https:/google.com: El profe: Hoy es el primer día de clases, vamos a dibujar. Todos los niños a voz en cuello gritan con alegría ¡Bien…! El profe: Silencio, ahora saquen sus colores y, todos se preguntan que podrían dibujar, pensando en voz alta: un paisaje bonito, un coche azul, nubes, mejor un gato, un gato azul - me gusta el azul. El profe ordena que se detengan, porque nos les dijo que pueden empezar. Luego, muy bien todos vamos a dibujar una flor y llueve a su imaginación de todos, diversidad de flores y de colores. Nuevamente el profe: esperen les dije que se esperen; todavía no les dije como hacerlo. Primero tomen un color verde y dibujen un pequeño porta hojas; así (lo demuestra), luego dibujen dos hojas a su lado y seguidamente dibujen con rojo cuatro triángulos en la parte superior de la rama y, ya está la flor. Así es cómo se dibuja una flor; pero, Vale dice: a mí me gusta más mi flor.

Al día siguiente el profe propone utilizar plastilina y como es natural los alumnos muy contentos empiezan a imaginar en voz alta lo que harán, y Vale nuevamente quiere empezar a hacer una pelota y el profe le vuelve a llamar la atención: ¿Otra vez tú? Ya les dije que esperen que les diga que deben hacer, para que recién se pongan mano a la obra. Ahora vamos a hacer una víbora y… así se pasaron los días del año, recibiendo instrucciones y cumpliéndolas a pie juntillas.

Al año siguiente sus padres se fueron con Vale a otra ciudad y desde luego a otra escuela. En el primer día de clases la profe les dice que en este primer día de clases van a dibujar y les pide sacar sus colores, su papel y todo el material para hacerlo. Vale se queda mustia esperando, cuando la profe le pregunta porque no empieza, ella responde que no le dio aún la orden de qué dibujar. La profe dice que hagan lo que quieran y Vale pregunta si puede hacer una flor, a lo que la maestra le dice que sí. Vale hace exactamente la flor que le enseñaron a hacer en la anterior escuela.

Lo narrado en los tres anteriores párrafos, sucede comúnmente en la escuela tradicional donde hay siempre alguien que enseña y alguien que aprende; lo que viene a ser apagar las luces de la imaginación, cortar las alas de la creatividad y no aprovechar estas corrientes iluminadas para crear nuevos conocimientos, nuevas invenciones.

La creatividad es algo necesario no solo para crear arte, sino para resolver problemas, para salir de situaciones complejas, para encontrar un trabajo, ayuda a tener sentido crítico. Ser creativo es tener varias alternativas para resolver un mismo problema o necesidad.
Por ello es que, aunque a mucho riesgo, me pregunto ¿qué debemos hacer: Educar o educastrar?. No será que en el campo de la educación seguimos zapateando sobre lo mismo y por eso estamos como estamos no sólo en el campo de la educación, sino en lo económico, en lo político, en lo social, en justicia, etc.

Hace falta fortalecer la Educación Infantil, la Neuroeducación y la Educación Emocional si es que nos proponemos edificar personas y personalidades de más alta talla; pues porque, al igual que para hacer un edificio, si el mismo sólo será de 2 o 3 pisos, no se requerirá de cimientos muy profundos; pero, si el edificio será de muchos pisos, habrá que esmerarse en poner cimientos más profundos. Luego a lo largo del proceso educativo se debe recurrir preponderantemente al autoaprendizaje, a la confrontación y a las conclusiones con rigor científico. Auto convoquémonos en conjunto padres de familia, maestros y estudiantes; estos últimos en la medida que logren ser autónomos, para promover una cruzada por una buena educación en vez de la consabida educastración.

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