Educar hacia un nuevo liderazgo 1
La época en la que vivimos, de cambios y recambios acelerados, han alterado profundamente la naturaleza de la sociedad, hoy constituida por ricos tan ricos y con pobres muy pobres; con no buena calidad y condiciones de salud, de educación; falta de trabajo, con tanto enfrentamiento, con tanta...
La época en la que vivimos, de cambios y recambios acelerados, han alterado profundamente la naturaleza de la sociedad, hoy constituida por ricos tan ricos y con pobres muy pobres; con no buena calidad y condiciones de salud, de educación; falta de trabajo, con tanto enfrentamiento, con tanta violencia, e inseguridad, con ideologías arraigadas y de visiones de sociedades utópicas que van demostrando su fracaso.
“La desunión es el punto central de los problemas que tan severamente afligen al planeta. Penetra las actitudes en todos los aspectos de la vida. Los seres humanos han olvidado, al parecer, su compromiso con los principios y valores morales; lo que ha dado comienzo a un proceso de desintegración en el cual los nervios de la disciplina gradualmente se relajan, la voz de la conciencia se calla, se oscurece el sentido de la decencia y la vergüenza y los conceptos del deber, la solidaridad, la reciprocidad y la lealtad se desvían. Esto se evidencia en la lasitud ética y la corrupción entre los funcionarios en todos los niveles de la sociedad, tanto en las instituciones públicas como privadas. De hecho, podemos decir que a nivel colectivo, la desunión, y a nivel individual, la corrupción y la falta de una moral elevada, están en el corazón mismo de la crisis global actual.” ( * ) Fuente: Donaires Sánchez, Pedro.Deontología Forense. Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la UNC, Edición 2003, Cajamarca, Perú; págs. 37 a 72.
Según Eloy Anello y Juanita de Hernández, existen varios modelos de líderes:
1.- El líder autoritario, autocrático o mandón, en el que se cumple la máxima: “Donde manda capitán, no manda marinero”. Más que líder es un jefe de mal gusto; es un caudillo.
2.- El líder paternalista que tiene el estilo del padre sobreprotector, que simula hacer todo para y por los demás, promete y a veces no cumple.
3.- El líder sabelotodo que busca impresionar con que supuestamente sabe todo y por lo que todos le deben obediencia.
Los tres modelos de líder anteriores: autoritario, paternalista y sabelotodo, pueda que sean bien intencionados, que tengan ciertamente el deseo de servir; pero, lo negativo es que no dejan que el grupo u organización participe, aprenda y se prepare para participar activamente en la realización y logro de los objetivos de todos y para todos.
4.- El líder maquiavélico, es mal intencionado, maniobrero, mentiroso y ambicioso; claro que es un pícaro, es mala gente.
Ante lo negativo de cada uno de los cuatro paradigmas anteriores, surgió la necesidad del líder democrático, que finalmente, sólo se distingue porque es elegido mediante votación de los demás; pero, para llegar al sufragio se hacen campañas en las que se utilizan todas las mañas de los anteriores, de modo que no es sino, resultado de todos los modelos de líder anteriores, por cuanto se manejan órdenes, se hace de padre cuando es necesario, se sabe todo y se manipula a diestra y siniestra, inclusive en adelante.
Ante esta triste realidad, hace falta que la educación introduzca en su realización diaria este nuevo modelo de líder; un líder moral, un líder para servir y no para servirse y aprovecharse del cargo para su propio beneficio y el de sus adláteres. Hacen falta escuelas de líderes, en las que se teorice y se otorgue sistemáticamente las herramientas necesarias y no se sea líder, sólo por empirismo.
Ese nuevo líder a formar - educar, debe tener el siguiente perfil: nobleza de ser humano, liderazgo orientado a servir, amante de la transformación personal y social (superación constante), ser trascendente, desarrollar permanentemente las capacidades del grupo y demostrar responsabilidad moral para investigar y aplicar la verdad. Ese líder es el líder moral. Es el líder para servir y no para que le sirvan y se aproveche del mismo para su beneficio personal.
Como la escuela es la vida, tendrán que cambiar la forma de actuar los políticos, los servidores públicos y los líderes en general; dado que, más se aprende de lo que se ve, se hace y se vive; que de lo que se enseña teóricamente. No es fácil enfrentar esta controversia entre lo que se hace, se ve y se vive, con lo que se teoriza en la escuela y, este es el tremendo desafío que tenemos para salir de la crisis de liderazgo que hoy tenemos, donde el más pícaro es más líder, es más dueño del poder y hace lo que le viene en gana.
“Si hay un idiota en el poder, es porque quienes lo eligieron están bien representados” ( Mahatma Gandhi).
“La desunión es el punto central de los problemas que tan severamente afligen al planeta. Penetra las actitudes en todos los aspectos de la vida. Los seres humanos han olvidado, al parecer, su compromiso con los principios y valores morales; lo que ha dado comienzo a un proceso de desintegración en el cual los nervios de la disciplina gradualmente se relajan, la voz de la conciencia se calla, se oscurece el sentido de la decencia y la vergüenza y los conceptos del deber, la solidaridad, la reciprocidad y la lealtad se desvían. Esto se evidencia en la lasitud ética y la corrupción entre los funcionarios en todos los niveles de la sociedad, tanto en las instituciones públicas como privadas. De hecho, podemos decir que a nivel colectivo, la desunión, y a nivel individual, la corrupción y la falta de una moral elevada, están en el corazón mismo de la crisis global actual.” ( * ) Fuente: Donaires Sánchez, Pedro.Deontología Forense. Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la UNC, Edición 2003, Cajamarca, Perú; págs. 37 a 72.
Según Eloy Anello y Juanita de Hernández, existen varios modelos de líderes:
1.- El líder autoritario, autocrático o mandón, en el que se cumple la máxima: “Donde manda capitán, no manda marinero”. Más que líder es un jefe de mal gusto; es un caudillo.
2.- El líder paternalista que tiene el estilo del padre sobreprotector, que simula hacer todo para y por los demás, promete y a veces no cumple.
3.- El líder sabelotodo que busca impresionar con que supuestamente sabe todo y por lo que todos le deben obediencia.
Los tres modelos de líder anteriores: autoritario, paternalista y sabelotodo, pueda que sean bien intencionados, que tengan ciertamente el deseo de servir; pero, lo negativo es que no dejan que el grupo u organización participe, aprenda y se prepare para participar activamente en la realización y logro de los objetivos de todos y para todos.
4.- El líder maquiavélico, es mal intencionado, maniobrero, mentiroso y ambicioso; claro que es un pícaro, es mala gente.
Ante lo negativo de cada uno de los cuatro paradigmas anteriores, surgió la necesidad del líder democrático, que finalmente, sólo se distingue porque es elegido mediante votación de los demás; pero, para llegar al sufragio se hacen campañas en las que se utilizan todas las mañas de los anteriores, de modo que no es sino, resultado de todos los modelos de líder anteriores, por cuanto se manejan órdenes, se hace de padre cuando es necesario, se sabe todo y se manipula a diestra y siniestra, inclusive en adelante.
Ante esta triste realidad, hace falta que la educación introduzca en su realización diaria este nuevo modelo de líder; un líder moral, un líder para servir y no para servirse y aprovecharse del cargo para su propio beneficio y el de sus adláteres. Hacen falta escuelas de líderes, en las que se teorice y se otorgue sistemáticamente las herramientas necesarias y no se sea líder, sólo por empirismo.
Ese nuevo líder a formar - educar, debe tener el siguiente perfil: nobleza de ser humano, liderazgo orientado a servir, amante de la transformación personal y social (superación constante), ser trascendente, desarrollar permanentemente las capacidades del grupo y demostrar responsabilidad moral para investigar y aplicar la verdad. Ese líder es el líder moral. Es el líder para servir y no para que le sirvan y se aproveche del mismo para su beneficio personal.
Como la escuela es la vida, tendrán que cambiar la forma de actuar los políticos, los servidores públicos y los líderes en general; dado que, más se aprende de lo que se ve, se hace y se vive; que de lo que se enseña teóricamente. No es fácil enfrentar esta controversia entre lo que se hace, se ve y se vive, con lo que se teoriza en la escuela y, este es el tremendo desafío que tenemos para salir de la crisis de liderazgo que hoy tenemos, donde el más pícaro es más líder, es más dueño del poder y hace lo que le viene en gana.
“Si hay un idiota en el poder, es porque quienes lo eligieron están bien representados” ( Mahatma Gandhi).


